Política

Faes arremete contra Sánchez: "Es la mentira. Carece de límites en el engaño"

Aznar pide a Casado que construya una propuesta "social y política, renovada y atractiva" para recuperar a los segmentos del electorado "que necesitan una alternativa viable"

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Faes arremete contra Sánchez: "Es la mentira. Carece de límites en el engaño"
Casado y Aznar, en la Convención del PP.

Casado y Aznar, en la Convención del PP. EFE

Resumen:

La Fundación que preside José María Aznar arremete con inusual dureza contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su gobierno de coalición con Pablo Iglesias. El inquilino de la Moncloa es, para Faes, «un presidente que ha demostrado carecer de límites en el engaño y que cree que la política es un ejercicio audaz de manipulación». Sentadas estas bases, el resto de la nota editorial sólo va a peor.

Destaca que tanta «insistencia» en el carácter «progresista» del Gobierno demuestra que «no lo es, ni es progreso lo que puede esperar nuestro país». Es una unión «basada en el interés personal de Sánchez e Iglesias para tapar sus respectivos fracasos electorales». Pero no sólo, porque está apoyado «por los que quieren hacer de España un Estado fallido, y por quienes denigran a nuestro país y niegan legitimidad a la Constitución y a sus instituciones», en alusión a los herederos de ETA, Bildu, y los independentistas de ERC. 

Dice la fundación de Faes en la nota editorial de su último número «Cuadernos de pensamiento político» que se trata de los que han protagonizado «las agresiones más graves a nuestro sistema democrático, ya sea el terrorismo etarra , ya sea el golpismo independentista del que Sánchez ha hecho depender su futuro negociando con un penado por sedición y malversación».

«La mentira personificada»

«Y lo apoya la mentira personificada en un presidente que ha demostrado carecer de límites en el engaño y que cree que la política es un ejercicio audaz de manipulación». Recuerdan que durante la campaña electoral del 10-N Sánchez se comprometió a “traer detenido a Puigdemont”, tipificar de nuevo como delito la convocatoria de referendos ilegales o remediar el sectarismo de los medios públicos catalanes. Sin embargo los que votaron «creyendo que podían confiar en la palabra de Sánchez han podido comprobar hasta qué punto han sido defraudados en su credulidad».

En cambio, el PSOE y buena parte de la opinión pública «ha asumido con una patológica normalidad que el Gobierno se negociará con el líder del golpismo independentista catalán, de la misma manera que convierten en normal que el presidente del Gobierno se disponga a reunirse con la solemnidad que requiera la ocasión con el dudoso presidente de la Generalidad, inhabilitado como diputado» en referencia a Quim Torra.

A ello se une la «inaudita» apelación del presidente del Gobierno a “desjudicializar” el desafío independentista, que «no puede interpretarse más que como un adelanto de la impunidad que espera a los culpables y que este Gobierno concederá por vías que ahora nos pueden parecer impensables». «El credo populista y nacionalista que pone a la ‘democracia’ por encima de la ley es el argumento que Sánchez e Iglesias han demostrado compartir y con ese argumento en su repertorio no habrá límites que reconozcan» y esto tiene su reflejo en el nombramiento de Dolores Delgado, como fiscal general del Estado.

No tienen dudas de que Sánchez pactará un referéndum en Cataluña

En una nota inusualmente prolija adelantan que el nuevo gobierno «hará todo lo posible» para que haya un referéndum en Cataluña, «bajo bajo formas más o menos disimuladas, aunque eso rompa la soberanía nacional». Y sólo el freno de las instituciones y los contrapesos del sistema democrático podrán pararle para «imponerse a los despropósitos de un gobernante». Por eso se «amenaza» a los jueces que el Gobierno tacha de “conservadores”, a la autoridad electoral 0 a la libertad de prensa, enumera.

Así tras alertar contra actitudes «seguidas por la izquierda populista más radical y autocrática de la que tanto saben en Unidas Podemos», en pocos días «se acumulan muchos indicios que apuntan a un empobrecimiento preocupante de nuestra democracia». «Nadie puede pensar seriamente que con el protagonismo de los inspiradores del chavismo, los golpistas de Cataluña y quienes siguen sin condenar el terrorismo de ETA, la calidad de la democracia va a mejorar», sentencia.

Mientras, el nuevo vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, se ha adherido este mismo fin de semana, a una manifestación en Bilbao a favor de acercamiento de los presos de ETA junto a formaciones como PNV, Bildu y ERC los mismos partidos «que han dado la investidura a Sánchez».

Faes reprocha a Iglesias que pidiera el acercamiento de presos etarras

¿Y qué debe hacer Pablo Casado ante esta deriva? Fiel a su estilo, José María Aznar no puede dejar de «aconsejarle». Admite que el papel del PP «no es pequeño ni fácil», sobre todo, «si no se conforma con el rechazo y la resistencia –que será una exigencia frente a lo que viene– y construye una propuesta social y política, renovada y atractiva, que pueda recuperar a los segmentos del electorado que necesitan una alternativa viable a la coalición de izquierda y nacionalista».

Lo resume en «una alianza con la sociedad civil» que «deberá diferenciar entre sinceras propuestas de auténticos pactos de Estado de lo que resulten ser ofertas trucadas para neutralizar a la oposición». Además de un liderazgo en la oposición que tendrá que «confiar en la mayoría de la sociedad española a la que tiene que dirigirse con la profunda firmeza de la moderación frente al extremismo en el que se radica y que alimenta a este Gobierno».

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