Política Crisis del coronavirus

Sánchez pide otra prórroga del estado de alarma para una desescalada "lenta y gradual"

Arguye el presidente del Gobierno que si en España hay más contagiados es porque hace más test que cualquier otro país

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Un día después de la controversia por la salida de los menores a la calle al objeto de aliviar su confinamiento, el presidente del Gobierno ha comparecido en el Congreso de los Diputados para pedir su tercera prórroga del estado de Alarma, esta hasta el 9 de mayo «con un escenario de futuro prudentemente optimista». Podemos empezar, ha dicho, a diseñar el escenario de la desescalada, lo que no es incompatible con una nueva prórroga, pero exige ser «extremadamente cautelosos», ha agregado.

Por eso este estado de alarma no será igual a los anteriores. Progresivamente se irá reduciendo el peligro y con ello las condiciones del confinamiento, pero la desescalada será «lenta y gradual» para evitar «los pasos en falso». Y si se advierte cualquier riesgo, «restableceremos restricciones». Sánchez se ha vuelto a envolver en la idea de que «este es un Gobierno que escucha» a la hora de defender la salida de los menores a la calle, alegando que «pecamos de prudentes» ante una primera medida que tuvieron que rectificar y que la oposición ha calificado de «improvisación».

Los expertos pidieron que se hiciera «con extremada cautela», por lo que los niños podrán dar «paseos controlados», acompañando a los adultos a sus recados y paseos cuyas condiciones se regularán en una orden ministerial.

Se refuerzan las competencias del Ministerio de Sanidad

Ha recordado las condiciones que pone la OMS para esa vuelta a cierta normalidad, entre ellas, la necesidad de detectar los potenciales contagios, aunque lo cierto es que los resultados de los análisis de seroprevalencia no se conocerán hasta dentro de dos meses. España seguirá los criterios de la OMS «y el confinamiento general no se levantará hasta que estemos preparados para ello».

Otra novedad lo constituye la habilitación del Ministerio de Sanidad a modificar, ampliar o restringir las medidas, actividades o cierre de establecimientos, esto es, para determinar «pasos adelante y atrás» y dar instrucciones sobre otras actividades ya permitidas. De esta forma, refuerza las competencias de Salvador Illa frente al resto de los ministerios en general, y muy particularmente, frente al vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, que se quiso atribuir el tanto de la rectificación respecto a la salida de los menores.

Sánchez ha advertido que la lucha contra el Covid-19 «no se acabará del todo hasta que la ciencia no encuentre una vacuna», aunque ha defendido que «hemos superado el momento crítico y nuestro sistema de salud ha resistido, pero no podemos bajar la guardia».

Por otro lado, se ha mostrado esperanzado respecto a los pactos de reconstrucción social y económica del país, aunque con un formato que no era el propuesto por el Gobierno y le arrebata buena parte del protagonismo que iba a tener. «Vamos a sentar las bases de un acuerdo de futuro. De este diálogo debe salir un futuro alentador que condicionará las bases de una nueva forma de gobernar y de hacer política». Ha llegado la hora «de unos nuevos modos políticos» que acelerarán cambios como el teletrabajo, emergencia climática, digitalización o la nueva gobernanza mundial.

De este diálogo debe salir un futuro alentador que condicionará las bases de una nueva forma de hacer política»

Y también cambios en la política «hacia el diálogo» superadoras «del bloqueo y de la confrontación», ha defendido en su intervención inicial y así «los vamos a demostrar en los trabajos que se desarrollarán en esta cámara». Admite que hay quien duda de su sinceridad, por lo que se compromete a no patrimonializar los acuerdos y su disponibilidad a favorecer pactos de reconstrucción «en diferentes escalones de nuestra geografía, en cada Comunidad y ayuntamiento, gobierne quien gobierne».

«Cada enfrentamiento será un lastre y cada acuerdo el terreno fértil. Yo tengo confianza en nuestras instituciones, en los agentes sociales, en las instituciones europeas y, sobre todo, en nuestros compatriotas que han dado un ejemplo de abnegación y disciplina social. Ellos nos marcan el camino», ha dicho como colofón final a su inervención.

Sánchez dice que alto número de contagios se debe a que España hace más test

En su réplica al líder del PP, Pablo Casado, le ha invitado a que se dirija a su bancada para buscar «policías patrióticas», desmintiendo así cualquier uso de las FSE para objetivos partidistas en su lucha contra los bulos. Pero «si estamos en fase de diálogo estamos en fase de diálogo» y le ha invitado a que explicite si acepta la propuesta a participar en esa mesa de reconstrucción donde intentará que los partidos pequeños estén representados.

Sánchez, que se ha escudado en que «no sabemos los datos reales» de contagiados de ninguna parte del mundo, ha defendido que los altos porcentajes de contagiados se debe a que España hace más test a su población, que ha evaluado en un millón,»por lo que les penaliza en las estadísticas». Cada semana son 300.000 PCR «y no nos conformamos». Y en algunas Comunidades, en alusión indirecta a Madrid, el sistema sanitario «ha estado al borde del colapso».

Con anterioridad ha explicado el contenido de los Consejos Europeos de febrero y marzo, donde se discutió, infructuosamente, sobre los coronabonos, esto es, la mutualización de la deuda derivada de las medidas económicas y sociales con la que hacer frente al confinamiento de los ciudadanos. Mañana habrá un nuevo Consejo en el que se pretende avanzar en los acuerdos alcanzados en el anterior.

Sánchez cree que lo que se acuerde en España dependerá en muy buena medida de lo que decida la Unión Europea, tanto en los instrumentos financieros, para que estén preparados antes de junio, como en la creación de un gran fondo de recuperación, de 1,5 billones de euros a fondo perdido. Sólo se pagarían los intereses mediante la creación de impuestos comunitarios. La tercera prioridad para España es la consecución de un presupuesto europeo plurianual. «No se trata de apagar el incendio sino de reconstruir» la casa común.