El Gobierno de PSOE y Unidas Podemos se abre a rebajar las condenas por sedición que les han sido impuestas a los líderes políticos del procés independentista en Cataluña. Así lo ha admitido este martes la ministra portavoz, María Jesús Montero, a preguntas de los periodistas tras la reunión del Consejo de Ministros.

La portavoz ha explicado que ambos partidos han firmado un acuerdo para revisar el Código Penal para modificar tipos relacionados con el consentimiento sexual de las mujeres o los delitos sobre el medio ambiente que abrirá un melón en el que cabe la promesa electoral de Pedro Sánchez de abordar el delito de rebelión, y adaptarlo a lo ocurrido en Cataluña.

Sánchez defendía cuando estaba en la oposición la actualización de la tipificación de ese delito para adecuarlo a rebeliones políticas como la catalana, sin tener condición de alzamiento violento ni armado. El cumplimiento de esa promesa abre la puerta a que se debatan otras propuestas de Podemos y de los partidos independentistas para rebajar las condenas contempladas para la sedición.

Pedro Sánchez aseguró ayer en una entrevista a TVE que una de las propuestas de su Gobierno para «desjudicializar» el conflicto catalán será la revisión del delito de sedición, por el que los líderes del 1-O han sido condenados a entre nueve y trece años de prisión.

Montero ha reconocido la apertura de ese melón aunque no su conclusión, ya que PSOE y Podemos no han pactado nada en ese sentido y será difícil consensuar las mayorías que requiere la reforma del Código Penal con partidos como el PP, el PNV o Esquerra Republicana de Cataluña. En ese sentido, los socialistas apuestan por sumar al PP a los acuerdos para que esa modificación de los delitos perdure en el tiempo y no cambie con un nuevo Gobierno.

La ministra ha reconocido que se va a «abrir el debate» en contactos con los grupos parlamentarios «desde una amplitud de miras» para «intentar que el Código Penal recoja figuras penales en función de la realidad y de la actualidad», aumentando así su vigencia. El Ejecutivo de coalición tendrá en ese sentido un «planteamiento abierto como no puede ser de otra manera para un Gobierno que no tiene mayoría absoluta».

«Se va a abrir en el Congreso un periodo de revisión y reforma del Código Penal que va a abarcar diversas materias como el consentimiento sexual, las agresiones medioambientales o los acontecimientos ocurridos en Cataluña», ha reconocido Montero, que ha subrayado la ausencia de «un compromiso de unidad de voto entre PSOE y Unidas Podemos» al respecto.

Fuentes judiciales consultadas por este periódico explican que el apartado 2 del artículo 2 del Código Penal establece la retroactividad de las leyes penales que favorezcan al reo, aunque al entrar en vigor hubiera recaído sentencia firme y el sujeto estuviese cumpliendo condena. Por lo tanto, existe la posibilidad de que esa revisión supusiera la rebaja de las penas de los independentistas condenados.

El anuncio sobre la rebaja de las penas de sedición se produce paralela al anuncio de que el presidente del Gobierno se reunirá con el presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, la primera semana de febrero en Barcelona.

Sánchez ha justificado su cambio de actitud hacia Torra -al que se negaba a coger el teléfono antes de las elecciones hasta que condenara la violencia en Cataluña por la sentencia del procès- en que la situación en Cataluña «está más calmada» que cuando hizo esas declaraciones criticando al president.

Según el presidente, que sigue dando pasos para mantener el apoyo parlamentario de los independentistas del que depende su Gobierno, el separatismo catalán «tiene que hacer un examen de autocrítica» por todo lo ocurrido desde el año 2017, punto álgido del desafío soberanista. En esa línea, ayer citó al ex mayor de los Mossos d’Esquadra Josep Lluis Trapero, que durante su juicio este lunes en la Audiencia Nacional ha considerado que lo ocurrido entorno a septiembre y octubre de ese año fue un «ejercicio de irresponsabilidad del Govern de entonces».