La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, ha descartado la hipotética celebración de un referéndum sobre la monarquía que conllevara una reforma constitucional y ha garantizado que la «Jefatura del Estado no está en cuestión» en España porque es «nuestro marco constitucional».

Así se ha pronunciado Calvo en la sesión de control al Gobierno en respuesta al diputado de EH-Bildu Jon Iñarritu que le preguntaba «qué más tiene que pasar» con las informaciones relativas al rey Juan Carlos para que el Gobierno se plantee un referéndum sobre la monarquía.

La vicepresidenta ha recordado la «envergadura» que supondría una reforma constitucional de ese calado que obligaría a un amplio acuerdo parlamentario y a la convocatoria posterior de elecciones.

«No está previsto ningún referéndum que desemboque nada más y nada menos que en un cambio de la Constitución de esa envergadura», ha subrayado.

Calvo ha destacado que en democracia se puede debatir sobre cualquier asunto, pero ha instado a respetar el actual marco constitucional y a respetar la jefatura de Estado.

Ha añadido que la investigación que lleva a cabo la Fiscalía sobre las supuestas actividades financieras del rey emérito en paraísos fiscales serán dilucidas en su momento en los tribunales, por lo que ha apelado a respetar el actual modelo constitucional que garantiza, entre otras cosas, la representación política en el Congreso.

Por contra, el diputado de EH-Bildu ha reprochado al Gobierno que obligue al resto de partidos a «tragar ruedas de molino» o que impida que se pueda investigar a Juan Carlos I en el Parlamento cuando, en su opinión, algunas de las revelaciones apunta a una «trama criminal» más propia de una serie de televisión.

A su juicio, existe una campaña para pasar del «juancarlismo» al «felipismo» para ocultar lo que ha sucedido con los negocios del rey emérito a pesar de que «cada vez son más que reclama saber la verdad y se preguntan para qué sirve un rey». 

Reproches de Álvarez de Toledo

Por su parte, la portavoz del PP en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, ha acusado a Pedro Sánchez de «agitar» el debate contra la monarquía para «tapar» su «deplorable» gestión de la pandemia y al vicepresidente Pablo Iglesias de aprovechar la maniobra «para apuntar a Felipe VI».

Álvarez de Toledo ha reformulado la pregunta inicial a la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, «Qué está haciendo el Gobierno para defender la Constitución»,  a otra más precisa: «Piensa el Gobierno seguir cultivando el apoyo de partidos que atacan la Constitución».

Calvo ha explicado que para el Gobierno defender la Constitución es «desarrollarla» y ha recordado que en seis meses de legislatura ha traído una ley de cambio climático, una ley de educación, la subida del salario mínimo, la implantación del ingreso mínimo vital y el decreto del estado de alarma «contra su apoyo para proteger este país. Esa es la Constitución para este Gobierno, desarrollar políticas y hacer un país más justo, más igual y solidario».

En definitiva, la vicepresidenta ha dicho que el Ejecutivo trabaja «en el marco exclusivo» de las competencias de la Constitución, «no en otro y en desarrollarlas. No más».

Un «no más» que Álvarez de Toledo ha interpretado como que el Gobierno no hace «nada» para defender la Carta Magna y le ha recordado a Calvo que no habrá apoyo europeo para un programa contrarreformista «y menos para una agenda de ruptura».

La portavoz popular ha reprochado al Gobierno que mantenga la mesa de diálogo con el presidente de Cataluña, Quim Torra, de quien ha dicho se ha erigido como «insólito fiscal antimonarquía», y contemplan pasivos la prematura excarcelación de Oriol Junqueras, «un fake republicano que antepone identidad a igualdad y que confunde la bonhomía con el derecho a delinquir e incluso a reincidir».

Álvarez de Toledo ha recordado a Calvo que sus socios de Gobierno «atacan también» al rey porque «quieren ganar contra la Corona lo que perdieron contra la Constitución, como si Corona y Constitución no fueran indisociables».

La portavoz del PP ha instado a Calvo a «aceptar el principio de realidad» y «ahorrarse» las campañas antimonárquicas porque para «engendrar una república o una confederación hay que derogar la Constitución» y no puede derogarse sin el apoyo del PP.

«Y eso -ha dicho- no ocurrirá jamás. Pierdan toda esperanza, no alienten ficciones, ni políticas ni económicas, abandonen su pulsión contrarreformista y a los fanfarrones de la ruptura y encaren la reforma, ese gran legado de la Transición y ese nítido mandato de Europa. Es el punto donde se encontrarán con el PP».

A esta reflexión, la vicepresidenta primera ha respondido acusando al PP de «patrimonializar» la Constitución, «de manera excluyente. Ustedes que llegaron tarde».

En opinión de Calvo, en esa visión «patrimonialista y excluyente» no se esconden los valores democráticos. «Menos mal que este país es una gran democracia, que los españoles van libremente a las urnas y tenemos el Tribunal Constitucional para interpretarlo», ha subrayado.

Además, la vicepresidenta primera ha preguntado a la diputada del PP cuando van a aplicar el artículo 122 de la Constitución, la reforma del Consejo General del Poder Judicial «con la que ustedes están jugando para bloquear un poder del Estado».