Política

El feminismo avisa al PP antes del 8-M: "Van a provocar"

Organizaciones feministas piden al PP no poner el foco mediático en el posible "rechazo" que "puede generar su presencia" el 8-M porque lo "importante" debe ser el reconomiento de la igualdad y "llegar al millón de personas"

Cartel feminista en una manifestación EUROPA PRESS

La relación entre los partidos situados a la derecha política y el movimiento feminista nunca ha sido, precisamente, boyante. Por eso, a más de uno le ha pillado desprevenido el giro de guion en el PP respecto al 8-M, una fecha marcada a violeta por miles de mujeres y que este año los de Casado también se han anotado en el calendario.

«Nos ha sorprendido bastante que asistan», confirman desde la Comisión 8M, asociación organizadora de la manifestación. Sobre todo porque en ediciones anteriores, los populares se desmarcaban de cualquier evento relativo al 8-M al considerarlo un movimiento «politizado», «patrimonializado» y «partidista» al que ahora se unen porque «hay mujeres y hombres del PP que prefieren vernos ahí». Pero lo harán con su propio manifiesto, no con el general porque «a saber qué barbaridades dice», tal y como argumentaban fuentes del partido a El Independiente.

La presencia del PP en la manifestación del domingo se prevé, según algunas organizaciones feministas consultadas, «tensa». Los precedentes no ayudan. La presencia de la comitiva de Ciudadanos en las dos ediciones anteriores estuvo marcada por insultos procedentes de algunos manifestantes que enturbiaron el ambiente festivo predominante de una fecha tan señalada. «¡Rivera y Casado son el patriarcado!» o «¡Fuera fascistas!» fueron algunos de los gritos que se escucharon el año pasado contra la comitiva que capitaneaba Inés Arrimadas; o «fuera la brecha, fuera la derecha» otros gritos dirigidos a Begoña Villacís en el histórico 8 de marzo de 2018.

Y las declaraciones del portavoz del PP en el Senado, Javier Maroto, han encendido la mecha. Y es que a tan sólo unos días del 8-M, el dirigente popular auguraba que el domingo habrá «escupitajos y empujones» contra los asistentes «que no sean de izquierdas» pero que, con todo, «acudiremos». «Pues que no vengan», sentencia una portavoz de la Fundación Mujeres, donde sin embargo evitan hacer público su posicionamiento con la presencia de los populares.

«Van a provocar con su presencia. Acudirán a pesar de hacer políticas contrarias a la lucha por la igualdad. No creo que vayan a ser bienvenidos», sentencia Alba Martínez, pedagoga feminista y representante del Espacio Ágora. «Cuando una persona te pisa un pie no les puedes dar las gracias. Tienen que tener la madurez y la entereza para entender que perjudican al movimiento con sus políticas y, por tanto, deberán asumir las críticas».

El PP debe ser coherente y dejar atrás políticas y alianzas que van contra los derechos de la mujer»

El escenario que dibuja la especialista es precisamente el que la Comisión 8-M quiere evitar. Y las declaraciones «desafortunadas» de Maroto adelantan un clima de tensión que no gusta en la organización. «Es curioso que pongan el foco ahí en lugar de querer reivindicar el 8-M», advierten, «les pedimos que los titulares de estos días pasen por los contenidos de nuestras reivindicaciones, en lugar de declaraciones que plantean posibles escenarios que esperamos no sucedan», reitera la portavoz.

En la Comisión 8-M sostienen que el Día de la Mujer debe ser «un espacio abierto» a todas las formaciones y personas para que «reconozcan la desigualdad y la necesidad de políticas efectivas para frenarla», un planteamiento en el que coincide la experta en Igualdad y Delegada del Rector en la Universidad Complutense de Madrid, Isabel Tajahuerce. «Que el PP se desmarque de otras corrientes más extremistas ya es un paso, pero habrá personas que no estén de acuerdo», defiende. «Les animamos a ser empáticos con lo que ocurra en su entorno», reiteran desde la organización, y «sobre todo» a «ser coherentes y dejar atrás políticas y alianzas que van contra los derechos de la mujer».

Temen desde la asociación feminista que lo que ocurra alrededor de la presencia de la delegación popular «empañe» el «verdadero sentido» de la manifestación. «Queremos que el foco mediático esté en que un millón de personas salen a la calle» no en el «posible rechazo que pueda generar la presencia de determinados partidos» porque «esto va de mujeres, no de política», sentencian.

Desde Ágora, más combativos, creen sin embargo que los de Casado persiguen una situación parecida a la que se llegó el pasado verano en la celebración del Orgullo LGTBI con Ciudadanos, cuando las portadas se llenaron del escrache que sufrió la comitiva naranja por parte de algunos manifestantes que les increparon y lanzaron objetos de toda clase, para finalmente salir escoltados por la Policía Nacional. «Puede haber rechazo, y lo que buscan es que se perciba ese rechazo. El interés es crear polémica para demonizar a los colectivos sociales que están molestos porque sus políticas no apoyan los postulados feministas» y, sin embargo, «abrazan la estrategia de mostrar la cara bondadosa», sentencia la pedagoga.

El manifiesto «no está politizado»

Desde la Comisión 8M Estatal reiteran a este medio que están «en contra» de cualquier acto violento durante la manifestación «esté quien esté al lado», aunque piden «respeto» al PP, a los que instan a «centrarse en las reivindicaciones de interés general».

En esta edición, tanto los azules como los naranjas estarán presentes, pero ambos con manifiesto propio. Consideran ambas formaciones que el del colectivo sigue «politizado» y «sectarizado» , algo que el feminismo niega rotundamente, en el que entre otras aseveraciones se critica abiertamente el sistema capitalista.

«Entendemos que no se sientan representados en el manifiesto porque en cuestiones claras contra la violencia machista se han posicionado en contra, como en la dotación presupuestaria para esta causa», se defienden desde la organización. «Simplificar entre izquierdas y derechas no es lo correcto».

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