Política

Los 'hombres buenos' de Sanidad

El Ministerio designa un ‘tutor’ para guiar a cada comunidad en la elaboración de los informes para pedir el avance en la desescalada / “Son técnicos que no quieren presencia mediática”, dicen desde el departamento que dirige Salvador Illa

Fernando Simón, director del Centro de Coordinación y Emergencias Sanitarias, en una comparecencia informativa.

Fernando Simón, director del Centro de Coordinación y Emergencias Sanitarias, en una comparecencia informativa. EP

Son técnicos del Ministerio de Sanidad, trabajan en la sombra, huyen del foco mediático y ayudan a las comunidades autónomas a preparar las propuestas para solicitar el salto de fase en el plan de desescalada asimétrico diseñado por el Gobierno de Pedro Sánchez para avanzar hacia la «nueva normalidad», una vez aplanada la curva y disminuida la presión asistencial en los hospitales.

El pasado 30 de abril, Salvador Illa anunció en el Consejo Interterritorial del Servicio Nacional de Salud que la «cogobernanza» con las autonomías marcaría la ejecución del proceso de desconfinamiento, iniciado el pasado lunes con el avance a la fase 1 de aquellos territorios que ya cumplen determinados marcadores.

Para articular la «cooperación y colaboración» anunciadas por el ministro, su departamento ha acordado asignar un ‘tutor’ o ‘persona de referencia’ a cada comunidad para que, en contacto permanente, pueda resolver dudas y guiar técnicamente el proceso de elaboración y presentación de los informes para progresar de fase.

La existencia de esta figura ha trascendido esta semana a raíz de que la Junta de Andalucía -gobernada por el bipartito PP-Ciudadanos- se quejara abiertamente de que, habiendo seguido «las indicaciones pertinentes» de Sanidad, no se había atendido íntegramente su propuesta.

En concreto, esta comunidad había planteado que tan sólo se mantuvieran en la fase 0 varios distritos sanitarios de Málaga y Granada, pero Sanidad ha impedido progresar a ambas provincias en su totalidad. Abiertamente en contra de dicha respuesta, el Ejecutivo que preside Moreno Bonilla ha reclamado el informe técnico en el que se sustenta esa decisión y no ha obtenido respuesta.

¿Quiénes son estas personas de referencia designadas por el Ministerio? «Son técnicos, funcionarios o empleados públicos, que no tienen ningún cargo político y que no quieren ningún tipo de presencia mediática», dice a este diario un portavoz de Sanidad.

Quiénes son los tutores

Estos tutores forman parte de un grupo de trabajo constituido por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias -dirigido por el doctor Fernando Simón– y la Dirección General de Salud Pública y Sanidad Veterinaria -a cuyo frente se encuentra Pilar Aparicio- y que analiza la documentación técnica que envían sus homólogos autonómicos y los datos diarios de evolución de la pandemia. No tienen capacidad ejecutiva.

«Son técnicos, igual que los que hacen esos informes en las comunidades para pasar de fase. Hacen el seguimiento diario de los datos, solicitan aquellos que no se han enviado, estudian y analizan la situación epidemiológica…», apuntalan las citadas fuentes.

Para formular la propuesta, la autonomía tiene que cumplimentar un formulario -con el logotipo del Ministerio de Sanidad y titulado ‘Informe de las capacidades estratégicas sanitarias dentro del plan de transición hacia una nueva normalidad’- en el que han de consignarse numerosos indicadores para que la comisión técnica evalúe si reúne los requisitos establecidos para poder levantar ciertas restricciones y avanzar a otro escenario menos restrictivo.

El Ministerio designa un ‘tutor’ para guiar a cada comunidad en el proceso de desescalada. «Son técnicos y no quieren presencia mediática», dicen desde Sanidad

Número de casos con síntomas de la covid-19 confirmados y notificados a salud pública en las dos últimas semanas, indicadores específicos de atención primaria, ocupación de camas de hospitalización de agudos y de UCI, material de protección disponible y días que cubren dichas reservas, número diario de pruebas PCR que podrían realizar sus laboratorios, descripción de los sistemas de información para la vigilancia de la enfermedad y del procedimiento establecido para el diagnóstico temprano, dispositivos para el aislamiento de casos y planes de contingencia en residencias de personas mayores son algunos de los puntos que integran el cuestionario. El informe presentado por la Junta de Andalucía para saltar a la fase 1, facilitado a la prensa, consta de 58 páginas.

«Nosotros elaboramos la propuesta, le mandamos todos los indicadores que nos habían pedido, nos pusimos en contacto con la técnico que nos había designado el Ministerio y esa persona nos decía si estaba bien o mal y que profundizáramos en tal o cual aspecto», cuenta a El Independiente un consejo de Sanidad del PP. «Nos orientó muy bien», apostilla.

La valoración es similar desde otra comunidad gobernada por el PP. «Ese técnico del Ministerio está de forma continua hablando con el técnico que hemos designado nosotros para aclarar cualquier duda, cómo preparar la información, aportar información si tiene… Se avanza mucho», cuentan a este diario.

Queja de Andalucía

En el caso de Andalucía, la Consejería de Salud y Familia se queja de haber presentado su propuesta para pasar a la fase 1 con todas las modificaciones que le había sugerido el tutor asignado y siguiendo el modelo oficial normalizado y no haber sido tenida en en cuenta su propuesta de desescalada en distritos sanitarios en Málaga y Granada y sí en otras comunidades, como la valenciana. El bipartito reprocha también que, en un proceso de cogobernanza y permanente diálogo, se hubieran tenido que enterar por la prensa de la decisión adoptada.

Por ello, el director general de Salud Pública de la Junta de Andalucía, José María de Torres, envió el pasado sábado un correo electrónico a su homóloga en el Ministerio de Sanidad (Pilar Aparicio) en el que le pedía que a la mayor brevedad posible le hiciera llegar el informe completo con las causas que justifican la decisión de mantener a la totalidad de las provincias de Málaga y Granada en la fase 0, al tiempo que le pedía explicaciones por lo que entendía una «discriminación»: no aceptar la desescalada por áreas o distritos sanitarios, a diferencia del criterio mantenido con otras comunidades.

El ministro Salvador Illa y el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias ha anunciado este viernes que, a excepción de Madrid y Barcelona y las capitales de Castilla y León, todas las provincias que se encontraban en fase 0 pasan a la etapa 1. Y cuatro islas -Formentera, El Hierro, La Gomera y La Graciosa- avanzan a la 2. Ello significa que casi el 70 % de la población (unos 32 millones de personas) han abandonado ya la posición de partida.

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