El ministro de Transportes, José Luis Ábalos, ha mantenido un áspero diálogo con Vox a través de las redes sociales a cuenta del permiso de armas del líder de este partido, Santiago Abascal, y la hipotética posibilidad de que estuviera acudiendo al Congreso con su revólver.

El ministro se ha preguntado este lunes si es verdad que acude armado a la Cámara Baja, mientras Abascal le ha recordado que él está dispuesto a «ser cacheado» cuando acuda al Congreso y le ha reprochado el llamado Delcygate, además de espetarle: «No te hagas el sordo».

Todo arranca de una denuncia del senador de Compromís, Carles Mulet, molesto porque el Gobierno no le ha facilitado en tiempo y forma la documentación que avala el permiso de armas de Abascal y que había requerido al amparo del Reglamento del Senado.

Ayer domingo, al mismo tiempo que se quejaba porque el Ejecutivo no le había enviado los documentos pese a estar obligado a hacerlo, Mulet recordaba que está prohibido que los diputados asistan armados al Congreso.

Y aseguraba que, «de ser verdad» que el presidente de Vox va «siempre armado con un revólver», debería ser sancionado con la pérdida de su condición de diputado, eso sí, sin aportar prueba alguna de que Abascal lleve armas dentro del Congreso.

El asunto ha sido planteado esta mañana en rueda de prensa al portavoz de Vox, Jorge Buxadé, quien, tras descartar explicaciones por tratarse de una cuestión «personal», ha contraatacado sugiriendo otro tipo de actividades ilegales de otros diputados.

«Quizás a los españoles les gustaría más saber si los representantes de la soberanía nacional acuden a las reuniones de las comisiones y de plenos sin haber consumido sustancias psicotrópicas», ha afirmado.

Por ello, ha pedido que se haga «un control de drogas» como en los partidos de fútbol; además ha atribuido la denuncia de Compromís a las próximas elecciones en Galicia y el País Vasco, a las que la formación valenciana no se presenta.

La sugerencia del «narcotest» había partido horas antes del propio Abascal al responder a Mulet con un tuit donde admitía ser cacheado al entrar en el Congreso y afirmaba que «sería bueno» un control antidroga a los diputados y otro de «armas y explosivos» a tenor «de los socios» de gobierno de Pedro Sánchez.

Así las cosas, el ministro de Transportes y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha recogido esta tarde el guante de Buxadé y a través de su cuenta oficial de Twitter le ha preguntado: «¿Entonces, sí va armado al Congreso?».

La respuesta le ha llegado no de Buxadé, sino del propio Abascal, quien le ha replicado: «He dicho que no me importaba ser cacheado. No te hagas el sordo», para traer a colación el llamado Delcygate: «Por cierto, también podemos plantear control de maletas y maletines».

Este caso suscitó abundantes críticas de la oposición al ministro por la polémica entrevista que el 20 de enero mantuvo en el aeropuerto de Barajas con la «número dos» del Gobierno de Venezuela, Delcy Rodríguez, incluida en la lista de 25 personalidades venezolanas que tienen prohibida la entrada en los países de la UE.