La familia del primer ministro, Boris Johnson. CARMEN VIVAS

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Boris Johnson y su extraña familia

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Boris Johnson y su extraña familia

Estados Unidos tiene a los Kennedy. El Reino Unido tiene a los Windsor. Y el Reino Desunido, a los Johnson, una mezcla de los Kennedy, los Windsor y los Kardashian. Alexander Boris de Pfeffel Johnson (Nueva York, 1964), primer ministro desde julio de este año, es su estandarte. Estrambóticos, ambiciosos, brillantes, los Johnson se adoran y se promocionan entre sí. El Brexit les ha dividido, como ha fragmentado al Partido Conservador, a la sociedad británica y al país entero.

Esta semana el protagonista, con permiso de su hermano mayor, Boris, ha sido Jo Johnson, el hijo pequeño de Stanley Johnson y Charlotte Johnson-Wahl (Fawcett, de soltera). Jo Johnson, que cumple 48 años en diciembre, lanzó una bomba este jueves 5 de speptiembre al dimitir como diputado conservador y como ministro de Universidades. Ha dejado el gabinete que dirige su hermano Boris porque tiene el corazón, y el cerebro, «partíos».

«Ha sido un honor representar a Orpington durante nueve años y servir como ministro a tres primeros ministros (David Cameron, Theresa May y Boris Johnson). En las últimas semanas estoy dividido entre la lealtad familiar y el interés nacional. Es una tensión irresoluble así que es el momento de que otros asuman mi papel de diputado y ministro». Así lo explicaba en su cuenta de Twitter.

Esa misma tarde, una periodista de Sky News le preguntaba directamente: «Cuando usted se convirtió en primer ministro, prometió unir el país, en lugar de eso está dividiendo su partido. Ahora ni siquiera su hermano puede seguir con su gobierno. Si ni siquiera su hermano confía en que usted actúe en defensa del interés nacional, ¿cómo quiere que lo hagamos los demás?».

Y Boris Johnson contestó: «Jo y yo discrepamos sobre el Brexit. La gente discrepa sobre el Brexit. Pero creo que Jo coincidirá conmigo en que la manera de unir el país es hacerlo efectivo de una vez. Cuanto más tardemos, peor será».

Lo que no dijo el primer ministro es cómo ha defenestrado a quienes discrepan. Esta semana el Partido Conservador ha perdido claramente su mayoría en el Parlamento. Un diputado, Phillip Lee, se ha pasado, literalmente, a la bancada liberaldemócrata.

Otros 21 parlamentarios tories votaron a favor de solicitar una prórroga del Brexit a la UE si cuando se celebre la cumbre europea del 19 de octubre no hay una salida pactada. Han sido expulsados del Partido Conservador. Entre ellos están el decano de los Comunes, Kenneth Clarke; el ex ministro de Economía, Philip Hammond, y la salida más simbólica ha sido la de Nicholas Soames, nieto del ex primer ministro Winston Churchill, icono de Boris Johnson.

Por esta «purga» ha anunciado el sábado su dimisión la ministra de Trabajo y Pensiones, Amber Rudd. En su cuenta en Twitter, Rudd ha escrito: «No puedo quedarme a un lado mientras conservadores buenos, leales y moderados son expulsados”. Es la segunda después de Jo Johnson, hermano del primer ministro.

Jo Johnson (Londres, 1971) estuvo en los gobiernos de David Cameron, como titular de Universidades,  y Theresa May, en Transportes. Pero en noviembre de 2018 renunció a seguir en el gabinete de May por su manejo de la crisis del Brexit. «Es la peor crisis que ha vivido el Reino Unido desde la del canal de Suez», ha reconocido en ocasiones. Acusó a May de hacer elegir a su gobierno entre «vasallaje o caos», según informa The Guardian.

El hasta ahora ministro de Universidades votó a favor de la permanencia en la UE en el referéndum del 23 de junio de 2016, cuando se impuso la salida por más de un millón de votos. Su hermano Boris abanderó el sí al Brexit con una campaña orquestada por su ahora asesor Dominic Cummings, basada en falsedades.

La determinación de Boris Johnson es inquebrantable y la familia Johnson es de convicciones firmes. El primer ministro es el único que defiende el Brexit, si bien lo hizo, al principio al menos, más por conveniencia que por convicción.

Antes de la campaña del referéndum, escribió dos artículos para el Daily Telegraph, donde publicaba hasta julio una columna todos los lunes. Uno era a favor de la salida y otro en contra. Como buen alumno de Humanidades de Oxford, sabe argumentar sobre una tesis y sobre su antítesis. Le pareció que tenía más gancho el texto en el que defendía el Brexit.

Sin embargo, su padre, Stanley Johnson (Cornualles, 1940) abogó por la permanencia en el referéndum en 2016, aunque ahora está del lado del primer ministro. Y su hermana, Rachel, periodista, también es contraria a la salida de la Unión Europea. Al igual que Leo, el menos mediático de todos, aunque tiene un programa en la BBC sobre sostenibilidad. Dejan de lado el tema en las comidas familiares, como ha reconocido Rachel.

Y en ocasiones como el anuncio del resultado de la consulta a los militantes sobre el liderazgo conservador, que ganó Boris Johnson por más del 66%, van todos a una. Stanley, Jo y Rachel aplaudieron a rabiar cuando se anunció que Boris sería, por fin, primer ministro. De pequeño quería ser «rey del mundo». Y para un británico nada se acerca más que ser primer ministro del Reino Unido.

Una saga de raíces turcas y alemanas

¿De dónde provienen los Johnson? ¿De quién han heredado Boris y Jo ese rubio cuasi albino? ¿Y esa pasión por escribir? ¿Y las dotes artísticas y, sobre todo, las cualidades para el espectáculo? Vamos a remontarnos a su bisabuelo paterno: Ali Kemal Bey (Estambul. 1867-Izmil, 1922, que fue ministro otomano del Interior, escritor y periodista. Como reconocía el propio Stanley Johnson, padre del primer ministro, Ali Kemal y su familia procedían de la Anatolia profunda, donde hay turcos con ese rubio intenso.

El árbol genealógico de Boris Johnson.

El árbol genealógico de Boris Johnson. CARMEN VIVAS

Ali Kemal Bey tuvo una vida muy intensa. Su madre era una esclava circasiana, de origen eslavo, y de ahí también pueden proceder los rasgos de los Johnson actuales. Su padre era un magnate turco. En el curso de sus viajes Ali Kemal Bey conoció a Winifred Brun, de orígenes anglo-suizos, hija de Frank Brun y Margaret Johnson, y se casaron en Paddington en 1903.

Fueron padres de Celma y de Osman Wilfred Ali Kemal. Winifred Brun murió poco después de dar a luz a su hijo varón en Bournemouth en 1909. Celma y su hermano Osman Wilfred Al Kemal, abuelo de Boris Johnson y padre de Stanley, crecieron en Wimbledon con su abuela materna, Margaret Brun Johnson. Su padre regresó a Turquía en 1912. Celma y Osman adoptaron su apellido de soltera, Johnson. Desde entonces Osman Wilfred Ali Kemal pasó a llamarse Wilfred Johnson.

Celma y Wilfred Johnson apenas supieron más de su padre. El estallido de la I Guerra Mundial en 1914 dificultó el contacto. Ali Kemal Bey se volvió a casar con Sabiha Hanim, hija del pachá Zeki, que dirigió el ejército otomano en Vardar (Tracia), según recordaba en un artículo Stanley Johnson, padre del actual premier. Con su segunda esposa fue padre de Zeki Kuneralp, quien fuera embajador en el Reino Unido, y también en España.

El tatarabuelo turco de Boris Johnson, Ali Kemal Bey, murió asesinado en la Guerra de la Independencia de Turquía en 1922. Le secuestraron, le acusaron de traición y un grupo de bandidos acabó colgándolo de un árbol con el nombre armentio ficticio «Artin Kemal» con el fin de humillarle. Anglófilo, conservador y monárquico, se opuso a Atatürk. «Murió con las botas puestas», ha dicho en alguna ocasión Boris Johnson.

Los bisabuelos maternos de Stanley Johnson, es decir, los tatarabuelos eran Hurbert Freiherr von Pfeffel (Múnich, 1843) y su esposa Hélène Arnous-Rivière (1862). Por esa rama procederían por vía extramatrimonial del príncipe Paul de Württemberg, que sería padre de Karolina von Rothenburg, quien se casó con Karl Freiherr von Pfeffel (Dresde, 1811), padres de Hurbert Freiherr von Pfeffel. De ellos proviene la sangre alemana de los Johnson.

De tal padre, tal hijo

Boris Alexander de Pfeffel Johnson nació en Nueva York en 1964. Su padre, Stanley Johnson, estudiaba allí escritura creativa y no pudo asistir al parto de su primogénito. Stanley Johnson es hijo de Wilfred Johnson e Irene Willinas. La madre de Boris, Charlotte Johnson Wahl, nacida Fawcett, pintora, apenas tenía 23 años.

Stanley Johnson es el patriarca del clan Johnson. Ha publicado 26 libros desde 1967, el último titulado Kompromat (2017), un thriller político Hizo carrera como funcionario de alto rango. Trabajó en la Comisión Europea cuando Boris, entonces Al, era un crío. Allí estudió en el Colegio Europeo, el mismo donde estudió también Ursula von der Leyen, hija de un político conservador alemán que también prestó servicios en Bruselas.

Boris apenas se lleva un año con su hermana Rachel, extraordinariamente brilllante. Con Leo se lleva tres años y con Jo, siete. Crecieron en un ambiente competitivo, alentado por su padre, excéntrico y genial a partes iguales. Boris se rompió un dedo cuando estalló de rabia tras perder un partido de ping-pong contra su hermana.

Rachel aprendió a leer antes que Boris. Leía el Times a su abuela paterna con apenas cuatro años. Ha colaborado como periodista en el Financial Times y la BBC. También acude con gusto a tertulias televisadas en Sky News o BBC. Apoya Change UK, el partido creado con conservadores y liberaldemócratas patidarios de la permanencia.

Sonia Purnell, autora de Just Boris: The Irresistible Rise of a Political Celebrity, explicaba en Vice. «Es interesante cómo se comportan las familias, y con los Johnson hay un sentimiento desde hace unas generaciones de que son extraordinarios y que su sitio en la sociedad les ha sido arrebatado. Por eso compiten por conseguirlo de nuevo la cima y por eso se ven como la dinastía más brillante y con el pelo más rubio de todas».

De niño Boris, entonces Al, era bastante retraído. Padeció un tipo de sordera a los ocho años y pudo curarse con una intervención quirúrgica. La familia Johnson se trasladaba de un lugar a otro sin parar por el trabajo de Stanley Johnson.

Charlotte, la madre, que había dejado sus estudios en Oxford, donde conoció a Stanley, se sentía abandonada. Pasó una etapa de depresión, y en esa época los niños siguieron sus estudios en el Reino Unido. Boris, en Eton, el colegio de la élite británica. Fue ahí donde empezó a buscar su sitio Boris, que ya se hacía llamar Boris, más contundente que Al. Ya sabemos cuál era su objetivo y dónde ha llegado.

De modo que finalmente es el primogénito del ambicioso Stanley Johnson quien ha llegado al 10 de Downing Street. A pesar de las diferencias ideológicas, los Johnson están muy orgullosos del excepcional logro de Boris. En una entrevista reciente, Stanley Johnson dijo que admira de Boris «su determinación, su inteligencia y su sentido del humor».

Eurodiputado entre 1979 y 1984, Stanley Johnson, de 79 años, es asiduo a los reality shows. Hace dos años fue el concursante con mayor edad en I’m a Celebrity… Get me out of here, la versión británica de Supervivientes. También participó en The Real Marigold Hotel, donde se ve cómo varias celebridades viven una jubilación alternativa en la India.

Los padres de Boris se casaron en 1963 y él nació apenas un año después. En 1979 se divorciaron. Su padre se casó de nuevo con Jennifer Kidd y tuvo dos hijos, Julia, otra escritora, y Maximilian, inversor. Son Johnson también.

Los amores de Boris

«Ningún hombre debería estar confinado a una sola mujer». Es lo que cree y pone en práctica Boris Johnson.

Impulsivo y apasionado, Boris Johnson ahora tiene una novia de 31 años, 24 menos que él. Es Carrie Symonds, hija de Matthew Symonds, uno de los fundadores de The Independent.  Licenciada en Teatro e Historia del Arte en la Universidad de Warwick, comenzó a trabajar en 2009 en el departamento de comunicación en el Partido Conservador.

Conoció a Boris Johnson cuando era alcalde de Londres porque trabajó en su reelección en 2012. Ahora trabaja en Vibrant Oceans, la campaña para salvar los océanos de Bloomberg, el ex alcalde de Nueva York.

Al parecer, Boris Johnson está tan enamorado que la prensa británica da por hecho que Carrie Symonds será su tercera esposa. Hace más de 250 años que no se celebra una boda de un primer ministro cuando está en el 10 de Downing Street. Aunque quizá para la celebración ya no esté ahí. Sin embargo, la relación es tumultuosa.

En plena campaña por el liderazgo tory, unos vecinos del apartamento de Carrie Symonds llamaron a la policía porque habían escuchado una pelea de la pareja. Los agentes acudieron a la vivienda y ya se había restablecido la calma.

Al día siguiente, Boris dijo a los medios cuando le inquirieron que a nadie le importaba qué pasaba en su vida privada. Carrie Symonds se ha mudado con el primer ministro al 10 de Downing Street. Es la primera vez que allí se aloja una pareja que no ha formalizado su relación.

Carrie Symonds es la última razón por la que Boris Johnson se separó definitivamente de su segunda esposa, Marina Wheeler, una de las abogadas de mayor prestigio del Reino Unido, hija de Sir Charles Wheeler, ex corresponsal de la BBC. Su madre es originaria de la India.

Conoció a Boris Johnson en el Colegio Europeo de Bruselas de niños, y se reencontraron más tarde. Cuando se casaron,  ya estaba embarazada.

Portada de 'Tatler' con Allegra Moysten-Owen.

Portada de ‘Tatler’ con Allegra Moysten-Owen.

Por esta infidelidad, se divorció de Boris su primera esposa, Allegra Mostyn-Owen, una bellísima compañera de su paso por Oxford, que fue portada de la revista Tatler. Es hija del millonario historiador del arte, William Mostyn-Owen y la escritora italiana Gaia Servadio.

De ella dijo un compañero en Oxford. «Allegra tenía esa mirada angelical de Botticelli, era rubia y etérea. Esa cualidad la convertía en intocable para todos nosotros y por eso Boris ansiaba ese trofeo».

Con Allegra no tuvo hijos. Sin embargo, Marina Wheeler y Boris Johnson son padres de cuatro hijos veinteañeros: Lara Lettice, de 26 años, editora de la revista de moda Show Studio, quien calificó a su padre de «bastardo egoísta» cuando finalmente se separó de su madre; Milo Arthur, de 24, que ha estudiado en la Escuela de Estudios Orientales y Africanos, y habla árabe, ruso y francés; Cassie Peaches, de 22 años, escritora; y Theodore Apollo, que aún estudia en Cambrigde. Además, Boris tiene una hija extramatrimonial de diez años, Stephanie fruto de su relación con Helen Macyntire, consultora de arte.

En los 25 años de matrimonio Boris Johnson fue infiel en numerosas ocasiones. Su amante más conocida y duradera fue Petronella Wyatt, hija de un asesor de Margaret Thatcher, con quien coincidió en The Spectator. Era la subdirectora y Boris el director. Es una de las personas que mejor le conocen. En declaraciones a The Mail on Sunday, le describía como un ciclotímico, que pasa de la euforia a la profunda tristeza, un actor y a la vez un gran tímido, alguien que tiene una relación laxa con la verdad.

La relación se prolongó durante cuatro años. Petronella Wyatt asegura que a Boris Johnson lo que le mueve es la necesidad de sentirse querido. «No le basta con el amor de su familia, quiere que le ame todo el país, todo el mundo. Iría a otros planetas en busca de aceptación si fuera necesario».

En Ana Karenina Tolstoi escribió un magistral arranque. «Todas las familias felices se parecen unas a otras, pero cada familia infeliz lo es a su manera». Los Johnson, sin embargo, son felices a su manera.