Esquerra confía en seguir siendo socio de referencia del Gobierno de Pedro Sánchez junto al PNV, Bildu y los partidos regionalistas. Así lo aseguran desde fuentes republicanas, pese a que el partido colocó este miércoles a Pedro Sánchez al borde de una derrota parlamentaria que solo evitó el pacto in extremis con Cs. El debate estuvo plagado de duros reproches, especialmente entre republicanos y Podemos-Comunes. Pero los de Oriol Junqueras aseguran que no se trata de un giro estratégico, sino de un «toque de atención» a los socialistas. Y confían en el peso de los morados en el Gobierno para evitar que Cs ocupe su lugar.

Este jueves el propio Junqueras elevaba de nuevo el tono al advertir de que el PSOE «tiene que decidir si se lanza a los brazos de Cs o si quiere mantener las mayorías de la investidura», al tiempo que acusaba al Gobierno de actuar como si tuviese mayoría absoluta, sin informar ni consensuar.

El presidente de ERC hacia esas apreciaciones en una entrevista a Radio4 que de hecho debía haberse emitido un día antes y en TVE, y que según denunciaron los republicano fue «censurada» por la dirección del ente público. «Está en sus manos, pero no puede continuar como hasta ahora, no se pueden seguir imponiendo las decisiones por miedo a Vox», advirtió.

División en el grupo parlamentario

A esa reflexión responde el voto en contra de la prórroga del estado de alarma que ERC formalizó el miércoles en el Congreso, que alineó a los republicanos «con los independentistas catalanes» se esfuerzan en destacar desde el partido. Es decir, con JxCat y la CUP. Pero los desligó de Bildu y el PNV, que sigue ejerciendo como auténtico socio de referencia, pese a que los catalanes cuentan con 13 escaños y los vascos con siete.

De hecho, ese «no» provocó un profundo debate en el seno del grupo parlamentario, aunque desde la dirección de Esquerra aseguran que el diagnóstico era más compartido que cuando ERC decidió apoyar la investidura de Pedro Sánchez o votar en contra de los presupuestos en 2019. Tanto el portavoz, Gabriel Rufián, como el ex miembro de los Comunes Joan Josep Nuet abogaban por la abstención, pero finalmente se impuso el criterio de la dirección del partido a favor del «no».

En manos de Pedro Sánchez

Ahora, apuntan desde ERC, «será Pedro Sánchez quien diga si quiere hacer un cambio estratégico» y escoger a Cs como socio de referencia a la hora de buscar acuerdos parlamentarios, aunque apuntan confiados a las declaraciones de Carmen Calvo, que este jueves negaba un giro del Gobierno en este sentido.

Tampoco desde Cs parecen dispuestos a dar un giro de 180 grados a su estrategia política. La portavoz del partido y candidata en Cataluña, Lorena Roldán, lo reiteraba este jueves al asegurar que «optamos por la responsabilidad», al apoyar al Gobierno en la prórroga del estado de alarma, pero «en ningún caso habrá cambios de otra índole».

Roldán añadió además un recordatorio para el presidente del Gobierno. «Ya advertimos a Sánchez de con quien pactaba» apuntó la portavoz naranja. «Sánchez lo sabía y en vez de aceptar la vía del consenso escogió la vía del chantaje y esto es lo que se encuentra ahora, en momento de crisis sanitaria y económica, en vez de buscar soluciones ERC pone obstáculos»

Una actitud que ha tachado de «muy irresponsable, espero que el Gobierno tome nota de quién pone dificultades y quién ayuda desde el primer día en buscar soluciones para toda la ciudadanía».

Junqueras, por su parte, argumenta que al Gobierno le «hace falta hablar más, sumar y cogobernar, no imponer» y ha pedido que se pueda gestionar desde Cataluña la nueva fase de desconfinamiento, porque cree que ha demostrado ser más eficiente. Y unos y otros coinciden en que, ahora, la pelota está en el tejado de Sánchez.