España ha decidido pisar fuerte en la Unión Europea en el trágico momento que viven los Veintisiete por la pandemia. El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ha expuesto ante el Congreso de los Diputados el plan que presentará ante el Consejo Europeo este jueves de creación de un fondo de 1,5 billones con deuda perpetua vinculado al presupuesto de la Unión Europea.

Pedro Sánchez ha reconocido que la Unión Europea se encuentra en un momento crucial. Lo que se planteaba en el Consejo Europeo de febrero como un deseo es hoy una imperiosa necesidad. Una mayor dotación presupuestaria es imprescindible para que «la Unión Europea merezca su nombre y no sea una agrupamiento de naciones».

El presidente del gobierno español se refirió a los dos Consejos Europeos anteriores y a la reunión del Eurogrupo del 9 de abril, donde se adoptaron medidas a corto plazo encaminadas a proteger a los trabajadores con el plan SURE para mitigar los estragos del desempleo, a las empresas con financiación del Banco Europeo de Inversiones, y a los Estados a través del MEDE. En total sería más de medio billón de euros.

Plan Marschall intraeuropeo

Pero se necesita ir más allá y pensar en el medio y largo plazo. «El objetivo en España es lograr la unidad para reconstruir el país, pero dependemos de un plan de reconstrucción a nivel europeo», ha señalado Pedro Sánchez ante los diputados en esta jornada en la que se aprobará una nueva renovación del estado de alarma. Sánchez ha anunciado que el confinamiento se irá retirando de forma progresiva, pero podrá volverse atrás en caso de que haya nuevos brotes.

A Sánchez le gusta denominarlo el Plan Marshall, en recuerdo de aquella iniciativa de Estados Unidos de ayuda a Europa después de la Segunda Guerra Mundial. En este caso la ayuda sería de la UE para la UE.

Sánchez ha destacado que el grupos de este fondo de 1,5 billones de euros de deuda perpetua, vinculada al presupuesto de la UE, debería destinarse a los países que han sufrido un mayor impacto humano, social y económico de la pandemia». España e Italia figuran en cabeza de este dramático ranking.

En primer lugar, el Consejo Europeo habrá de dar el visto bueno al paquete financiero del Eurogrupo para que sus instrumentos estén operativos a partir del 1 de junio.

A su vez, Sánchez considera fundamental que se revise el paquete presupuestario cuanto antes y se mantenga la Política Agraria Común y los fondos de cohesión y se refuercen las partidas destinadas a digitalización, transición ecológica, ciencia y sanidad.

En resumen, Sánchez señaló que se trata de «una propuesta pragmática, efectiva e imprescindible que no requiere ninguna modificación legal».

En su intervención, el líder de la oposición, Pablo Casado, pidió a Sánchez que no busque en Europa «chivos expiatorios» para exculparse de su responsabilidad en la gestión de la pandemia.

De forma intencionada en el plan de España ante el Consejo Europeo de este jueves no se mencionan los coronabonos, si bien el paquete es ambicioso y sería muy satisfactorio para España. Alemania parece dispuesta a aceptarlo, si bien Países Bajos sigue de momento reticente.