Hoy mi café dominical que comparto con líderes del más alto nivel para los lectores de El Independiente, lo he querido dedicar a una persona muy especial para mí. Una mujer brillante, eficaz, extraordinaria profesional y mejor persona y, sin duda, una de las más inspiradoras que he conocido. Pero que, por encima de todas esas cualidades, reúne otra que la hace muy grande a mis ojos: es mi amiga. Les hablo de Remedios Orrantia.

Es una de las directivas más sobresalientes de este país. A su larga experiencia, en una vida profesional en la que ha desempeñado numerosos cargos del máximo nivel, incorpora desde hace algunos meses la presidencia de la Fundación Vodafone, multinacional de la que sigue siendo Directora General de Recursos Humanos, responsabilidad a la que accedió en marzo de 2016.

Previamente ya había formado parte de Vodafone España entre los años 2002 y 2006, en los que ocupó el puesto de Directora de Recursos Humanos de las Unidades de Negocio y Coordinación Territorial. En esta primera etapa llegó a la Compañía desde Wanadoo de France Telecom, para luego ocupar diversos cargos en AstraZeneca y después en Campofrío. Remedios es Licenciada en Derecho y Empresariales por la Universidad de Deusto y MBA por el Instituto de Empresa.

En la amena charla que he mantenido con ella y que ahora les ofrezco, Remedios destila por todos sus poros enormes dosis de coraje y pasión, las dos cualidades que ella misma, como experta en liderazgo que es, destaca como imprescindibles para todos cuantos aspiren a serlo; a liderar organizaciones y a ser inspiradores para sus equipos de trabajo. Unas cualidades que hace también extensivas como necesarias a nuestros políticos, cuya imagen está estos días algo devaluada. Me cuenta que como madre que es, además de directiva de éxito, está muy orgullosa no solo de sus hijos sino de la nueva generaciones de jóvenes españoles, de los que destaca su preparación, sus ganas, su falta de complejos y su visión global, en el apasionante y cambiante mundo que nos está tocando vivir. Orgullosa de España, me confiesa que hace Marca España allá por donde va. Y que una de las cosas que más le enorgullecen de ello es que, «en solidaridad, tenemos matrícula de honor».

Pregunta.- Es usted una de las directoras de Recursos Humanos más conocidas y cotizadas de este país. Me gustaría que nos explicara en qué consiste esto exactamente en el momento actual. Sé lo digo porque hay empresas en las que aún se sigue hablando de directores de Personal. ¿Cómo es hoy esta función en España?

Respuesta.- La función de Recursos Humanos es la de ser el facilitador que hace que las personas crezcan, como personas y como profesionales, y que todos ellos, contribuyendo a un objetivo común, permitan dar un resultado a una compañía en beneficio de sus clientes, de la sociedad y del entorno en el que se desarrolla. Llevo muchos años en esta función y con toda la humildad creo que es una de las más importantes dentro de una compañía. Siempre lo he dicho, lo sigo diciendo y lo seguiré manteniendo en el futuro. Yo creo también que cada día tiene mayor valor puesto que hay queseguir innovando y apostando por talento. Y no me refiero solo a conocimientos acerca del ámbito digital, o cualquier otro ámbito novedoso del conocimiento. Sin duda esto es importante, pero lo que más importa siguen siendo los valores humanos, el compromiso, la entrega, la ilusión y la generosidad de dar esa última milla dentro de un equipo de trabajo y eso es lo que hace que la función, en ese momento, tenga y siga teniendo un valor especial.

P.- Usted es una experta en liderazgo. ¿Cómo son los líderes españoles? Trabaja usted además en una multinacional como Vodafone en la que está en contacto con ellos, y no solo en España sino en todos los países. ¿Qué nivel tienen en nuestro país?

R.- Hace unos años salíamos con más complejos al exterior, pero en los últimos tiempos, el líder español se ha reivindicado y ha sido capaz de pisar con fuerza en muchos entornos y demostrar nuestra valía. Creo que el líder en España es una persona muy trabajadora, como primera característica, y ese esfuerzo se nota a la hora de liderar equipos. Sin embargo, somos personas con poca creatividad y con poca capacidad de marketing. Esto, en posiciones de liderazgo es muy importante. Veo a líderes con menor conocimiento y con menor capacidad de dar resultados, pero con una gran capacidad creativa y con una gran capacidad de inspirar, de ilusionar, de impulsar proyectos. Al líder español le falta esa capacidad.

La función de Recursos Humanos es la de ser el facilitador que hace que las personas crezcan, como personas y como profesionales

P.- ¿También en política?

R.- También en política.

P.- Ahora que se están tirando de los pelos para negociar pactos y acuerdos postelectorales, ¿qué valoración les daría usted?

R.- No excesivamente alto. Es verdad que el momento de liderazgo es distinto y los estilos de liderazgo, como en la empresa, se tienen que adaptar al momento que estás viviendo. Y hay que saber leer entre líneas, adaptar ese modelo de liderazgo y avanzar. Esto ocurre también en el ámbito político. El liderazgo político en este país tenía unas determinadas características,estaba acostumbrado a moverse en un determinado entorno y contexto, más bipartidista, y ahora estamos en un entorno en el que esto ha desaparecido y se ha transformado de una manera muy rápida e inesperada para muchos de los actores que tenemos ahora mismo en el mundo de la política. Esa adaptación, como nos ocurre a todos, también requiere a los líderes una capacidad de lectura de la situación. Dicho esto, hay dos palabras que me gusta asociar a los líderes, más si son políticos: la primera es coraje. Las dosis de valentía a la hora de tomar decisiones de hacer cosas diferentes y romper tendencias para obtener un mayor beneficio. La otra característica es la pasión. Me gusta la gente apasionada, a la que le brillan los ojos y a la que le mueve tratar con la gente. Esto no es solo la capacidad de oratoria, o de otras cosas… que es básico. Es algo que se tiene, y que se intuye… vibras cuando ves a alguien que tiene pasión por las cosas que hace. Hay que liberarse de elementos más conservadores o tradicionales. El nuevo entorno lo requiere.

P.- Usted ha sido siempre muy activa en temas relacionados con el liderazgo femenino y de igualdad de género. Valóreme en qué momento nos encontramos en este terreno.

R.- Hemos avanzado mucho en este terreno. Yo soy una gran defensora, como bien dices, del liderazgo femenino, entendido este como la búsqueda de la igualdad basada en el mérito.Todas las mujeres que han llegado a posiciones de nivel se lo han merecido. Dicho esto, creo que aún queda mucho camino por delante. Creo que, a veces, el liderazgo femenino lo hablamos personas que hemos sido unas privilegiadas porque hemos tenido la capacidad de desarrollar una carrera profesional y a las que nos ha ido bien. Tenemos que ayudar a que este entorno que hemos conseguido crear siga movilizándose para ayudar a que otros colectivos que no están en una situación tan privilegiada.

Por eso siempre he estado muy activa, participando en iniciativas muy novedosas, pero que no sólo son de liderazgo. Ahora, en Vodafone, tenemos una iniciativa que se llama ReConnect, que consiste en recuperar para el mercado laboral a mujeres que por determinadas circunstancias han estado fuera de él entre cuatro y diez años y que se plantean la vuelta a él… algo que, tras un lapso tan prolongado es muy difícil. Nosotros tenemos una serie de vacantes bloqueadas únicamente para mujeres ‘ReConnect’. Y estamos encontrando y recuperando un gran talento. Puede haber una mujer que le apetezca estar en una tienda o en el departamento de ingeniería. Cada una en función de lo que aporte y de lo que quiera ser. Esa oportunidad es una batalla que debemos seguir abordando todas las mujeres y toda la sociedad. Y sin ningún sesgo… sin ir ‘anti-nadie’. Hay veces que veo algunas iniciativas que van ‘anti’ el sexo masculino y no tenemos esa necesidad. Debemos seguir estando en igualdad, seguir luchando por que se valore el mérito y porque cada persona, sea cual sea su orientación sexual, sea lo que quiera ser.

Creo que el líder en España es una persona muy trabajadora, sin embargo, somos personas con poca creatividad

P.- ¿Qué opina sobre algunas declaraciones de líderes políticos, como los de Vox, en lasque niegan la existencia de la violencia de género y hablan de violencia intrafamiliar o incluso hablan de feminazis y critican las ayudas concedidas a asociaciones feministas?

R.- No voy a valorar ninguna declaración (política) pero creo que cualquier valoración extrema tiene poco nivel de aceptación. Este movimiento de búsqueda de la igualdad de la mujer es transversal y ningún partido, ninguna ideología, tiene el derecho de reivindicarlo como único, como suyo. La igualdad es un movimiento transversal y a veces veo comportamientos que me abochornan y con los que no me identifico.

P.- Usted es presidenta de la Fundación Vodafone. ¿Cuáles son los proyectos relacionados con la igualdad o con la inserción laboral de personas menos favorecidas en los que están trabajando ahora?

R.- La Fundación Vodafone es mi último gran proyecto y con el que estoy sumamente ilusionada.En él, estoy tratando de volcar esa pasión y esa valentía que destacaba antes como rasgos determinantes de liderazgo, para abordar los temas de frente y movilizar a la sociedad en una dirección.La gran suerte es que, como presidenta, tengo la oportunidad de pensar no solo en la cuenta de resultados de la compañía sino en cómo la tecnología y la nueva revolución tecnológica que estamos viviendo puede ayudar a la inclusión de los colectivos más desfavorecidos. Desde este punto de vista tenemos iniciativas apasionantes para la inclusión de personas con discapacidad.

El otro día tuve la gran suerte de visitar la orden hospitalaria de los hermanos de San Juan de Dios, que utilizan una plataforma desarrollada por nosotros y en la que se puede ver, en vivo yen directo, de qué manera se es capaz de ayudar al desarrollo intelectual y físico de un montón de personas que, por circunstancias, no están en las mismas condiciones que nosotros. Este trabajo me apasiona y me emociona. Ver que personas con limitaciones son capaces de mover el ratón del ordenador o los dispositivos del móvil con la mirada, todo ello a través de la aplicación diseñada por nosotros Eva Facial Mouse que ya ha tenido más de cuatro millones de descargas.

Mi objetivo, mi propósito es ayudar, a través de la tecnología, a la inserción de esas personas en riesgo de exclusión. Es la asignatura pendiente que tenemos como sociedad y me encanta que,gracias a una compañía cuyo ADN es la innovación y la tecnología, seamos capaces de poner todo este conocimiento y know how al servicio de estas causas sociales.Otro proyecto sobre el que estamos trabajando es la Educación. Nuestro modelo, el que tenemos en España, tiene que evolucionar y modificarse; no solo desde el punto de vista de los contenidos, sino desde el punto de vista del modo de aprendizaje. En ese sentido vamos alanzar una iniciativa llamada DigiCraft para niños de entre seis y doce años en la que se van a empezar a formar en habilidades tecnológicas y en la que vamos a poner un montón de cacharrería digital, terminales, gafas de realidad virtual y otras más, para ayudarles a a prender no solo determinados temas que van a ser muy importantes para el futuro. El objetivo es que España pase de ser uno de los países con mayor índice de penetración de smartphones, pero en el que no somos paralelamente los que creamos el mayor número de ese tipo de aplicaciones, a aportar nuestro pequeño granito de arena desde la Fundación Vodafone para ser creadores del futuro.Vamos a ofrecer esta propuesta a los colegios y, como siempre hacemos, ofreciendo una monitorización mayor a los 35.000 niños que hay en España tutelados por Cruz Roja y Save the children que, cuando acaban el horario escolar, tienen que quedarse en actividades extraescolares.

Hay dos palabras que me gusta asociar a los líderes, más si son políticos: la primera es coraje y la otra característica es la pasión

P.- ¿En estas iniciativas están alineados con el Ministerio de Educación o es una iniciativa privada?

R.- Es una iniciativa privada de la Fundación Vodafone que verá la luz en septiembre. Vamos a empezar un piloto con la Xunta, pero la ambición que tenemos es mayor. Cuando hablo concolegas míos de otras compañías compruebo que todos compartimos la misma preocupación y estamos haciendo cosas, pero de una manera fragmentada. Esto es una característica típica de nuestro país; este individualismo y esta fragmentación. Debemos tratar de aunar esfuerzos y por ello, a través de la Fundación Vodafone vamos a tratar de crear una plataforma en la que estamos invitando a participar a determinadas empresas que tienen propuestas educativas para salir a la sociedad y ponernos en contacto con el Ministerio y las Comunidades y ayudar conjuntamente a pensar; pero no haciendo análisis o estudios, que también nos encanta, sino poniendo una propuesta concreta de lo que debe ser el primer embrión acerca de lo que tiene que tener este país, que es un Gran pacto por la Educación.

P.- ¿Será posible? Porque aquí nos enfrentamos de nuevo con la política y con las dificultades que tienen los políticos para ponerse de acuerdo…

R.- No sé si será posible, ni fácil o difícil. Lo que sí sé es que lo vamos a intentar.

P.- ¿Usted cree que la relación entre la Administración Pública y la empresa privada funciona bien en España? Porque mi impresión, desde que llegué a España, es que hay poca interrelación y pocas sinergias entre ambas…

R.- Sí hay bastante interrelación. Yo sí considero que tengo facilidad de interactuar con la administración para determinados temas, por ejemplo, en el ámbito laboral. En nuestro patronato hemos tenido cuatro secretarios de Estado. Ahora no sabemos qué vamos a tener porque con tanto cambio de gobierno llevamos más de un año que no sabemos… pero sí que están por la labor de participar y de contribuir. Lo que sucede es que los ritmos son distintos. La empresa privada, al moverse en un mercado muy competitivo, tiene la necesidad de hacer y dar celeridad a determinados temas y la Administración tiene otro tipo de complejidad y otros ritmos de tiempo más lentos, lo cual es lógico. Pero ambas nos retroalimentamos. Yo, cuando hablo con la Administración y me dicen: ‘Ya, pero es que eso son las grandes empresas y España es un país de pymes y de autónomos’ reconozco que es cierto, pero creo también que la gran empresa tiene más capacidad para impulsar estas grandes iniciativas y eso puede extenderse a esas pymes y autónomos; tenemos esa responsabilidad social. En suma, no creo que seamos dos bloques de actuación que vayamos en paralelo, pero sí que tenemos a veces tiempos distintos.

P.- ¿Cómo ve la ‘Marca España’?

R.- Le veo una gran salud. Soy una gran defensora de España y de los españoles. Somos capaces de trabajar bajo presión de una manera espectacular, pero nos cuesta mucho planificar nos paradar un resultado óptimo. Tenemos un país de gran resiliencia, aunque me gustaría que fuéramos más prácticos. Nos complicamos demasiado la vida y a veces estamos todo el día en movimiento, pero avanzamos poco. Eso debemos hacérnoslo mirar. Y tenemos que desarrollar más el orgullo de pertenencia a esta sociedad y a este país que hemos contribuido entre todos a crear. A mí me ha tocado mucho moverme por el mundo y hago mucha ‘Marca España’. Y me gusta ver como los profesionales españoles triunfan. Debemos aprender a vendernos mejor.Nos vendemos bastante poco.

Este movimiento de búsqueda de la igualdad de la mujer es transversal y ningún partido, ninguna ideología, tiene el derecho de reivindicarlo como suyo

P.- ¿Cuáles son las claves para lograr ese ‘orgullo de pertenencia’ también en una empresa? ¿Qué hay que hacer para que los empleados se pongan la camiseta con losvalores y la filosofía de su compañía y la asuman con orgullo y entusiasmo?

R.- A le gente le gusta jugar en equipos ganadores. Eso le hace tener ese orgullo de pertenencia.Pero no siempre puedes ganar, obviamente. Por ello, lo importante es tener un proyecto, que el equipo que trabaja lo tenga claro, que sepa adónde va y que es un proyecto ganador. Que incluso cuando esté atravesando turbulencias tenga claro que está aportando algo novedoso y diferente y que sienta que está en un entorno innovador. Es imprescindible además que vean que la compañía, además de tener un objetivo y una cuenta de resultados saneada que permite dar beneficios a sus accionistas, tiene un compromiso social. Eso contribuye mucho a ese orgullo de pertenencia. En Vodafone lo hacemos. Es más, cuento con muchísimos voluntarios de Vodafone que ayudan, por ejemplo, a colocar las antenas que dan cobertura a refugiados que llegan y que lo hacen en menos de ocho horas.

P.- ¿Por qué da la impresión de que no hay muchas empresas que tienen ese compromiso social?

R.- Yo creo que si las hay. Yo soy más optimista…

P.- … se lo digo porque yo, que trabajo con muchas empresas, con Administraciones Públicas y partidos, no veo ese compromiso social. No lo veo… pero no por el compromiso social en sí, sino porque muchos líderes no lo visualizan bien y piensan que no da dinero.

R.- Creo que el compromiso social no hay que verlo como algo que te va a dar dinero, sino como algo que, probablemente, refuerza una marca y el compromiso de tus empleados y eso hace que el posicionamiento competitivo de esa compañía sea mejor. Es un tema de responsabilidad de las personas que estamos en determinadas posiciones y que tenemos la capacidad de impactar más, de no olvidar que en ese impacto hay espacio no solo para un retorno a los

accionistas sino también de cara a la sociedad en la que te mueves. Esto está muy presente hoy en las compañías, en la sociedad y en España, que es un país tremendamente solidario. En España, en solidaridad, tenemos matrícula de honor.

Una de las cosas que estamos intentando desarrollar a través de la fundación, a través de BlockChain, es demostrar el impacto de determinadas iniciativas para ayudar el Tercer Sector.Aportaciones que llegan de personas anónimas y que tal vez son tan solo diez ‘euros’ pero con los que un día recibes un mensaje que te dice para qué tema en concreto han servido, cual ha sido la finalidad de tu contribución. Esto gratifica. Las empresas tienen que empezar a medir eso, pero no por el reconocimiento de marca, insisto; porque es algo que hay que hacer.

Creo que el compromiso social no hay que verlo como algo que te va a dar dinero, sino como algo que, probablemente, refuerza una marca y el compromiso de tus empleados

P.- ¿Qué objetivos tiene ahora, tras una larga y exitosa carrera, Remedios? ¿Qué sueños le quedan?

R.- Nunca he tenido un sueño de estos que te levantas y dices: ‘Un día lo conseguiré’. Soy una persona eminentemente práctica. Me apasiono y me enamoro de los proyectos en los que voy teniendo la oportunidad de participar. Ahí lo doy todo. Pero en los proyectos, lo que sí tengo es la capacidad de pensar en grande. Cuando analizo proyectos que en principio parecen humildes, trato de hacerlos más grandes. Ese es mi gran sueño. Y esto lo hago así esté donde esté; en la Dirección de Recursos Humanos, en la Presidencia de la Fundación o en una grata conversación con amigos.

P.- ¿Cómo ve usted, que además de líder es madre, a nuestras nuevas generaciones?

R.- A mí me encantan los jóvenes. Otro de los proyectos de la Fundación que vamos a lanzar dentro de un mes es una iniciativa para hacer real esta necesidad que tienen los jóvenes de realizar acciones solidarias.

Son personas extraordinariamente solidarias, que están muy preocupadas por el entorno. Me gusta esta generación, mis hijos me apasionan y me muevo mucho y muy bien con la juventud. Hace algunas semanas estaba en el programa de radio ‘Vodafone Yu» con medio millón de jóvenes de audiencia y me sentí muy a gusto. Veo que es gente con principios y con valores que, eso sí, tienen que ganar un poco más en disciplina en la ejecución.Están acostumbrados a éxitos rápidos y se ponen enseguida intranquilos y nerviosos. Pero los veo con ganas, ambiciosos y muy preparados. A diferencia de generaciones como la mía, que salíamos con más complejos al exterior, ellos no los tienen. Y esto no puede traerles más que beneficios. También los veo mejores vendedores, porque al quitarse complejos van con más soltura. Mucho más solidarios, en suma, mejor preparados, con más compromiso y con un sentimiento humano y solidario muy importante… y más globales. Pero hay que estar muy pendientes y cuidarles. Ofrecerles oportunidades para que se desarrollen y crezcan. Me entristece que no podamos ser capaces de ofrecerles las suficientes oportunidades. Para no perder talentos muy importantes. Esto sí debemos cuidarlo mucho.