Los presidentes de Cataluña y el País Vasco, Quim Torra e Iñigo Urkullu, no han encajado bien el borrador de decreto que regula el estado de alarma que estará vigente en España los próximos 15 días. Tanto el PNV como los independentistas catalanes lo han denunciado como un instrumento recentralizador que «confisca» competencias en materias de Salud, Seguridad y Transporte. Todas ellas quedarían bajo el mando del Gobierno central para hacer frente a la pandemia que ya ha generado más de 6.000 casos y cerca de 200 fallecidos en España.

El borrador filtrado desde Moncloa ha puesto en pie de guerra a los gobiernos autonómicos con competencias en seguridad: Cataluña y País Vasco. Si el Gobierno vasco ha sido el primero en filtrar su incomodidad ante las pretensiones del Gobierno, el presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha vuelto a ser el más contundente al reclamar al lehendakari Iñigo Urkullu un frente común contra la invasión competencial en materia de seguridad.

«He llamado al lehendakari Urkullu para valorar el avance de la pandemia del coronavirus y la respuesta que debemos dar. Coincidimos en que no podemos aceptar que el Gobierno español confisque nuestras competencias en salud, seguridad y transporte. Necesitamos apoyo, no recentralización», ha escrito en Twitter el presidente de la Generalitat.

Tras la intervención de Sánchez, ha sido Urkullu quien ha echado mano de las redes sociales con un hilo de mensajes que trasluce su manifiesta incomodidad con las medidas adoptadas por el Gobierno.

«Ni el Lehendakari ni el Gobierno Vasco harán, por el momento, valoración alguna de la comparecencia del Presidente del Gobierno español para dar a conocer las medidas del Decreto de Estado de Alarma que ha sido conocido por intervención ante los medios de comunicación», ha escrito Urkullu para denunciar haberse enterado por la prensa del contenido del decreto. En un último mensaje, escrito en euskera, ha lanzado un mensaje más contundente: «Coordinación no es sometimiento».

Minutos después de los mensajes de Torra, la portavoz del Govern, Meritxell Budó, confirmaba en una comparecencia ante la prensa la voluntad del Govern de establecer un «frente común» con el gobierno vasco. Desde la Generalitat confían además en encontrar la complicidad de otros gobiernos autonómicos como el de Baleares.

Budó ha explicado que Torra y Urkullu «han hablado para hacer reflexiones entorno a esta invasión competencial» teniendo en cuenta que son las dos comunidades con estas competencias transferidas. Budó ha asegurado que la conferencia de presidentes autonómicos pospuesta a mañana «será el momento de analizarlo, pero debe haber frente común no puede ser de otra manera».

Criticas al Gobierno «va tarde y mal»

Tanto Budó como el conseller de Interior, Miquel Buch, han recriminado además al Gobierno por plantear esta «invasión competencial» cuando desde su óptica la Generalitat ha sido más efectiva a la hora de adoptar «decisiones drásticas y difíciles» mientras que «el Estado español reacciona tarde y mal en la lucha contra propagación» del coronavirus.

Buch ha reconocido además que el Gobierno no ha respondido todavía a la petición de la Generalitat para cerrar los puertos, aeropuertos y líneas férreas de acceso a Cataluña para completar el confinamiento de esta comunidad, decidido ayer por la Generalitat.

Erkoreka ve un 155 encubierto

Horas antes, cuando ya había trascendido oficiosamente el contenido del decreto que el Gobierno enviará al Boletín Oficial del Estado (BOE) para su publicación, el Ejecutivo vasco ha mostrado su malestar por el hecho de que el Estado pueda invadir competencias autonómicas. «Sería una sorpresa que el Gobierno fijara un 155 para todo el país en materia de interior y salud», ha dicho el portavoz Josu Erkoreka en declaraciones a Radio Euskadi.

Erkoreka ha asegurado que el lehendakari conversó ayer con Pedro Sánchez y que el «intercambio de puntos de vista» que ambos mantuvieron no se podía prever que se tomaran decisiones que no fueran «respetuosas» con las competencias de las comunidades autónomas: «Sería una sorpresa que el Gobierno español vulnerara competencias en materia de Salud e Interior y que se las atribuyera para sí». El portavoz del Ejecutivo vasco ha afirmado que de hacerlo, «sería un 155» y que confía en que finalmente no se plasmen así en las medidas que pueda aprobar el Consejo de Ministros, reunido desde esta mañana.

8.000 ertzainas y 7.000 mossos

El borrador del decreto contempla que todas las policías, incluidas las autonómicas, queden bajo el mando del ministerio del Interior en caso de ser necesario, así como los sistemas sanitarios autonómicos, que pasarían a centralizarse desde el departamento que dirige Salvador Illa. De este modo tanto los 8.000 agentes de la Ertzaintza como los de los 17.000 Mossos d’Esquadra podrían quedar bajo el mando del ministerio del interior.

El Gobierno vasco ha asegurado al respecto que ha sido el President Torra quien se ha puesto en contacto con Urkullu para trasladarle que estaba de acuerdo con sus reticencias al modo en el que se iban a aplicar las medidas del estado de alerta anunciadas por Moncloa. El lehendakari se ha limitado a afirmar que ha autorizado a Torra a desvelar que han conversado pero no se ha pronunciado más allá de lo asegurado en su comparecencia pública de esta mañana, «tan sólo respondo por lo dicho yo en la rueda de prensa y basado en mis conversaciones con el presidente Pedro Sánchez».

Durante su comparecencia de esta mañana, el lehendakari ha afirmado que le «sorprendería» que el Consejo de Ministros adopte medidas «que no tengan en cuenta el autogobierno» vasco. Ha destacado que en la conversación que mantuvo ayer con le presidente del Ejecutivo ambos destacaron la buena coordinación y colaboración mantenida hasta el momento «y por eso creo que sería sorprendente que se tomaran medidas sin tener en cuenta nuestro autogobierno».

El lehendakari ha apuntado que las decisiones del Gobierno deberían adoptarse teniendo en cuenta «el modelo territorial del Estado», así como el ordenamiento jurídico vigente y el autogobierno: «Me resultaría extraño que hubiera otras directrices, pero estoy aún a la espera de lo que decida el Consejo de Ministros».