En medio de la conmoción nacional por la muerte de Alfredo Pérez Rubalcaba y con toda España -en especial la gran familia socialista- de luto, me siento frente a quien sin duda es hoy una de sus más aventajadas herederas, Adriana Lastra. Vicesecretaria general del PSOE y conocedora como pocos de los grandes servicios prestados por quien fuera secretario general de su partido, Vicepresidente del Gobierno y ministro del Interior, entre otros muchos cargos, la imprescindible mano derecha de Pedro Sánchez en Ferraz hace un notable esfuerzo por mantener la entereza.
A pesar de su juventud, es una de las mujeres imprescindibles desde hace algunos años en el panorama político español. Asturiana, socialista, feminista, luchadora por la justicia social y los derechos humanos… y muchas cosas más. Desde que era muy joven se consagró al oficio de la política. Desde su primera militancia en las Juventudes Socialistas de Ribadesella hasta convertirse en la mano derecha de Pedro Sánchez en el manejo del timón de la nave de Ferraz, han transcurrido dos largas décadas en las que no se ha apartado ni un instante de la actividad pública. Algo de lo que Lastra se siente satisfecha, si con ello ha podido contribuir a mejorar la vida de sus conciudadanos. De maneras amables pero de fuerte carácter, dicen quienes la conocen que es tremendamente exigente consigo misma.
Con el recuerdo de Alfredo Pérez Rubalcaba siempre latente mientras va fluyendo nuestra conversación, la vicesecretaria general del PSOE nos habla de España, de futuro, de política, de la cantidad de cosas que aún pueden hacer los socialistas para mejorar la vida de las gentes de pueblos, ciudades y comunidades de este país, y también del miedo que a mucha gente siguen dándole las políticas de la derecha, como refractarias al cambio.
Seguro que, desde donde quiera que esté, el gran estratega político y figura imprescindible en el socialismo español de los últimos cuarenta años, se sentirá orgulloso de ver cómo quienes custodian su legado lo van a seguir haciendo con la misma ilusión, las mismas ganas y el mismo empeño que él derrochó durante su vida política. Hoy, tomo gustoso mi café dominical con Adriana Lastra.

Pregunta.- Con el recuerdo de Alfredo Pérez Rubalcaba muy presente, la pregunta es obligada. ¿Qué opinión le merece a Adriana Lastra esta figura histórica del socialismo?

Respuesta. – Alfredo está ya en la historia del PSOE y de España. Su nombre acompaña de forma inseparable a los logros más relevantes de los cuarenta años de democracia: el estado del bienestar y la paz en el País Vasco. Con humildad e inteligencia supo aportar lo mejor de sí mismo en todo lo que hizo. Su legado y su figura serán valorados todavía más con el paso de los años. Entregó su vida a su partido y su país con pasión, y sólo volvió a su querida universidad al dejar política. Se nos ha ido nuestro Secretario General. Nuestro referente. Pero su legado pervivirá generaciones enteras de socialistas orgullosos de representar los valores que Alfredo siempre defendió: la justicia social, la igualdad y la libertad. Gracias, Alfredo, por tanto. No solo tu partido, también tu país, te recordará con honores.

P.- Adriana Lastra, es usted una política de ‘raza’, de carácter duro y oratoria fina, ¿ha sido siempre su sueño entrar y triunfar en política?

R.- Mi objetivo siempre ha sido defender la justicia social.

P.- ¿Qué se pide hoy a un líder político?

R.- Coherencia, capacidad de dialogar y valentía.

P.- Señora Lastra, ¡qué barbaridad! Ni los más optimistas en la calle Ferraz hubieran soñado con un resultado así de bueno para ustedes, para el PSOE, hace apenas algunas semanas. ¿A qué se ha debido este éxito? ¿Es España una isla en la crisis de la socialdemocracia Europa? ¿Están interpretando mejor las necesidades de los ciudadanos que en otros países?

R.- Lo que parece claro es que la socialdemocracia ha sufrido más en aquellos países donde no ha sido capaz de defender una agenda propia y sus ideas se han diluido. Apostamos por una socialdemocracia fuerte y reformista capaz de entenderse con otras fuerzas para mejorar la vida de la gente.

P.- ¿Por qué se ha hundido la derecha? El fracaso del PP ha sido toda una convulsión histórica que lastrará el futuro de la derecha española para muchos años.

R.- Aunque justifican su fracaso por la división del voto, lo que sucede es que apuestan por una España que ya no existe. El nuestro es un país abierto, tolerante, moderado, que pide diálogo y no crispación, que está unido en su diversidad. Y la idea monolítica de España de gran parte de la derecha, que no ha sabido leerla, les ha conducido al desastre.

P.- ¿Cree que ha habido miedo en el pueblo español? ¿Que el fantasma de la extrema derecha ha azuzado el pánico y ha movilizado el voto útil a la izquierda?

R. – A la extrema derecha la ha frenado la sociedad española que vivió el franquismo y no quiere ideas reaccionarias que nos obliguen a volver atrás. A la extrema derecha la han frenado, como
en tantos países, las mujeres que salimos a la calle el 8 de marzo para defender nuestros derechos. Pero también los trabajadores que se manifiestan el 1 de mayo o los pensionistas que reclaman pensiones dignas porque no quieren que gobierne una fuerza política que está en contra de un estado de bienestar digno. Y por supuesto, también la extrema derecha ha sido frenada por los jóvenes, que quieren vivir en un país moderno y que avance.

Las derechas justifican su fracaso por la división del voto, pero lo que sucede es que apuestan por una España que ya no existe»

P.- ¿Y ahora qué, señora Lastra? ¿Con quién va a pactar el presidente? Parece que Iglesias está ansioso por entrar en el Gobierno pero que el señor Sánchez le va a mantener a raya.

R.- El PSOE ha ganado las elecciones con el mejor resultado de la última década. Vamos a negociar con discreción y responsabilidad para cumplir con el mandato que nos han dado los españoles
en las urnas. Y nuestra intención es la que llevamos días anunciando; un gobierno socialista que incorpore a referentes sociales de reconocido prestigio. El objetivo es el mismo, que se siga trabajando por la justicia social, tal como hemos hecho en el último año.

P.- De momento, el presidente del Gobierno ha optado por hacer una ‘mini-ronda’ de consultas, que los líderes de la derecha no parecen haber entendido muy bien…

R.- Hay antecedentes recientes de este tipo de consultas en nuestro país. Lo hizo Mariano Rajoy en 2015 y ahora critican que lo haga Pedro Sánchez. Parece que algunos no han entendido nada. En todo caso, la intención de esta ronda de consultas va en la línea marcada por este gobierno que consiste en poner en valor el diálogo político en nuestro país.

P.- ¿Cómo afrontan la cita del 26-M? ¿Son conscientes de que el voto de la derecha se está movilizando para no cometer el mismo error que en las generales?

R.- Cometeríamos un grave error de análisis si pensáramos que tras el 28A el peligro de la extrema derecha ha pasado, porque de cara al 26M el peligro se multiplica en cada ayuntamiento de
nuestro país y en muchas Comunidades Autónomas. El 26M tenemos que rematar la tarea que hemos comenzado el 28A, por eso no podemos relajarnos. La derecha tiene una estrategia clara: poner palos en las ruedas al gobierno de Pedro Sánchez para evitar políticas progresistas. Los votantes deben saber que nos jugamos mucho porque desde ayuntamientos y parlamentos autonómicos se cambia mucho la vida de la gente. No podemos dejar que la educación, la sanidad y los servicios sociales la gestionen los ultraconservadores. Tenemos que defender nuestro Estado del Bienestar.

P.- Dice Pablo Casado que el PP ya se ha sacudido el polvo en estos días, tras su derrota. ¿Les da miedo a ustedes el PP?

R.- A nosotros no nos dan miedo, lo que creemos es que Casado debe hacer una reflexión porque el PP ha sido un gran partido de estado y, como le dije una vez en el Congreso, bajo el liderazgo de Casado el personaje ha superado a la marca. El PP debe volver a la moderación y no seguir la agenda de la ultraderecha.

Bajo el liderazgo de Casado el personaje ha superado a la marca. El PP debe volver a la moderación y no seguir a la ultraderecha»

P.- Qué lejos parecen quedar ya, en cualquier caso, esos sondeos en los que hace apenas dos meses se estimaba una proyección al candidato socialista, Pepu Hernández, que no le haría pasar del quinto puesto en la batalla de Madrid, por detrás incluso de Vox. En cambio, este jueves conocimos la encuesta del CIS y la cosa mejora para ustedes… tanto que el pronóstico es que volverán a ser el partido triunfador. ¿Habrá efecto arrastre en las municipales a favor del PSOE tras el éxito en las elecciones generales?

R.- Salimos a ganar todas las elecciones porque tenemos a los mejores candidatos y el mejor proyecto para Madrid. Un proyecto basado en la igualdad de oportunidades que quiere cerrar la brecha de riqueza norte-sur, apostar de verdad por un Madrid más verde y más limpio y por políticas de vivienda valientes que ni el PP de la Comunidad ni los gobiernos de Podemos han sido capaces de llevar a cabo.

P.- También hay quien sostiene que en las municipales y autonómicas se vota mucho más a las personas que a las siglas. ¿Esto les puede perjudicar o reforzará sus probabilidades de éxito?

R.- Insisto en que tenemos a los mejores candidatos. Por ponerle un ejemplo Abel Caballero en Vigo, o Guillermo Fernández Vara en Extremadura. Y les avalan las siglas del PSOE, un partido
con 140 años de lucha por las libertades y la justicia social y que ahora mismo se encuentra en un muy buen momento.

P.- Se lo digo porque, no olvidemos que el PSOE venía a estas generales del pasado 28-A después del gran fracaso de Andalucía, donde Susana Díaz consiguió lo que parecía imposible, que los socialistas perdieran su mayor bastión tras cuatro décadas de poder total, en detrimento de las derechas.

R.- Lo que ocurrió en Andalucía es que nadie vio venir la irrupción de la extrema derecha y la izquierda se desmovilizó, pero hemos aprendido la lección y la participación del 28A ha sido histórica. Sabemos que cuando la derecha suma, la derecha gobierna. Pero también sabemos que cuando la izquierda va a las urnas, la izquierda gana.

P.- ¿Sigue habiendo «susanismo»; en el PSOE, señora Lastra? ¿Qué queda de aquel cisma tan brutal que ustedes vivieron el 1 de octubre de 2016?

R.- El PSOE es hoy un partido cohesionado con una gran tarea que es cambiar España. Hasta ahora tan solo con 84 diputados y a partir de ahora con 123. Somos la gran casa de la izquierda, no
dejamos de recibir a nuevos afiliados y votantes ilusionados con nuestro trabajo y eso es lo que nos importa.

P.- ¡Cómo es la vida y cómo es la política! Hace dos años y medio nadie daba un duro por Pedro Sánchez y ahora, ya vemos… es el gran triunfador de la política española.

R.- El ejemplo de Pedro Sánchez demuestra que nuestro país valora la valentía y las convicciones. Además, es un buen ejemplo que demuestra que todos somos capaces de volver a levantarnos.  Mucha gente se ha visto reflejada en su historia.

El ejemplo de Pedro Sánchez demuestra que nuestro país valora la valentía y las convicciones»

P.- Califíqueme el liderazgo de Pedro Sánchez, señora Lastra. ¿Cuáles son sus mayores virtudes?

R.- Su constancia, su coherencia, su audacia y, por supuesto, su determinación.

P.- Y sus defectos? Porque seguro que los tiene.

R.- Por supuesto que los tendrá, como todos. Pero yo no se los voy a contar.

P.- ¿Se tendrán que tragar sus palabras todos los que le calificaban de «okupa» porque no había ganado unas elecciones?

R.- El problema es que buena parte de esa derecha que nos arroja la Constitución en la cabeza a sus adversarios parece no haberse sentado a leerla. Han pasado meses insultando a un presidente elegido por un instrumento tan constitucional como una moción de censura. Y los españoles han premiado en las urnas no sólo el proyecto de izquierdas del Partido Socialista sino también un modo de hacer política: el de que somos una formación profundamente respetuosa con nuestras instituciones.

P.- ¿Cuál es la gran apuesta municipal del socialismo para el siglo XXI? Deme soluciones concretas que vayan a aportar ustedes para mejorar la vida de la gente…

R.- Será una prioridad la universalización de la educación de 0 a 3 años en los municipios donde gobernemos. Y por supuesto, también queremos trabajar para dotar de servicios al mundo rural y combatir la despoblación. Los ayuntamientos deben trabajar de la mano de las comunidades autónomas para resolver el problema de la vivienda en las grandes ciudades que afecta sobre todo a jóvenes y trabajadores precarios.

P.- ¿Qué harán por la España vaciada? Porque ustedes fueron a hacerse la foto el día de la manifestación, pero esos 4 millones de personas, de una España vacía, deprimida y olvidada, sin duda, de cara a estos comicios locales, querrán ver soluciones.

Los españoles han premiado en las urnas que somos una formación profundamente respetuosa con nuestras instituciones»

R.- Este es un asunto fundamental para los socialistas, tras años de olvido del Partido Popular en su anterior acción de gobierno. Por ese mismo motivo creamos a principios de legislatura la Alta Comisionada para el Reto Demográfico que, inmediatamente, se puso a trabajar en la creación de la Estrategia Nacional frente a este reto que supuso huir de la improvisación y poner en marcha hasta 80 medidas que contribuirán a fijar población y luchar contra la desigualdad. Por ejemplo, en servicios básicos, en conectividad, en simplificación administrativa, en ayudas al empleo.

P.- Por volver a las grandes ciudades, sobre todo a las que serán campo de grandes batallas políticas, en Barcelona, por ejemplo, se enfrentan ustedes a un peso pesado, Manuel Valls, que concurre por una plataforma identificada con Ciudadanos.

R.- Mire, el PSC tiene en su hoja de servicios haber gobernado la ciudad de Barcelona con un gran balance de gestión, a lo largo de muchos años. Estoy convencida de que Jaume Collboni puede hacer el mejor trabajo al frente del consistorio. Su proyecto es innovador, optimista y moderado. Además, él conoce muy bien la ciudad y lleva trabajando en ella muchos años.

P.- ¿Ha calado de una vez la idea de que el PSOE no solo no es cómplice de los independentistas, como sostienen la ultraderecha y los sectores ultramontanos de Génova, sino que es el más firme defensor de la España constitucional?

R.- ¡Cómo no vamos a defender la España constitucional si somos el único partido hoy presente en el Congreso que ha participado en su nacimiento! Nosotros participamos en la redacción de la
Constitución, la votamos y la defendemos. Además, el PSOE ha pagado un tributo de sangre en este país por defenderla en las calles de Euskadi y el resto de España. Nuestras acciones hablan
por sí solas, el PSOE no se ha apartado un solo milímetro de la Constitución pese a las mentiras de muchos. Y ahora las urnas han hablado y los españoles han legitimado que el PSOE hiciese una gran moción de censura para sacar de las instituciones a la corrupción.

¡Cómo no vamos a defender la Constitución si somo el único partido hoy presente en el Congreso que participó en su nacimiento»

P.- Ha sido muy comentado el reciente plante de la ministra Delgado al polémico president de la Generalitat, Quim Torra, en el homenaje a las víctimas del nazismo en Mauthausen. Grande
Marlaska ha calificado a los independentistas de una actitud de «indecencia intelectual».

R.- Decía Tarradellas que en política se puede hacer cualquier cosa, menos el ridículo. Un homenaje a las víctimas de Mauthausen es un acto muy serio y ninguna agenda política particular debe eclipsar lo que en él se reivindica. Los líderes independentistas deberían escuchar a esa parte moderada del independentismo que aboga por dejar el teatro y tender puentes para lograr soluciones.

P.- Han sido las mujeres decisivas para ganar estos últimos comicios?

R.- Por supuesto, especialmente para frenar a la ultraderecha. Las mujeres sabemos mejor que nadie lo que cuesta la conquista de nuestros derechos y por eso no estamos dispuestas a dar un solo paso atrás. Hemos sido decisivas para ganar estas elecciones y lo seremos en las siguientes. Somos un sujeto político sin el cual no se puede gobernar y mucho menos se puede gobernar contra nosotras.

P.- ¿Le apetecería ser ministra, señora Lastra?

R.- Mire yo soy vicesecretaria general del PSOE y ahora mismo tengo una tarea muy importante por delante que es negociar la mesa del Congreso de los Diputados. Estoy centrada en eso.

P.- De momento, el PSOE, parece tocado con una varita mágica… ha sido ganar Pedro Sánchez y el empleo ha vuelto a crecer con fuerza…

R.- Los datos son muy positivos pese al catastrofismo de la derecha, pero no nos conformamos. Vamos a seguir trabajando y demostrando a mucha gente que la izquierda no sólo tiene ideas más progresistas en lo social, sino que además sabemos gestionar la economía mejor que la derecha y sin dejar a nadie atrás. Queremos un crecimiento justo que llegue a todos.

Los líderes independentistas deberían escuchar esa parte moderada que aboga por dejar el teatro y tender puentes»

P.- ¿Con qué España sueña Adriana Lastra en el futuro? ¿Con qué España sueña el PSOE?

R.- Con una España construida sobre la idea de justicia social e igualdad de oportunidades, en la que nadie tenga privilegios por nacer en una familia o en otra, en un lugar u otro. Y en una España sin violencia machista, donde las mujeres vuelvan a casa sin miedo.

P.- Ya en un terreno más personal, ¿cómo concilia usted su vida pública y su vida personal?

R.- Pues como se puede, jaja. Principalmente no mezclando ambas y por eso mismo, no hablando en las entrevistas de mi vida personal.

P.- ¿Cómo llegó usted a la política? ¿Era esto lo que quería ser de mayor?

R.- Con 18 años y por compromiso. Fue fácil, gobernaba Aznar y Esperanza Aguirre era ministra de Educación.

P.- Si no fuera política, ¿qué otra vocación tendría? ¿le hubiera gustado ser antropóloga, que según he visto es su formación?

R.- Así es, quería ser antropóloga.

P.- ¿Qué es lo que más le motiva de la actividad política? ¿El hacer algo por los demás, la vocación de servicio, corregir las desigualdades, el feminismo?

R.- Sobre todo, y por encima de todo, la justicia social.

P.- Lo ha conseguido usted ya casi todo en política, señora Lastra. A sus, apenas 40 años, es ya la ‘número dos’ de un partido con 140 años de historia. ¿Qué más sueños le quedan?

R.- Mis actuales responsabilidades nunca formaron parte de mis objetivos. Pero sí, estoy muy orgullosa de participar activamente en el proyecto socialista que cambia diariamente la vida de la gente.