Luis Pineda, líder de la desmantelada Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (Ausbanc), ha vuelto a pedir al juez que instruye el caso Villarejo que le permita ejercer la acusación en la pieza separada en la que se investigan los encargos del BBVA al comisario hoy en prisión al considerarse «víctima» de la actuación llevada a cabo por el banco durante la etapa de Francisco González (FG).

En un escrito presentado el pasado viernes al Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional, al que ha tenido acceso El Independiente, la defensa de Pineda solicita otra vez la personación de su representado y que se levante el secreto de las actuaciones en esta rama de la macrocausa en la que ya figuran como investigados tanto el BBVA como persona jurídica como antiguos integrantes de la cúpula de la entidad financiera.

El líder de Ausbanc realiza este movimiento después de que Villarejo haya reconocido en un escrito enviado desde la prisión de Estremera (Madrid) que, estando en activo en el Cuerpo Nacional de Policía, realizó una investigación sobre Ausbanc y su presidente a encargo del BBVA. La revelación aparece en el libro Manos Limpias, Manos Sucias (Almuzara), que el periodista Javier Chicote acaba de publicar.

El BBVA pagó más de cinco millones al comisario Villarejo entre 2012 y 2017

Pineda no tiene dudas de que el informe elaborado por Villarejo se encuentra tras la ‘denuncia anónima’ que se presentó ante la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional y que fue el germen de la conocida como Operación Nelson, la actuación que desencadenó en la primavera de 2016 las detenciones de los líderes de Ausbanc y Manos Limpias (Miguel Bernad). Terminada la instrucción, aquéllos han sido procesados y se sentarán en el banquillo de los acusados a partir del próximo 21 de noviembre para ser enjuiciados.

El encargo a Villarejo habría sido realizado por Julio Corrochano -entonces director de seguridad del BBVA y hoy investigado en la causa que instruye el titular del Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional, Manuel García-Castellón- y el policía habría tenido «importantes enlaces» en la UDEF para obtener datos, expone Pineda. Por este trabajo, el antiguo agente encubierto cobró una «prima de éxito» de 2.130.299 euros (más IVA), según detalla la factura que Grupo Cenyt -matriz del entramado empresarial del comisario- emitió a la entidad financiera el 17 de febrero de 2014.

En el libro, Chicote expone que Villarejo y Corrochano «celebraron una comida en la que pactaron entregar a la UDEF la denuncia anónima» que supuso la caída de Ausbanc y Manos Limpias. Ese escrito se presentó el 2 de febrero de 2015, tan sólo siete días antes (cuatro días hábiles) que la citada unidad policial emitiera un exhaustivo informe sobre las entidades aludidas con datos económico-financieros.

«Basta ver globalmente el modus operandi del Sr. Villarejo para advertir inequívocamente cómo el Sr. Pineda es otra víctima más, en este caso, además del Sr. Villarejo, del Sr. [Francisco] González, Sr. Corrochano, el BBVA y de todos aquellos que han contribuido a construir un caso espurio y falso para destruirlo», denuncia el fundador de Ausbanc.

El líder de Ausbanc se querella contra FG y Villarejo y ofrece un testigo protegido

Por ello, Pineda pide al instructor del caso Villarejo que le otorgue la «condición de víctima» y vuelve a pedir que le permita ejercer la acusación particular en la rama en la que se investigan los trabajos que el policía ya jubilado realizó para el banco. Es la tercera vez en los últimos siete meses que formaliza esta petición al juez García-Castellón, sin éxito hasta el momento.

La cercanía del juicio oral contra el líder de Ausbanc, señalado para el próximo 21 de noviembre y en el que se enfrentará a una petición de la Fiscalía de 119 años de prisión, hace «necesario» -expone- que se levante el secreto de las actuaciones que se mantiene sobre esta pieza del caso para tener acceso al material probatorio reunido en el curso de la investigación y que se libre testimonio de estas actuaciones en favor de la Sala que lo enjuiciará (la Sección Cuarta de la Audiencia Nacional) para su conocimiento.

No son las únicas peticiones que Luis Pineda realiza al juez García-Castellón. También plantea que el instructor reclame la «denuncia anónima» que dio origen al caso por el que llegó a estar casi tres años en prisión preventiva y la «totalidad de los escritos» que el BBVA presentó durante la instrucción de dicho procedimiento hasta que, abierto el caso que investiga ahora el Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional, formalizó su desistimiento.

Igualmente, solicita que el juzgado requiera al Banco de España el escrito que presentó en junio de 2016 desde prisión denunciando las presuntas irregularidades cometidas por el BBVA que «actualmente podrían estar siendo objeto de investigación judicial» y las actuaciones que el supervisor habría emprendido tras tener conocimiento de esos hechos.

Luis Pineda interpuso a principios de julio una querella contra el ex presidente del BBVA Francisco González (FG) y el comisario jubilado José Manuel Villarejo por organización criminal, cohecho, blanqueo de capitales y falsedad documental, al entender que el banquero contrató los servicios del policía para ‘destruirle’ por los éxitos judiciales que estaba consiguiendo en beneficio de los consumidores.

En su escrito, el fundador de Ausbanc propone tres testigos, entre ellos uno protegido que está «vinculado al ámbito empresarial del BBVA» y podría arrojar luz sobre las «conductas ejercidas» por Francisco González. Luis Pineda ha eludido detallar la identidad de esta persona al temer ésta «por su integridad personal y familiar» teniendo en cuenta las particularidades del caso y el «ámbito de poder de los querellados».