Política

El PP da luz verde a que Navarra Suma apoye los PGE junto a Ciudadanos

Asegura que no habrá beligerancia si Arrimadas vota a favor de las cuentas de Sánchez

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El PP da luz verde a que Navarra Suma apoye los PGE junto a Ciudadanos

Javier Esparza y Pablo Casado EFE

Resumen:

El PP no respaldará los Presupuestos Generales del Estado, pero da luz verde a que la coalición electoral Navarra Suma sí lo haga para crear una nueva mayoría que incluya también a Ciudadanos. En caso de que ambos grupos votaran a favor de las cuentas de Pedro Sánchez para 2021, no sería necesario el apoyo de ERC, aunque la formación de Inés Arrimadas cree que sería difícil -tampoco ha dicho imposible- dicho respaldo si pervive la mesa de diálogo bilateral con la Generalitat.

Los populares descartan de pleno apoyar los futuros presupuestos del Gobierno de coalición, pero no sólo por las distancias abisales de sus modelos económicos, sino por entender, además, que supondría dejar a España «sin alternativa», según fuentes populares.

Los Presupuestos de 2021 son además la llave para la continuidad de la legislatura, puesto que su prórroga para 2022 le permitiría a Sánchez aguantar para no tener que convocar elecciones hasta 2023. Eso no quiere decir que Pablo Casado rechazara sentarse con Pedro Sánchez «para ver las líneas generales, básicas» de los mismos. A fin de cuentas, el líder del PP siempre ha acudido a las citas que le ha propuesto el inquilino de la Moncloa y esta vez no iba a ser menos, siempre y cuando le llame.

Sentadas estas bases, dicen entender que Ciudadanos quiera volver al «punto de inicio», esto es, servir a modo de bisagra a su derecha e izquierda, de modo que «cuanto más pacte con Pedro Sánchez más se consolidan los gobiernos autonómicos de coalición con nosotros», afirman en relación a la salud de estos pactos, que en territorios como Madrid, no pasan por el mejor de sus momentos.

El PP «no hará sngre» de Arrimadas si apoya las Cuentas de Sánchez para 2021

De este modo, el PP «no hará sangre» si Arrimadas prosigue con su estrategia pactista convertida en una suerte de «plan b» para el presidente del Gobierno, quien, por su lado, quiere unas Cuentas de «equilibrio» tras el fuerte endeudamiento de este año. Además, a nadie se le escapa que ese giro a la izquierda de Ciudadanos deja un campo de juego más amplio para el PP, que también rescata, a tenor de los sondeos, mucho voto popular «fugado» a las filas de Santiago Abascal. El propio presidente del Gobierno ponderó ayer, en entrevista en La Sexta, el papel de la formación naranja, que «está teniendo la inteligencia de ocupar un espacio de acuerdo que reclama la ciudadanía que ha dejado huérfano el PP por su querencia de ocupar el espacio de la ultraderecha».

Pero quizá ignora el jefe del Ejecutivo que los populares están dispuestos a propiciar que la mayoría de los Presupuestos se amplíe con la inclusión de Navarra Suma, la coalición electoral de UPN, PP y Ciudadanos que ganó las elecciones autonómicas, aunque no con mayoría absoluta, y que obtuvo dos escaños en las generales del 10-N.

Se trata de los diputados Carlos García Adanero y Sergio Sayas. Con ellos –lo que exigiría un nuevo acuerdo con el líder de UPN, José Javier Esparza– y la panoplia de partidos que configuraron la mayoría de la investidura, esto es, PNV, Más País, Nueva Canarias, BNG o Teruel Existe, entre otros, el Gobierno podría ahormar una mayoría para tener más votos a favor que en contra, que haría innecesaria la intervención del partido de Oriol Junqueras.

Ciudadanos apuesta por un acuerdo tripartito con PSOE y PP

Y mientras el PP da su «plácet» a la sucesora de Albert Rivera para que pacte con Sánchez, los naranjas admiten que el escenario ideal son unos Presupuestos «que salieran adelante con el voto de PSOE, PP y nuestro» en una ecuación imposible donde no entra Unidas Podemos, socio de Gobierno del que Sánchez no tiene pensado prescindir. «Somos el partido que tiene que traer al PP al pacto», insisten fuentes de la dirección de Ciudadanos en una estrategia que recuerda, en este caso, a la de Rivera cuando quiso evitar una repetición electoral apelando de forma agónica a un acuerdo tripartito con el concurso de los populares.

A Sánchez le gustaría tener los Presupuestos de 2021 antes de finales de año, lo que «va a estar muy vinculado al grado de consecución de los fondos de la UE», y su voluntad, dice, «es tender puentes con aquellos que quieren hacer política», aunque ha eludido aclarar si para ello se pondrá en contacto con el líder de la oposición. «Debe haber un acuerdo en julio, es imperativo llegar a un pacto con el mayor número de partidos políticos. La unidad no es un regalo que hace la oposición al gobierno» ha defendido sin dejar de apelar tanto al PP como al independentismo inmerso otra vez en su propia, y eterna, agenda electoral.

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