El PSOE sigue aumentando la tensión en el Congreso de los Diputados. Después de la falta de respuesta del candidato socialista, Pedro Sánchez, a las ofensas vertidas por la portavoz de EH-Bildu, Mertxe Aizpurua, llegó el turno de Adriana Lastra, que ha cerrado las intervenciones parlamentarias en el pleno de investidura con una dura diatriba hacia los principales partidos de la oposición: PP, Vox y Ciudadanos.

«Las derechas han amenazado de forma implícita y hasta explícita con un golpe de estado», ha acusado desde la tribuna del Congreso, para intentar identificar el Gobierno de Sánchez con un avance democrático. «Señorías, la democracia se abre paso y las derechas no podrán impedir que se forme el Gobierno que han elegido los ciudadanos», ha asegurado.

En vez de defender el proyecto de Sánchez y de Iglesias, como corresponde a un discurso de investidura, Lastra ha seguido la estrategia socialista de arremeter contra la derecha para justificar el acuerdo con Podemos e independentistas del que tanto renegó el PSOE y ella misma durante la anterior legislatura y en campaña electoral. Sus ataques al PP han levantado a la bancada socialista y a la de Unidas Podemos en fuertes ovaciones.

«Quiero mostrar mi preocupación por las derechas extremas, desmesuradas y radicalizadas a las que sólo les vale la democracia cuando ganan», ha asgurado, acusando al PP, Vox y Ciudadanos de «dañar a las instituciones». «Les llamo a la sensatez, les exijo respeto a las decisiones de los ciudadanos y a la democracia». «El extremismo y el bloqueo es la plasmación de la impotencia de unas derechas derrotadas que sólo respetan la voluntad de los ciudadanos cuando les votan a ellos. Siempre han llegado tarde y a remolque a los acuerdos democráticos» ha insistido.

Con un tono muy duro, Lastra se ha referido a la alianza de PSOE, Podemos e independentistas como una «exigencia democrática» que «parte de la realidad». «Ningún país se puede construir desde la confrontación y la paralización», ha asegurado para justificar el pacto con Esquerra Republicana de Cataluña y Bildu.

Acto seguido, Lastra ha agradecido personalmente a Gabriel Rufián y a Pablo Iglesias su trabajo a favor del pacto para que Sánchez se convierta el próximo martes en presidente del Gobierno.

El mismo guión ha seguido el candidato, que ha cerrado el pleno antes de la votación levantando a los diputados del PSOE y de Unidas Podemos en aplausos al defender su «Gobierno progresista» como ejemplo de moderación, templanza y respeto frente a la radicalización que achacan a PP, Vox y Ciudadanos. «Esta coalición progresista es el mejor antídoto frente a la coalición del apocalipsis», ha concluido Sánchez.