Fue una de las imágenes de la noche. Pedro Sánchez salió a un improvisado andamio montado en la calle Ferraz para celebrar la pírrica victoria electoral del PSOE, que pasa de los 123 diputados de abril a los 120 diputados de entonces. Hace seis meses, los militantes que cantaron «con Rivera no» marcaron el destino político de España durante el fallido intento de legislatura. Anoche, el cántico fue otro: «Con Iglesias sí, con Casado no».

Pero no eran militantes socialistas. O eso ha denunciado este lunes el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, que ha asegurado que era un grupo reducido de personas, ajeno al partido y a los que ha identificado como «simpatizantes de Podemos».

«Yo, que conozco muy bien este partido, no he encontrado a nadie que me diga eso, y que venga con carteles y se ponga el primero en la fila. Yo aseguro que no son afiliados socialistas», ha dicho Ábalos en la rueda de prensa convocada este lunes en Ferraz.

Según el relato del secretario de organización socialista ha subrayado que la organización pidió a este grupo de personas que no exhibiesen los carteles en los que se podían leer mensajes a favor de Pablo Iglesias y del «gobierno progresista» y que, en ese momento, reconocieron ser simpatizantes de Podemos: «Está grabado».