La coalición Unidas Podemos está confiada de cara al 10-N gracias al mejor tranquilizante que existe en precampaña electoral: las encuestas, que cuando menos auguran que los morados no se derrumbarán. El nuevo partido del co-fundador de Podemos Íñigo Errejón no termina de arrancar, y en algunas provincias Más País es una opción marginal: los sondeos le dan menos del 2% en Vizcaya y menos del 1% en A Coruña y Pontevedra.

Otra cosa son los actos y mítines de la precampaña, que en en estos momentos es como si fueran de la campaña electoral propiamente dicha: apenas faltan 11 días para las elecciones y la campaña solo tendrá ocho como consecuencia de la repetición electoral. Aquí es donde viene la incomprensión recabada a partir de diversos testimonios de dirigentes de Podemos.

Incomprensión interna

Los actos están teniendo lugar por la mañana y no por la tarde. Lo que de entrada dificulta la asistencia de la mayoría de personas que trabajan, con excepciones. Este lunes convocaron a la gente en Oviedo a las 11.30. El miércoles Irene Montero protagonizará en Alcalá de Henares un Diálogo feminista con colectivos sociales acompañada de otras dirigentes, como la portavoz en la Asamblea de Madrid Isabel Serra.

«No entendemos por qué se celebran a esas horas. Da la sensación que hay miedo a que no se llenen los actos. Está claro que no podemos competir con Vox, pero…», razona una dirigente. La semana pasada, Pablo Iglesias y Teresa Rodríguez participaron el 25 de octubre en un «encuentro con la gente» en Jerez de la Frontera a las 12 de la mañana. Simultáneamente, el ex responsable de Organización Pablo Echenique oficiaba un acto a las 12.30 horas en Alicante.

No entendemos por qué se celebran mítines a esas horas»

El día antes, el 24 de octubre y con Cataluña inflamada, Iglesias, la alcaldesa de Barcelona Ada Colau y el diputado de En Comú Podem Jaume Asens ofrecieron una rueda de prensa a las 12.30 horas para analizar la situación tras la sentencia contra los líderes del procès. La acción política morada es fundamentalmente matutina.

El equipo del secretario general de Podemos y candidato a la Presidencia está muy volcado en la difusión de vídeos. Iglesias está muy activo en su cuenta de Instagram, está concediendo entrevistas a Youtubers. La formación incluso cuenta con una canción propia, Se Puede, en la que participan bandas como Boikot o Reincidentes o el rapero Nega, de Los Chikos del Maíz. Los canales de difusión de Telegram no paran de enviar vídeos promocionales.

La calle en cambio aparece más descuidada. Los aforos que se eligen son reducidos. El partido llegó a jactarse de llenar una sala con un aforo de 200 personas en el primer acto de precampaña. «El desborde ha hecho que mucha gente se quede fuera, pero @Pablo_Iglesias_ ha salido para pedir disculpas y agradecer a quienes hacen la campaña», rezaba el tuit.

Conectar en directo

Además, los actos por la mañana permiten conectar con la televisión: cada vez hay más espacio en las cadenas españolas para la tertulia televisiva y los directos. Podemos nació gracias a la proyección televisiva de Iglesias, fogueado en tertulias contra tertulianos muy conservadores antes de mayo de 2014; los morados siempre han cuidado sus apariciones en este medio.

Ciudadanos se está topando con la misma problemática. El partido naranja y defiende que realiza una «campaña de proximidad» cuando todas las encuestas sitúan a los de Albert Rivera en caída libre. Solo Vox consigue llenar pabellones con miles de personas. Y creciendo. Los grupos de WhatssApp de la formación que muchos tildan de ultraderecha arden volcando fotos y vídeos de sus mítines llenos hasta la bandera.