En el seno de las instituciones europeas, Juan Guaidó se ha entrevistado con el Alto Representante de la UE para Política Exterior y de Seguridad, Josep Borrell, quien ha apoyado al legítimo presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela en nombre de la Unión Europea y ha respaldado «un proceso genuino que conduzca hacia una solución pacífica y democrática de la crisis, basada en elecciones presidenciales y legislativas creíbles y transparentes».

Tras el almuerzo de trabajo y la reunión entre Borrell y Guaidó, la oficina del Alto Representante ha emitido un comunicado en que los dos «han señalado la necesidad urgente de encontrar un enfoque común tanto entre los actores venezolanos como en la comunidad internacional para que pueda conducir un proceso político significativo».

Contrasta la buena acogida que ha tenido Juan Guaidó en las instituciones europeas con la actitud de Pedro Sánchez, presidente del gobierno de España, quien está eludiendo la oportunidad de reunirse con el líder venezolano. La razón hay que buscarla en sus socios de coalición, Unidas Podemos, quienes respaldan al régimen chavista y llegaron a calificar a Guaidó de «falso presidente».

Aún no se ha concretado el viaje a España de Juan Guaidó debido a este desaire de Sánchez. Sin embargo, la ministra de Exteriores, Arancha González Laya, sí se ha mostrado dispuesta a recibir al presidente encargado de Venezuela. Si finalmente viene Guaidó, a pesar del desprecio de Sánchez, llegaría el fin de semana.

Actos contra la democracia

Durante la reunión con Guaidó, la primera desde que el ex ministro español de Exteriores fuera elegido jefe de la diplomacia de la UE, han discutido sobre cómo se ha agravado la situación en Venezuela. Han mencionado a su vez «los continuos actos contra el funcionamiento democrático de la Asamblea Nacional y sus miembros llevados a cabo por el Gobierno».

El pasado 5 de enero la Asamblea Nacional de Venezuela, única institución con mayoría opositora frente al chavismo, tenía previsto elegir a su presidente. En este caso se trataba de la reelección de Guaidó. Sin embargo, el régimen, aliado con un grupo de disidentes, celebró una reunión sin quorum en la que designaron a Luis Parra como sucesor de Juan Guaidó al frente de la Asamblea Nacional.

Paralelamente organizaron otra reunión de la Asamblea Nacional, esta vez con suficientes asistentes, en la que sí reeligieron a Guaidó. Incluso algunos críticos con Guaidó se sumaron para plantar cara a la estratagema del régimen chavista. A estos acontecimientos se han referido Guaidó y Borrell.

La Unión Europea sigue apoyando a Guaidó, si bien Borrell le denomina «presidente legítimo de la Asamblea Nacional», mientras que el Parlamento Europeo le considera «presidente encargado» de convocar elecciones presidenciales en condiciones justas y creíbles.

Antes de verse con Borrell, también ha mantenido un encuentro con el comisario griego Margaritis Schinas a cargo de la cartera para la Promoción del Estilo de Vida Europeo. «Europa siempre por la democracia y la libertad», escribe Schinas en su cuenta de Twitter.

En el Parlamento Europeo, se ha reunido con varios europarlamentarios. Al término de los encuentros, Guaidó ha hablado con la prensa. No ha querido el presidente encargado ser crítico con Sánchez, a pesar de que los corresponsales en Bruselas le han inquirido por el hecho de que en España, a diferencia de lo sucedido en Reino Unido, el jefe del gobierno prefiere evitarlo.

«Podemos ver pronto un milagro, esto es, la recuperación de la democracia y mejorar las relaciones comerciales con todo el mundo. Podemos ser copartícipes de la recuperación económica. Es el momento de pasar a la acción. Tenemos las mejores relaciones con España. Esperamos concretar la agenda con todos los presidentes», ha dicho Guaidó de forma más que diplomática.

Hoy el mundo sabe el riesgo que representa Maduro, que no responde a lógica política alguna… La solución pasa por las elecciones presidenciales», dice Juan Guaidó en Bruselas

Ha subrayado la importancia del apoyo internacional para que Venezuela encauce la senda de la democracia. «Hoy el mundo libre sabe el riesgo que representa Nicolás Maduro, que no responde a lógica política alguna. Se necesitan acciones para la solución, que pasa por las elecciones presidenciales… El apoyo del mundo es fundamental para evitar injerencias de otros países y recuperar la libertad. Tenemos una oportunidad. Parecía imposible hace dos años. Hoy hay liderazgo y unión».

¿Qué puede hacer Europa?, le han preguntado. «Hay que mejorar el proceso de sanciones personales y apoyar la crisis de refugiados para sanar las heridas que hemos tenido en Venezuela. Y no permitir que se banalice el mal. Ayer (martes) secuestraron a un diputado y allanaron nuestras oficinas… Tenemos la confianza de terminar con la usurpación a corto plazo», ha remarcado el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela.

Otra cuestión sobre la mesa es si hay vías a la negociación con el régimen chavista, y si el Grupo Internacional de Contacto aún puede hacer algo por solucionar la crisis en Venezuela. Según Guaidó, «la lógica de la dictadura de Maduro no responde a una lógica política, sino a la lógica de un cártel de drogas o de la mafia. Con el Grupo de Contacto hay una oportunidad, pero de cara a la solución. No va a ser voluntario que la dictadura acabe».

La ministra española de Exteriores, Arancha González Laya, ha propuesto que España acoja la próxima reunión del Grupo Internacional de Contacto sobre el futuro de Venezuela. Su último encuentro fue a finales de octubre.

Para que haya elecciones tiene que haber condiciones… Debe haber un órgano electoral independiente y cesar la persecución», señala Guaidó

El objetivo fundamental del proceso hacia la democracia sería la celebración de elecciones presidenciales. «Es nuestro derecho. Lo llevamos demandando desde hace años. Nuestra lucha ahora es por sobrevivir… Las elecciones no deben tener calificativos. Pero ahora no hay un árbitro electoral confiable. Para que haya elecciones tiene que haber condiciones. Maduro quiere confundir a la opinión pública internacional. Debe haber un órgano electoral independiente y cesar la persecución», ha concluido el presidente encargado de Venezuela.

Juan Guaidó sigue este jueves su gira internacional. Recala en Davos, donde se celebra el Foro Económico al que asiste la élite financiera y política global. Es su oportunidad de que su mensaje cale aún más hondo.

Aún está por ver si después pasará por España, donde la ministra de Exteriores está dispuesta a recibirlo. Sería el sábado, cuando regrese de su viaje a Marruecos y Argelia, o el domingo. También, como ha ocurrido en Londres, tendría un encuentro con la comunidad venezolana en España. Pero todo está confuso debido al rechazo de Pedro Sánchez.

A su vuelta a Venezuela, corre el riesgo de ser detenido. El Supremo, controlado por el chavismo, le prohibió dejar el país, si bien la Asamblea Nacional legítima le ha autorizado a realizar esta gira. «Mi vuelta a Caracas será un riesgo, pero no distinta a la de Gilber Caro, Juan Requesens y el riesgo que asumimos en Venezuela por hacer vida pública».