Política

PSOE y Podemos intentan movilizar a sus bases para que avalen el pacto de gobierno

La baja participación en sus consultas a la militancia sería un varapalo para el acuerdo entre Sánchez e Iglesias

Reunión de la Ejecutiva del PSOE en Ferraz. EFE

Un participación elevada. Es el reto al que se enfrentan las direcciones de PSOE y Podemos en las sendas consultas a la militancia que han convocado sobre el preacuerdo de gobierno firmado el martes pasado por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. Una baja movilización de sus bases demostraría poco entusiasmo por la coalición que ambos aspiran a formar si el candidato socialista logra la investidura a mediados de diciembre.

La Comisión Permanente de la Ejecutiva Federal ha aprobado este lunes las bases y el calendario para la celebración de una consulta a la militancia el próximo sábado, 23 de noviembre, con una la siguiente pregunta: ¿Apoyas el acuerdo alcanzado entre el PSOE y Unidas Podemos para formar un Gobierno progresista de coalición?

Más de 191.000 militantes socialistas están llamados a participar en la consulta, para la que los dirigentes del partido irán calentando motores durante toda la semana con llamamientos a la participación en redes sociales. El primero en hacerlo ha sido el secretario de Organización del PSOE y ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, que ha pedido el aval de la militancia dando al acuerdo un carácter «histórico». «El primer Ejecutivo progresista de coalición de la democracia», asegura en un vídeo distribuido en redes sociales.

Ese Gobierno compartido permitiría «desbloquear de una vez por todas la gobernabilidad, completar el giro social y redistributivo» en las políticas públicas y «levantar un dique de contención progresista frente a la derecha más extrema que se recuerda desde la Transición». Se trata de una «obligación política y moral», según el dirigente socialista, que azuza el miedo a la derecha para movilizar a la militancia.

«No van a desaprovechar ninguna oportunidad de poner palos en la rueda y delegitimar la victoria del Partido Socialista y desestabilizarnos como partido», advierte Ábalos. «No les demos excusas, no les demos opciones», insta, para pedir el apoyo de las bases al acuerdo, que contradice el discurso de Pedro Sánchez desde el pasado 28 de abril.

En términos similares se dirigió el pasado jueves Pablo Iglesias a los militantes de Podemos con el objetivo de exprimir también el victimismo. Su partido ha convocado una consulta del 23 al 26 de noviembre, que coincidirá con la del PSOE, la de IU y la de En Comú Podem.

«Los partidos de la derecha y los brazos mediáticos del poder económico van a golpearnos muy duro a cada paso que demos, por pequeño que sea. Vamos a gobernar en minoría dentro de un Ejecutivo compartido con el PSOE, en el que nos encontraremos muchos límites y contradicciones, y en el que tendremos que ceder en muchas cosas. Y, de nuevo, habrá quienes inviertan muchos millones de euros y muchas horas de televisión en tratar de desmoralizarnos, de frustrarnos y de convencernos de que no se puede», asegura en una carta enviada a la militancia.

«Recordad que los avances que más merecen la pena no se consiguen a la primera. Recordad que el cielo se toma con perseverancia. Recordad que cuando la gente de Podemos se mueve y empuja, claro que se puede», añade, reconociendo su debilidad en el Gobierno: «Vamos a gobernar en minoría dentro de un Ejecutivo compartido con el PSOE, en el que nos encontraremos muchos límites y contradicciones, y en el que tendremos que ceder en muchas cosas».

El pasado mes de julio las bases de Podemos ya avalaron la pretensión de poner como condición un gobierno de coalición «sin vetos» para votar sí a la investidura de Pedro Sánchez. En aquella ocasión participaron en la consulta 138.488 inscritos de los 519.000 que podían pronunciarse, sólo uno de cada cuatro, acentuando la tendencia a la baja de la participación en este tipo de referéndums internos en Podemos.

En mayo de 2018, la consulta a la militancia sobre el liderazgo de Pablo Iglesias e Irene Montero tras la compra de su chalet en Galapagar contó con la participación de 188.176 militantes, el récord de participación hasta el momento. En el último referéndum sobre la negociación con el PSOE en julio la participación cayó un 26% con 50.000 participantes menos.

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