Pablo Iglesias e Íñigo Errejón, dos enemigos íntimos, están atrapados entre Cataluña y Franco, debates en los que la izquierda del PSOE tiene mucho que perder. Desesperan por salir de ese atolladero, cometiendo incluso errores de parvulario, como el último de Unidas Podemos: varios dirigentes encabezados por Irene Montero señalaron esta semana con nombre y apellidos a una propietaria por subir 300 euros a una familia el alquiler de un céntrico piso en Barcelona. El precio llevaba 10 años congelado y se sitúa muy por debajo de su valor real en el mercado, aun con el incremento.

El que no puede permitirse error alguno es Más País, el partido creado por Errejón hace un mes: las encuestas no le aseguran grupo propio parlamentario. Concurre por 18 de las 54 provincias (las más pobladas) y los datos arrojan unos 5 escaños contando con la Comunidad Valenciana, donde viajan de la mano de Compromís. En cambio los sondeos auguran un respiro para Podemos: los morados podrían perder un buen tajo pero se sitúan siempre por encima del 12%. Iglesias aguantará si las encuestas aciertan y si él y los suyos no se equivocan demasiado en esta campaña.

UP puede permitirse errores, de acuerdo con los sondeos. Errejón no

Un ejemplo de la impaciencia errejonista por asomar la cabeza se ha dado esta semana: presentación del lema de Más País, almuerzo en Madrid con Errejón y Carolina Bescansa (candidata por A Coruña), presentación del programa económico de la formación, visita al Mar Menor, reunión con ecologistas, entrevistas y más entrevistas… las convocatorias de Telegram de Más País arden. Todo un despliegue de recursos que no se ha notado mucho, ya que las dos grandes discusiones han permanecido ahí, inamovibles en los medios.

Además, en el mes que ha transcurrido desde el lanzamiento de la nueva formación hasta la elaboración de listas y la asignación de candidatos -una tarea que se ha realizado de manera vertical por falta de tiempo- ha habido sobresaltos. Clara Serra, en teoría llamada a ser la sucesora del co-fundador de Podemos en la Asamblea de Madrid, dimitió ninguneada por su bancada. Un presunto caso de acoso sexual ha arruinado la proyección política de Pablo Soto, el gurú de los presupuestos participativos de Manuela Carmena.

Las listas en provincias se elaboraron atropelladamente por falta de tiempo

Los afines se han diluido. El mentor económico de Errejón, el economista Alberto Montero Soler, ha roto con su ahijado y hará campaña por Unidas Podemos en Málaga, tal y como contó este medio. Otros próceres del errejonismo hace no tanto han desaparecido del mapa.

Todos los consultados de Más País exudan optimismo. «Nuestra sensación es buena y personalmente creo que hay algo que las encuestas no están sabiendo identificar en el bloque progresista», opina Hugo Martínez Abarca, diputado autonómico por Más Madrid. «Porque si el PSOE y UP están algo a la baja y nosotros más o menos estabilizados, depende de qué encuesta mires, es que hay algún movimiento que no se está percibiendo».

Hugo Abarca: «Creo que las encuestas no identifican el bloque progresista»

El éxito relativo de Más Madrid –la gran escisión de Podemos en enero pasado- al lograr casi un 15% en la comunidad está opacando el atropellado surgimiento de Más País: un cúmulo de actos en salones madrileños no muy grandes con mucha presencia de concejales y diputados de Más Madrid, manos alzando tarjetas verdes para dotar al movimiento de una pátina asamblearia, primarias cerradas e inamovibles y unas listas elaboradas de forma atolondrada; se llegó a negociar con una escisión del PSE vasco con 1.000 votantes para formar candidatura en Vizcaya.

Por no hablar del caso de Barcelona: en vez de disputar el voto no soberanista, que abarca prácticamente a la mitad de Cataluña, Más País ha nombrado a un desconocido que coqueteó con las CUP en ambientes municipalistas, Juan Antonio Geraldes. Es una llamada al independentismo, donde la intención de voto está muy trillada en un contexto de polarización extrema tras la sentencia del procès. Radicalmente opuesto hace dos años a la declaración unilateral de independencia en el Parlament, el ex líder de CCOO y ex diputado nacional y autonómico por ICV, Joan Coscubiela, ha afirmado que nadie de Más País le ha contactado.

En Barcelona Errejón se mete en el trillado voto soberanista con un desconocido

Para obtener grupo parlamentario propio se necesitan 15 diputados en total, o bien superar un 5% en el conjunto del país. «Si tenemos un 5% en el conjunto de España presentándonos sólo en 18 provincias, querrá decir que en esas provincias estamos sacando un resultado muy bueno y mucho mayor del 5%», reflexiona Hugo Martínez Abarca.

Objetivamente, Más País lo tiene difícil. Primero, porque no se presentan en las 50 provincias, sino en 18 como recuerda Abarca; segundo, porque en circunscripciones como Vizcaya los sondeos los envían debajo del 2%; tercero, porque en muchas provincias como la Región de Murcia donde UP obtuvo escaño con solo el 10% lo más probable es que la dispersión de la izquierda no solo no sume, sino que reste.

Bescansa insiste en que Más País solo se presenta donde puede ayudar a sumar

Sobre esto último la candidata Bescansa, otra co-fundadora de Podemos y una de las personas que más sabe de demoscopia en España, aseveraba esta semana en Madrid lo contrario: «Nos presentamos solo donde podemos sumar votos al bloque progresista». La premisa difícilmente se sostiene matemáticamente, pero habrá que esperar al 10-N.

Solo en un tercio

Uno de los valores al alza de la nueva formación es Mónica García, médica anestesista en el Hospital 12 de Octubre y diputada autonómica. «Esta candidatura responde a una urgencia que deriva del bloqueo a la hora de formar Gobierno. Pido que nuestro resultado tanto en porcentaje como en escaños sea extrapolado, ya que solo nos presentamos en un tercio de las provincias», defiende García. «Y sí, creo que vamos a llegar a ese 5%».