Este 3 de febrero con el caucus de Iowa ha arrancado la carrera electoral que desemboca en las elecciones presidenciales del 3 de noviembre en Estados Unidos. En los primeros seis meses se celebran los caucus y elecciones primarias en los 50 estados de la Unión. Parten 11 aspirantes demócratas y tres republicanos.

En las Convenciones Nacionales de los dos partidos, en julio la demócrata y agosto la republicana, se designará oficialmente a los candidatos a la Casa Blanca. El símbolo del Partido Republicano es un elefante y un burro representa al Demócrata. Su imagen más conocida es obra del caricaturista político Thomas Nast.

El presidente actual, el republicano Donald Trump, ha logrado un 97% de apoyos en esta primera etapa en Iowa. Será el candidato republicano sin duda alguna aunque hay otros dos contendientes, Joe Walsh y William F. Weld. Los presidentes parten siempre como favoritos. Solo cuatro presidentes desde principios del siglo XX no han sido reelegidos.

El mandato es de cuatro años y desde 1951, según la enmienda 22 de la Constitución, el máximo son ocho años en el cargo, es decir dos mandatos.

Los demócratas, que perdieron las elecciones presidenciales de 2016 cuando Hillary Clinton intentó ser la primera mujer presidente de EEUU, buscan al heredero de Barack Obama, quien estuvo en la Casa Blanca desde 2008 hasta 2016. De hecho, Hillary Clinton ganó el voto popular por un 2% del total, pero Trump logró 306 votos electorales frente a los 232 de la ex secretaria de Estado.

En el siglo XX ya le había ocurrido lo mismo al demócrata Al Gore que se quedó a las puertas de la Casa Blanca (266 votos electorales) al perder Florida frente al republicano George W. Bush (271 votos electorales).

1. La designación de los candidatos

Desde febrero hasta junio los 50 estados de la Unión celebran caucus o elecciones primarias con el fin de designar a los candidatos a la Presidencia por el Partido Demócrata y el Republicano. En esta ocasión los republicanos han cancelado las primarias en algunos estados con el argumento de que no es necesario este proceso cuando se trata de una reelección, según la Guía práctica de las elecciones de EEUU 2020 elaborada por The Hispanic Council. Los rivales de Trump, sin posibilidad alguna de resultar vencedores, han denunciado esta medida.

Los estados celebran caucus, como en Iowa o Nevada, o primarias. Los caucus son asambleas ciudadanas en las que los ciudadanos registrados y afiliados al partido votan a mano alzada a sus favoritos.

Votan en grupo. Quien tenga menos del 15% de los votos queda eliminado. El resto de los participantes en la votación intentará convencer a los partidarios de los candidatos eliminado para que se sumen a sus filas. En las primarias el voto es individual y secreto.

Salvo en Dakota del Norte votan los mayores de 18 años que sean ciudadanos estadounidenses y que se hayan registrado como votantes. También pueden afiliarse a alguno de los partidos, pero no a los dos, o en dos estados diferentes.

2. Iowa, el punto de partida

Iowa es un estado rural del Medio Oeste, de clara mayoría blanca, de algo más de tres millones de habitantes. En EEUU hay 150 millones de personas registradas para votar, mientras que en Iowa apenas son dos millones. En esta ocasión la participación ha sido baja, de apenas 170.000 votos. En 2008 cuando Barack Obama fue el aspirante revelación participaron 240.000 personas.

En Iowa se reparten 41 compromisarios demócratas y 40 republicanos de los 1.990 necesarios para garantizar la designación. Pero goza del privilegio de ser el primer estado donde comienzan a jugársela los candidatos y eso acapara la atención mediática.

Para desgracia de los demócratas en esta ocasión la noticia no ha sido el ganador sino el desastre organizativo. Un fallo tecnológico ha ocasionado un retraso de varios días a la hora de conocer los resultados, lo que ha puesto en evidencia las divisiones en el partido y el caos en el que están sumidos.

El vencedor ha sido Pete Buttigieg, de 38 años, ex alcalde de South Bend, Indiana. Le sigue muy de cerca el veterano senador por Vermont, Bernie Sanders, que arrasa entre los más jóvenes. Cada uno logran 11 compromisarios. Tercero y cuarto han sido Elizabeth Warren y el ex vicepresidente Joe Biden, quien sobre el papel sería el candidato con más posibilidades de batir a Trump.

3. Próxima estación, New Hampshire

Todos los aspirantes demócratas llevan ya días en New Hampshire, donde se celebran primarias el martes 11 de febrero. Tras el chasco de Iowa, los competidores aspiran a que no haya sorpresas desagradables y la noticia sea quién gane y no cuánto tiempo tardan en conocer el recuento.

En New Hampshire sucede algo similar que en Iowa. Apenas se decide una veintena de compromisarios, pero al ser el segundo estado en la larga carrera por la designación del candidato su valor simbólico es mayor. Este estado de Nueva Inglaterra cuenta con 1,5 millones de habitantes, en su gran mayoría blancos.

El viernes 7 de febrero los siete principales demócratas en liza participaron en un debate en New Hampshire, donde las encuestas apuntan un resultado similar al registrado con dificultades en Iowa. Sanders y Buttigieg figuran en cabeza, según el promedio de RealClearPolitics.

En el debate ha quedado claro que el izquierdista Sanders y el centrista Buttigieg se ven fuertes y rivalizan por el favor de una mayoría de registrados. Uno de los momentos de oro ha sido del ex vicepresidente Joe Biden. Cuando han comentado cómo Hillary Clinton había dicho que nadie en el Partido Demócrata aprecia a Sanders, Biden se ha acercado a su compañero en el Senado para darle un abrazo.

El gran ausente fue el millonario Michael Bloomberg, ex alcalde de Nueva York, que se incorpora a la carrera por la candidatura demócrata directamente en el Supermartes.

4. Nevada y Carolina del Sur cierran febrero

En Nevada y Carolina del Sur están en juego 36 y 54 compromisarios, es decir, en estos cuatro primeros estados donde se vota en febrero apenas se decide un 4% del total. Sin embargo, es el momento de los candidatos revelación. Jimmy Carter dio la sorpresa en Iowa en 1976 y finalmente fue el elegido por los demócratas.

También ocurrió con Barack Obama, a quien casi nadie veía en la Casa Blanca cuando arrancaron las primarias en 2008. Fue el primer afroamericano que preside la primera potencia global. Aún no ha llegado la hora de una mujer, aunque en las filas demócratas la senadora Elizabeth Warren es quien tendría más posibilidades.

Pete Buttigieg lo ha apostado todo a estos primeros cuatro estados, donde ha tratado de potenciar su campaña con actos en los que se ha encontrado con ciudadanos y ha charlado con ellos. De momento en Iowa le ha funcionado la estrategia, y puede que también en New Hampshire, pero son dos estados con mayoría blanca. En otros estados donde las minorías son más fuertes es posible que se encuentre más dificultades.

5. El Supermartes: a la espera de Bloomberg

Es el segundo martes más importante del año electoral. El primero es el primer martes después del primer lunes de noviembre cuando se celebran las elecciones presidenciales, el 3 de noviembre este año.

En esta ocasión el Supermartes será el 3 de marzo, cuando se celebran primarias en 15 estados, entre ellos California, donde están en juego 415 compromisarios. Después del Supermartes estará mucho más claro quién puede ser el rival de Donald Trump.

El multimillonario Michael Bloomberg, que se ha lanzado a la contienda electoral a última hora, ha preferido apostarlo todo al Supermartes y ha renunciado a concurrir en los primeros cuatro estados. Bloomberg ha invertido más dinero que todos los demócratas juntos y Trump. Y todo de su bolsillo.

Nadie antes ha logrado la candidatura sin apostar por estos primeros estados pero siempre hay una primera vez y Bloomberg cuenta con apoyo financiero para conseguirlo, aunque el dinero no lo es todo para conseguir el éxito en la carrera electoral en Estados Unidos.

6. Ohio, Illinois y Florida, también en marzo

En el mes de marzo hay un intensivo de primarias, que se celebran el 10, 12, 14, 17, 21, 24 y 29 en otros 17 estados, entre ellos Florida (219 demócratas), Illinois (155) y Ohio (136).

Florida y Ohio son dos estados clave para la victoria en las presidenciales. De hecho, se dice que quien gana Ohio es el vencedor. Y Florida fue la tumba donde acabó sepultada la carrera por la Presidencia del demócrata Al Gore en el año 2000.

7. La carrera primaveral

En abril se decide en Nueva York (224 compromisarios) y Pensilvania (186), y en otros nueve estados. En mayo lo harán siete estados, encabezados por Indiana (82), y finalmente en junio otros siete, entre ellos Nueva Jersey. Es raro que haya que esperar hasta junio para saber quién lleva la delantera.

8. Las Convenciones Nacionales

En el verano, una vez conocidos los resultados de las primarias, el Partido Republicano (Grand Old Party) y el Partido Demócrata celebran sus convenciones nacionales.

Primero tendrá lugar la Convención Nacional de los demócratas, del 13 al 16 de julio en Milwaukee. Será entonces cuando también se confirme quién será el aspirante a vicepresidente, aunque el nombre suele conocerse antes.

Del 24 al 27 de agosto se reunirán los republicanos para aclamar a Donald Trump, quien enfila su reelección con el camino despejado una vez superado el impeachment justo un día después de su triunfalista discurso del estado de la Unión.

9. Campaña y debates presidenciales

Desde que esté claro el candidato demócrata en el partido han de aunar fuerzas y de concentrarse en conseguir la máxima movilización, especialmente de las minorías hispana y afroamericana, que suelen quedarse en casa y no votar en lugar de hacerlo por los demócratas, en teoría, su mejor opción.

Según Xavier Peytibi, autor de Las campañas conectadas, solo tendrían opciones los demócratas frente a Trump, que parte como favorito, si logran elegir «un supercandidato, con un buen mensaje, que logre movilizar a las minorías», como hizo Barack Obama en 2008 pero no logró Hillary Clinton en 2016.

Donald Trump se la jugó en 2016 en una serie de estados llamados swing states (oscilan entre republicanos a demócratas de unas convocatorias a otras). En 2020 vuelven a ser decisivos: Michigan (donde ganó Trump por un 0,23% de los votos); Pensilvania, Wisconsin, Florida (el gran swing state ya que supone más del 5% de los 538 votos electorales), Arizona y Carolina del Norte.

Los debates presidenciales llaman la atención mediática mundial. Algunos han sido más decisivos que otros. Crucial resulta más que ganarlos no perderlos.

El primero se celebra en Notre Dame, Indiana, el 29 de septiembre. El segundo será el 15 de octubre en Ann Arbor, Michigan, y el tercero y último será el 22 de octubre en Nashville, Tennessee. Los vicepresidentes también se verán cara a cara el 7 de octubre en Salt Lake City, Utah.

10. Elección de electores: 3 de noviembre

Los estadounidenses no eligen directamente al presidente. El 3 de noviembre acuden a las urnas, aquellos que estén registrados, a elegir compromisarios o electores. Cada estado tiene un número en función de su población. En total son 538: 435 por los diputados, 100 por senadores y tres delegados por el distrito de Washington DC.

En la mayoría de los estados se conceden todos los votos electorales al candidato que logra la mayoría absoluta de los votos populares, con al excepción de Nebraska y Maine, donde el sistema es proporcional. Gana las elecciones quien supera los 270 votos electorales.

Una vez que se oficializa el recuento emitido por el Colegio Electoral, y los certifica el Congreso, la investidura se celebrará el 20 de enero de 2021. Trump confía en estar ahí. Los demócratas aún tienen tiempo para impedirlo.