El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha dado a conocer esta semana la posibilidad de que las playas abran al público teniendo en cuenta la distancia de seguridad y contando con la presencia de la Policía Local o incluso la Autonómica para que se cumpla el perímetro por familia.

A pesar de que seguimos en un momento de incertidumbre, el Área de Playas de Málaga trabaja en los primeros bocetos de escenarios teniendo en cuenta la separación mínima que indiquen las autoridades para evitar la propagación del coronavirus, adelanta Diario Sur. Lo más llamativo sería la reducción del número de bañistas habitual en un 90%. En condiciones normales, los 13,5 kilómetros de litoral pueden acoger a cerca de 200.000 usuarios. Sin embargo, con las directrices solo podrían acceder poco más de 18.000.

Los pocos afortunados que puedan disfrutar de la playa, tendrán entre 4 y 5 metros cuadrados por persona. Al parecer, si el espacio se redujera a 3 m2, habría «saturación» y si dispusieran de menos de 2m2, la situación sería «intolerable», tal y como arroja el informe ‘El turismo como recurso costero’ del catedrático y experto en playas turísticas, Víctor Yepes, que es el que usan como referencia en la capital.