El viaje del presidente encargado de Venezuela a España está en un hilo. La parada más deseada de la gira internacional de Juan Guaidó, por la gran vinculación entre España y Venezuela, está siendo la más compleja. La razón: el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, no quiere incomodar a sus socios de Unidas Podemos, que no reconocen a Guaidó como presidente encargado. Y el equipo de Juan Guaidó pretende que la recepción en España tenga el mismo nivel que la del Reino Unido este martes o la dispensada en las instituciones europeas este miércoles.

Juan Guaidó, cuyo padre reside desde hace años en las islas Canarias, sueña con pisar tierra española. Su objetivo es explicar al jefe del gobierno de España, Pedro Sánchez, la crítica situación que sufren los venezolanos. Sin embargo, la ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha descartado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros este encuentro. La mayor parte de sus asesores se inclinan, si se mantiene esta posición, por no realizar el viaje.

En Davos, este miércoles el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha tratado sobre la situación en Venezuela con el presidente colombiano, Iván Duque, y el ecuatoriano, Lenín Moreno. Ha dado cuenta en su cuenta de Twitter del encuentro y ha subrayado que en Venezuela urge que se celebren «elecciones libres y democráticas». Ni una palabra sobre Juan Guaidó y su gira europea.

Agradecen mucho desde el equipo de Guaidó el gesto de la ministra española de Exteriores, Arancha González Laya, quien sí se reuniría con el presidente encargado, pero consideran vital que el jefe del gobierno español confirme la posición de España con respecto a Venezuela, ahora que Unidas Podemos tiene ministros en el Gobierno. España reconoció a Juan Guaidó como presidente encargado el 4 de febrero de 2019.

Todos los países de la UE salvo Suecia han dado este paso. En total, unos 60 países del mundo consideran que Guaidó es quien lidera la transición hacia la democracia en Venezuela. España dio primero ocho días a Nicolás Maduro para que celebrara elecciones presidenciales libres y, tras cumplirse el plazo, procedió a reconocer a Guaidó como «presidente encargado», no como ha dicho la ministra Montero «presidente interino».

Sánchez se equivoca (al reconocer a Guaidó). Es un paso que aboca al conflicto armado», dijo Pablo Iglesias en mayo

El líder de Unidas Podemos, el hoy vicepresidente Pablo Iglesias, rechazaron el reconocimiento de Guaidó realizado en febrero de 2019 por el anterior gobierno de Pedro Sánchez. Iglesias sentenció: «Sánchez se equivoca«. Según Pablo Iglesias, al reconocer a Juan Guaidó como presidente encargado de encauzar la transición democrática, Pedro Sánchez abría la vía «a un conflicto armado».

Incluso en mayo, después de los sucesos del 30 de abril, cuando un grupo de disidentes del Sebin permitió la fuga del opositor Leopoldo López, e intentó poner fin a la usurpación si éxito, Iglesias acusó a Guaidó de impedir que prosperara el diálogo entre Maduro y la oposición. El actual socio de gobierno de Pedro Sánchez llamó a Guaidó «falso presidente«. Consideraba que Guaidó estaba al servicio de Estados Unidos.

Iglesias, que calificó los sucesos como un intento de golpe de Estado, dijo en la manifestación del 1 de mayo a los medios que el gobierno de Sánchez les había reconocido en privado que había sido «un error» reconocer a Guaidó, a quien acusó de promover una intervención militar de Estados Unidos y no querer la celebración de elecciones libres. El entonces ministro de Exteriores, el actual jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, desmintió a Iglesias.

Momento crucial en Venezuela

De esta manera se explica que el jefe del gobierno español haya optado por dar de lado a Guaidó, justo en un momento crítico en Venezuela. El régimen chavista pretende ahora hacerse con la última institución que escapa de su control, la Asamblea Nacional.

Ha promovido la elección, sin quorum, de un disidente, Luis Parra, como presidente de la Asamblea Nacional, en sustitución de Juan Guaidó, quien a su vez ha sido reelegido por la mayoría del Legislativo. Pero ya ha creado el régimen la confusión y sembrado la discordia entre la oposición.

Inmerso el país en una crisis mayúscula, y con el chavismo aferrado al poder, a pesar de la miseria del pueblo, el presidente encargado ha asumido el riesgo de una salida al exterior. El Tribunal Supremo le ha prohibido dejar el país. La agenda era secreta hasta el pasado fin de semana y arrancó en Colombia, donde el presidente, Iván Duque, le recibió con todos los honores.

Asistió Juan Guaidó el lunes en Bogotá a una cumbre antiterrorista en la que coincidió con el secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo. El jefe de la diplomacia de EEUU llamó a la comunidad internacional a que apoyase a Guaidó «para poner fin a la tiranía de Maduro». De esta manera, Estados Unidos dejaba claro, pese a la campaña de Maduro en demanda de un diálogo con Washington, de qué parte estaba.

Desde Bogotá Juan Guaidó ha viajado a Londres, donde este martes se ha visto con el ministro de Exteriores, Dominic Raab, y al final de la jornada con el primer ministro, Boris Johnson.

La siguiente etapa del viaje es Bruselas, donde el Alto Representante de la Política Exterior y de Seguridad, Josep Borrell, tiene previsto un encuentro con el presidente encargado. Al anunciar la visita a Bruselas, Borrell dijo que la ministra española de Exteriores, Arancha González Laya, había instado al Consejo de Ministros de Exteriores a convocar una «reunión urgente» del Grupo Internacional de Contacto impulsado por la UE para favorecer la celebración de elecciones presidenciales justas en Venezuela. La última sesión del Grupo de Contacto se celebró el 28 de octubre.

En su visita al Parlamento Europeo tendrá como principal anfitriona a Dita Charanzová, vicepresidenta de la Eurocámara y encargada de América Latina. Dará una rueda de prensa junto al vicepresidente del PPE, Esteban González Pons.

La jefa de la diplomacia española ha ofrecido España como sede del próximo encuentro del Grupo de Contacto. También se ofreció a recibir a Guaidó, si finalmente viajaba a Madrid. Entre sus interlocutores estará también el líder de la oposición, Pablo Casado, del Partido Popular. Leopoldo López Gil, padre del disidente Leopoldo López, desde abril acogido en la embajada española en Caracas, es eurodiputado del Partido Popular Europeo. No coincide en Bruselas con Guaidó porque se encuentra en Perú, donde se celebran elecciones legislativas este domingo.

Cuando se cumple un año de su proclamación en asamblea popular como presidente encargado, justo este jueves, estará hablando ante el Foro de Davos, es decir, ante la élite financiera y política global. Sin embargo, Pedro Sánchez se oculta tras la sombra de Pablo Iglesias y se mantiene en su rechazo a recibir a quien pretende impulsar la democracia en Venezuela.