Política DECLARACIONES DEL EX JEFE DE RIESGOS DE LA POLICÍA

"La número dos de Simón quería que quitásemos las mascarillas a los agentes"

Agentes de la Policía Nacional protegidos con mascarilla. EP

El 13 de marzo fue el último día que España estuvo fuera del estado de alarma, pero también fue el último día de José Antonio Nieto González en el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de la Policía Nacional tras más de tres décadas dedicadas al Cuerpo. Un cese que llegó de forma inesperada el mismo día que Sánchez anunciaba la situación de excepcionalidad que se alargaría hasta la actualidad. ¿El motivo? Advertir sobre la peligrosidad del coronavirus cuando la pandemia apenas había salido de China, concretamente el 24 de enero de este año.

Cuando la polémica por la destitución del coronel Pérez de los Cobos empieza a amainar, Nieto ha roto su silencio. En una entrevista para El Confidencial, el ex responsable policial de riesgos laborales da cuenta de las sombras alrededor de su inexplicable cese en el mes de marzo, y revela «quejas» e injerencias del Ministerio de Sanidad en el Cuerpo policial.

Explica, sin ir más lejos, que el departamento que dirige Salvador Illa borró la expresión «potencialmente mortal» de la nota que emitió Nieto el pasado 21 de enero y que se envió a todas las comisarías a nivel nacional tres días después, en la que se entiende como la primera nota informativa de advertencia sobre el coronavirus. «En ese momento estoy seguro de que va a llegar a España», relata Nieto en el citado medio. «También recomiendo evitar las aglomeraciones y la utilización de guantes y mascarillas FFP2», recordemos, ya en el mes de enero, lo que motiva que, desde finales de ese mismo mes, los agentes de Policía comiencen a utilizar guantes y mascarillas en aeropuertos y puestos fronterizos por la posibilidad de presencia de viajeros procedentes de países asiáticos, ya afectados por la pandemia.

Pero hay más. El ex policía asegura en El Confidencial que el Ministerio de Sanidad le advirtió entonces que la utilización de mascarillas por parte de los agentes no era necesaria y que despertaba «alarma social». En concreto, señala Nieto a la número dos de Fernando Simón, quien le advirtió un tiempo después que «eso de que los policías lleven mascarillas en aeropuertos no está bien visto» y «nos sugiere que eliminemos la orden y que les quitemos las mascarillas a los agentes», denuncia.

Nieto se negó y, según relata en la entrevista, comunicó a Sanidad que su propuesta era dotar a todos los policías de mascarillas y guantes, «evaluando cada situación», y no sólo a los destinados en puestos fronterizos, lo que levantó el escepticismo de la responsable de Sanidad. «Respondió que eso era alarmar a la sociedad» y que «la probabilidad de contagio era muy baja». «Es poco probable que a un policía le disparen, pero si lo hacen las consecuencias pueden ser mortales», argumentó Nieto para defender su postura.

Con todo, Sanidad decidió clasificar a policías y guardias civiles como «profesión de bajo riesgo de contagio», todo un «escándalo» y una «barbaridad» para el ex jefe de Riesgos Laborales.

Tras estos desencuentros con el departamento de Salvador Illa, Nieto fue destituido. «Probablemente Sanidad pidió mi cese, porque pasaron pocos días desde la reunión con la número dos de Fernando Simón hasta que me destituyeron», especula, consciente de que, aunque «desconozco si Salvador Illa pidió mi cabeza», reconoce Nieto que «era una persona molesta para Sanidad» ya que «estaba dando órdenes a los policías diferentes a las del Ministerio».

«Minusvaloraron el riesgo»

El de José Antonio Nieto se entiende como un testimonio vital para entender todo lo que se pudo hacer y no se hizo por ignorar las advertencias de la pandemia no sólo de parte de organismos internacionales, sino de la propia Policía española. Lamenta los argumentos que, según le consta, se manejaban en el Ministerio de Sanidad para hacer caso omiso de sus avisos, como que «el virus estaba en Wuhan y no había vuelos directos». «Ese planteamiento es no saber nada de epidemiología. Los virus no entienden de fronteras y se lo avisé, pero no hicieron caso. Minusvaloraron el riesgo», apunta Nieto.

Y va más allá. Considera que si el Gobierno hubiese valorado desde un primer momento la peligrosidad del virus, «probablemente nos podríamos haber ahorrado muchos muertos, muchos dramas familiares, muchos problemas de compras de material» y «mucho dinero».

«Nadie me llamó. Nadie dio la cara»

El día antes de su cese, José Antonio Nieto recibió un correo electrónico de parte de su comisario en que se le adjuntaban las instrucciones para hacer frente al Covid-19, que Nieto distribuye a los técnicos de prevención de riesgos laborales de toda España, «con nombre y apellidos», puntualiza.

La difusión de ese archivo fue el motivo que sus responsables encontraron para justificar su cese, al acusarle de haber filtrado un documento que no era definitivo y que pasaría a la prensa, todo ello antes de que se decretase el estado de alarma en España. En todo caso, aclara en la entrevista, el envío podía ser fruto de una confusión, pero no de una filtración como se le acusa. Pero no le dejaron explicarse. Su superior, quien le envió el mail, se lavó las manos y se desentendió del asunto, «quizá para salvar su cuello», argumenta Nieto.

«Nadie me llamó. Nadie dio la cara», lamenta. «¿Sabe cómo me acabé enterando de mi cese? A través de una nota de prensa de un sindicato la tarde del viernes 13 de marzo(…). «A mí me han tratado como en la inquisición: juzgado y condenado sin escucharme», zanja.

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