Tras varios meses de espera, a colación de una primera edición que dejó a media España cautivada y con tramas iguales o más intensas si cabe que las predecesoras… La isla de las tentaciones se ha estrenado en Telecinco entre celos, pasión, toxicidad y lecciones aprendidas.

Una Sandra Barneda sobria pero cercana ha relevado con estilo a Mónica Naranjo y ha dado a conocer a las cinco nuevas parejas. Estas están formadas por Melyssa y Tom, Melodie y Cristian, Inma y Ángel, Mayka y Pablo y Marta y Lester. De todos ellos, tan solo Melyssa, Tom y Marta son conocidos a nivel televisivo, apostando de nuevo el formato por los rostros desconocidos y la diversidad de etapas en los dúos.

Y es que, mientras que los primeros tan solo llevaban ocho meses juntos, la pareja formada por los últimos, ambos canarios, supera la década de noviazgo. Asimismo, Melodie y Cristian han cumplido ya los nueve años de relación, y han explicado que su comienzo fue algo complicado ya que él era el novio de la mejor amiga de ella y ella la novia del mejor amigo de Cristian.

Por su parte, Inma y Ángel, ambos anónimos, cuentan con un año juntos y, los restantes, Mayka y Pablo, afirman llevar tres años de una relación cargada de celos e inseguridades.

En esta primera gala, las parejas han tenido la oportunidad de contar su historia de amor, explicar en qué etapa se encuentran y por qué se han lanzado a vivir esta aventura.

En esta ocasión, se han repetido los patrones marcados por los anteriores concursantes en lo que a actitudes tóxicas, relaciones basadas en la desconfianza, los celos y las mentiras se refiere. Sin embargo, ahora parece que ellas son más miedosas e inseguras y ellos se encuentran en su salsa, al contrario de lo que ocurría en la pasada emisión.

Las redes sociales, en las cuales ha sido trending topic mundial durante toda la noche #Laisladelastentaciones2, se han analizado los comportamientos, expresiones y reacciones de todos y cada uno de los participantes y no se ha dejado a títere con cabeza. De esta forma, frases como «la miento porque la quiero», pronunciada por Tom a escondidas de Melyssa, han provocado un torrente de críticas y debates online.

Sin embargo, más allá de la polémica, esta pareja se ha convertido en una de las protagonistas de cara al próximo capítulo. Y es que, en el ‘cebo’ lanzado por el programa, ella aparece huyendo entre insultos y lágrimas de la hoguera en la que le enseñan una imágenes de su novio que, por el momento, los espectadores no han podido ver.

El resto de los participantes por el momento se encuentran un tanto descafeinados (aunque así empezaron Cristofer y Estefanía), a excepción de una Marta combativa y un Lester desafiante. Esta unión parece encontrarse al filo del abismo ya en las primeras horas de emisión debido a la «falta de apoyo» que siente ella por parte de su novio, a la que justificación no ha faltado.

De las nueve tentadoras, Lester ha elegido como cita a Elisa, la única que tuvo un tenso enfrentamiento con su chica. No contento con eso, durante el último tramo del programa que iba a vivir en compañía de su pareja antes de ser separados, el canario ha decidido halagar el físico y la personalidad de la soltera al mismo tiempo que echaba en cara a Marta la actitud de ésta la noche anterior.

Ante esto, y tal como se ha podido ver en el avance, ella ha optado por jugar también, y parece que lo hará de la mano de Edu, uno de los tentadores que más comentarios ha generado dentro y fuera de la pantalla, a causa de su llamativo físico y sus ingeniosas proposiciones y respuestas.

A pesar de ello, y a nivel general, por parte de los tentadores sí que se ha podido observar la tendencia a la imitación, algo que desnaturaliza las historias. Y es que, algunas personas les han encontrado ansiosos de protagonismo a la hora de crear trama con los ‘ya conocidos’ como Tom y Melyssa.

Y es de parecido razonable y no de imitación de lo que se ha señalado a Dorothe, la joven de 23 años y auxiliar de geriatría ha sido comparada en cientos de memes con la presentadora y colaboradora de Telecinco, María Patiño.

Se palpa en el ambiente que esta edición no piensa desinflar el éxito cosechado por el grito de ¡Estefaníaaa! o el trágico desenlace de Gonzalo y Susana, y promete regalar momentos cargados de emoción, humor, drama y pasión.