Enésimo rifirrafe en el Congreso entre el secretario general del PP, Teodoro García Egea, y el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias después de que el primero comenzase su turno de intervención criticando al también líder de Podemos por los múltiples frentes judiciales que deberá encarar la formación, entre ellos la propia imputación del partido. «En Podemos para hacer carrera tienes que estar imputado o condenado», comenzaba Egea. «Nos acusan de corrupción, y aquí el único que tendrá que ir al juzgado es usted», remataba.

Y continuaba señalando a Iglesias por una de las polémicas de la semana: el papel que está jugando su formación en la organización de las protestas contra Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid, al hilo de a polémica por las medidas restrictivas que entraron en vigor en algunas zonas de Madrid desde el pasado lunes. «Por las mañana a las barricadas, y por la tarde a las mariscadas ¿no, señor Iglesias?», lanzaba el dirigente del PP en tono irónico.

Se refería Egea a la polémica que han suscitado las imágenes del cofundador de Podemos, Juan Carlos Monedero, en un restaurante de lujo el pasado fin de semana después de liderar una de las múltiples convocatorias contra Ayuso y clamar en redes sociales contra «los pijos de las terrazas» y saberse representante del «pueblo en el metro maltratado».

Iglesias responde: «El PP nunca volverá a gobernar»

El líder de Podemos no está acostumbrado a huir de la bronca, y este miércoles no ha sido una excepción. Iglesias ha utilizado el discurso ya explotado por Moncloa de equiparar el ideario del PP con el de Vox, y ha censurado que el partido que representa García Egea «ha elegido a la ultra derecha», pero «nos critican y nos dicen que nosotros somos un contubernio social-comunista que se alía con separatistas», afirmaba.

Tras esta introducción, Iglesias ha guiado su discurso a una defensa de «lo público» frente a «las privatizaciones» que a su juicio representa el PP en las instituciones en que gobierna y, en un último giro diálectico, ha vinculdo esto con la necesidad de buscar «unidad» en un país en que «nos debemos entender todos». Y finalizaba: «Y ustedes no volverán a formar parte del Consejo de Ministros de este país».