Política

Pablo Iglesias podrá utilizar el 'Falcon' para sus viajes como vicepresidente del Gobierno

La norma incluye a vicepresidentes y ministros entre los altos cargos que pueden usar los aviones de la Fuerza Aérea / El líder de Podemos bromeó cuando un tuitero se mostró sorprendido por que viajara en turista: "Es que Pedro no me deja el Falcon"

Pablo Iglesias, portando este lunes la cartera de vicepresidente del Gobierno y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030.

Pablo Iglesias, portando este lunes la cartera de vicepresidente del Gobierno y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030. EFE

Pablo Iglesias y los otros tres representantes de Unidas Podemos en el Gobierno (Irene Montero, Yolanda Díaz y Alberto Garzón) tienen derecho a utilizar para sus desplazamientos oficiales el Falcon, el avión de la Fuerza Aérea Española al que recurrió Pedro Sánchez la pasada legislatura incluso para viajes de carácter privado.

No sólo el presidente del Ejecutivo. Las normas para la solicitud de misiones de transporte aéreo de autoridades del Estado establecen que las aeronaves del Ejército del Aire también pueden trasladar a los miembros de la Familia Real, a los presidentes del Senado y del Congreso de los Diputados, a los vicepresidentes y ministros y, excepcionalmente, a otras personalidades nacionales o extranjeras «por razón de urgencia, seguridad u oportunidad», previa autorización del jefe del Gobierno o del ministro de Defensa.

De esta forma, tanto Iglesias como los titulares de Trabajo (Yolanda Díaz), Igualdad (Irene Montero) y Consumo (Alberto Garzón) -y por supuesto los nombrados a propuesta del PSOE- podrían utilizar esta aeronave como medio de desplazamiento para actos oficiales. En la oposición, los hoy ministros de Unidas Podemos se han caracterizado por exigir un uso adecuado de los recursos públicos.

Detalle de las normas para la solicitud de misiones de transporte aéreo de autoridades del Estado.

El uso de Falcon 900 por parte de Pedro Sánchez viene generando una sonora polémica y desatando las críticas de la oposición, después de que el presidente del Gobierno llegara a utilizar el avión oficial incluso para desplazarse a Castellón para asistir a un concierto del grupo The Killers en el marco del Festival Internacional de Benicàssim (FIB) en julio de 2018. Esa visita formaba parte de su «agenda cultural», según trató de justificar entonces Carmen Calvo.

Iglesias bromeó en abril cuando un tuitero se mostró sorprendido por que viajara en clase turista: «Es que Pedro no me deja el Falcon…»

El pasado mes de abril, Nuevas Generaciones del PP llegó a alquilar un local en la madrileña calle de Ferraz -a escasos metros de la sede del PSOE- para abrir la supuesta agencia ‘Falcon Viajes’ y denunciar así el reiterado uso del avión oficial por parte del presidente del Gobierno.

El propio Iglesias, flamante vicepresidente segundo y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030, ha llegado a bromear públicamente sobre la utilización de dicha aeronave por parte del presidente del Gobierno. El pasado 20 de abril contestó a un tuitero que se mostró sorprendido por el hecho de que el líder de Podemos viajara en clase turista en el mismo avión en el que él iba. «Es que Pedro no me presta el Falcon… Y contigo voy tan contento», respondió.

Invocando que es supuestamente materia clasificada, Presidencia del Gobierno ha eludido en reiteradas ocasiones facilitar información a través del Portal de la Transparencia sobre los altos cargos y el número de veces que se ha utilizado el Falcon para el traslado de autoridades desde el 1 de junio, cuando Sánchez accedió a La Moncloa tras prosperar la moción de censura promovida por el PSOE contra el Ejecutivo de Mariano Rajoy.

Transparencia afea la opacidad del Gobierno

El Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, sin embargo, se ha alejado de esa interpretación y ha dado la razón parcialmente a los solicitantes de dichos datos, al entender que la normativa vigente «no ampara la calificación con carácter general como ‘secreto’ de toda la información relativa a los desplazamientos» de Sánchez.

«No parecería, por lo tanto, justificado calificar como secreto un hecho -un desplazamiento físico del presidente del Gobierno- que es de conocimiento público en la mayoría de ocasiones debido a la cobertura mediática que se le dispensa», concluyó el pasado 19 de febrero el organismo independiente encargado de promover la transparencia de la actividad pública al estimar la reclamación de un ciudadano que se había interesado sin éxito por los viajes en Falcon de Sánchez. En su resolución, Transparencia daba diez días hábiles a la Secretaría General de Presidencia del Gobierno para que facilitara la información requerida.

Uno de los Falcon 900 del Ejército del Aire, en pleno vuelo.

El Ejecutivo había despachado la petición indicando que la única información que puede ofrecer sobre los vuelos realizados por Pedro Sánchez desde su nombramiento es la que se difunde en la web oficial de La Moncloa, al tratarse de información clasificada en virtud del acuerdo del Consejo de Ministros por el que se regulan los secretos oficiales.

Ésa es la misma respuesta que recibió el asesor del PP en el Ayuntamiento de Valencia Luis Salom cuando se interesó por esta cuestión. El pasado 12 de noviembre, el Consejo de Transparencia le dio parcialmente la razón y le reconoció el derecho a recibir la información solicitada sobre el uso del Falcon.

El último episodio sobre el uso de este avión oficial tuvo lugar el pasado 3 de enero, cuando trascendió que el Gobierno ha incrementado en un 45 % el presupuesto para el suministro de alimentos y bebidas que se sirven a bordo del Falcon y del A310 que se utilizan para el traslado de los miembros del Gobierno y de la Casa del Rey.

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