«A cualquier ciudadano le tiene que parecer incompatible el aforamiento con la igualdad ante la ley», decía Pablo Iglesias en 2014. «Los escaños no pueden ser salvoconductos de impunidad», añadía un año más tarde Teresa Rodríguez.

«Hay que revisar los aforamientos», reclamaba Alberto Garzón en 2016. Dos años después era Noelia Vera la que afirmaba: «No queremos privilegios para nadie. Estamos en contra de los aforamientos».

Así se ha pronunciado Podemos en los últimos años acerca del aforamiento, una condición de la que se puede beneficiar ahora Pablo Iglesias después de que el juez del ‘caso Dina’ pidiera esta semana al Supremo que investigue al líder morado por denuncia falsa