El vicepresidente del Gobierno catalán, Pere Aragonés, ha asegurado en una entrevista en Onda Cero: «Cataluña no va a aceptar una imposición del Estado. O se entiende que la solución política debe estar en el marco de lo que decida la sociedad catalana o no podremos avanzar».

Aragonés también ha explicado que “hay opiniones que entienden que la actual Constitución permite una consulta en Cataluña y que la independencia sea una opción. Y la doctrina del Tribunal Constitucional va en otra línea». Con respecto a las protestas y cortes de carretera, el vicepresidente del gobierno catalán manifiesta que “cuando la política no deja espacio, la gente busca otros espacios para canalizar lo que es el malestar en relación a cualquier cuestión” .

Ya este miércoles el presidente del grupo de ERC en el Parlament, Sergi Sabrià, avisaba a Sánchez e Iglesias de que, para que su partido no bloqueara su acuerdo de gobierno, era necesario que se abrieran al diálogo sobre Cataluña: «Sin ‘sit and talk (sentarse y hablar)’, nuestra respuesta es no».

En la sesión de control al presidente de la Generalitat, Quim Torra, en el pleno del Parlament, dejó entrever las condiciones de ERC para no vetar la investidura de Sánchez y se mostró escéptico con respecto al preacuerdo entre el PSOE y Unidas Podemos.

«No tenemos ninguna certidumbre de que se atisben tiempos de cambio. Ayer vimos un abrazo que sella muchísimas cosas. Nosotros confiábamos en un acuerdo de izquierdas que llegara antes de verano, pero prefirieron priorizar la calculadora, confiar en la demoscopia hecha a medida, rendirse al azar y regalar a la extrema derecha una segunda oportunidad», ha denunciado.

Sánchez e Iglesias, ha dicho, rehuyeron entonces el acuerdo por «vanidad y egoísmo» y llevaron al país a una repetición electoral.

Sabrià se ha mostrado muy crítico con los socialistas: «No al PSOE más agrio y más retrógrado, y a un PSC que no se distingue del PP en campaña y que avala el 155. No podemos asimilar el marco represivo del PSOE. No validamos ni nos rendimos a sus mentiras, el problema de Cataluña no es de convivencia aunque lo fije su acuerdo de investidura. Una vicepresidencia no vale tanto».