El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha reclamado el voto para el PSOE en las elecciones generales del próximo 10 de noviembre alegando que es «la única garantía» de que en España no se repita el bloqueo político al próximo día. En una entrevista con Antena 3, Sánchez se ha mostrado crítico con el actual sistema multipartidista -con hasta seis partidos nacionales en liza- y ha argumentado que «no es útil para la estabilidad».

«¿Qué más da tener cinco, ocho, cincuenta o cien partidos políticos si después de las elecciones hay bloqueo?», se ha preguntado Sánchez, que no ha despejado ninguna duda respecto a cómo pretende formar gobierno tras el 10-N, toda vez que la totalidad de los sondeos publicados pronostican un resultado muy similar al del pasado 28 de abril.

El presidente en funciones, en una entrevista en tono comedido y de perfil bajo, se muestra confiado en el posible golpe de efecto que suponga la exhumación del cadáver de Francisco Franco del Valle de los Caídos: «España habrá cambiado cuando se produzca la exhumación».

Sin pistas sobre el Gobierno

En clave política, Sánchez ha incidido en la necesidad de un gobierno «progresista y coherente», pero no lo ha vinculado necesariamente a un acuerdo con Podemos y Más País. Sobre el partido de Pablo Iglesias, ha recalcado que el gobierno de coalición, «tal y como lo conciben ellos, es imposible».

Sobre la opción de buscar el apoyo en Ciudadanos e incluso el Partido Popular, Sánchez se ha mostrado igualmente esquivo. Les ha instado únicamente a no bloquear y permitir la investidura si el PSOE gana las elecciones, y ha evitado mezclarse con la idea de una «gran coalición» entre PP y PSOE que proponen, entre otros, barones conservadores como Alberto Núñez Feijóo.

«La gran coalición es el trampantojo que utilizan Podemos y el PP para decir que el PSOE quiere traicionar sus principios progresistas», ha dicho respecto a esa opción, acusando a Podemos de haber bloqueado la formación de un gobierno del PSOE hasta en cuatro ocasiones. Al PP le ha reprochado que enarbole esa bandera al mismo tiempo que mantiene acuerdos locales y autonómicos con Vox. «No se puede ir de moderado y pactar con la ultraderecha», le ha lanzado a Pablo Casado.

El presidente en funciones también ha lanzado ataques a Ciudadanos por la fracasada moción de censura contra Quim Torra, un movimiento que ha calificado de «electoralista» y que, en su opinión, ha reforzado la posición de Torra en la Generalitat. Sobre Cataluña, Sánchez ha subrayado la idea de que el independentismo ha «fracasado» y ha pedido unidad a todos los partidos nacionales en respuesta a la posibles escalada de tensión tras la sentencia contra los presos del procés, que podría producirse esta misma semana.