Tras haber superado los días más críticos de la pandemia, Clece ha agradecido el esfuerzo y la entrega de todos sus trabajadores que han trabajado durante la crisis sanitaria, celebrando un evento corporativo que se ha retransmitido online y en el que se ha puesto de manifiesto la importancia del trabajo de esos héroes “invisibles”. Miles de profesionales que, en primera línea frente a la Covid-19,  han prestado servicios fundamentales para la sociedad: el cuidado a dependientes, la limpieza y desinfección hospitalaria, el mantenimiento y la seguridad. La colaboración y la entrega han sido dos de sus escudos ante las dificultades que se planteaban a diario.

Además de los sanitarios, miles de profesionales han prestado servicios fundamentales para la sociedad”

Presentado por los conocidos Alicia Senovilla y José Luis Gil, el evento ha contado con el testimonio de una de las personas que también se hicieron popular en los peores días de la crisis sanitaria. Valentina Cepeda, trabajadora de Clece, apareció en todas las portadas e informativos de España  tras proceder a limpiar y desinfectar la tribuna de oradores en el pleno extraordinario sobre la declaración del estado de alarma. Esa imagen ayudó a concienciar a todos los que la vieron de la importancia de cumplir con las medidas higiénicas de manera estricta y a poner cara a una labor muchas veces ignorada.

La imagen de Valentina Cepeda desinfectando la tribuna de oradores ayudó a concienciar de la importancia de las recomendaciones higiénicas”

Otro de los símbolos de esta crisis sanitaria fue IFEMA, el recinto ferial madrileño que se convirtió en el mayor centro sanitario de España frente a la Covid-19 en cuestión de horas. Pablo Díaz, Jefe de servicio de limpieza en el Hospital de IFEMA explicó cómo se organizaron los equipos en tiempo récord y qué protocolos de seguridad siguieron para limpiar y desinfectar todos los pabellones que debían habilitarse, destacando, como valor fundamental, el espíritu de compañerismo que se generó entre todos los equipos de profesionales que intervinieron en el hospital de campaña.

Se resaltó en el acto también la importancia de la labor de los vigilantes de seguridad que han velado por nuestra protección evitando conflictos en los servicios sanitarios, ayudando a organizar y en muchas ocasiones tranquilizando a pacientes y familiares durante la crisis sanitaria. Julio César López,coordinador de seguridad del Hospital La Fe de Valencia relató la dura experiencia en este ámbito y algunas de las dificultades a las que tuvieron que enfrentarse.

También la ayuda en el domicilio que Clece dispensa a más de 120.000 usuarios tuvo su reconocimiento encarnado en  Elena Antón, auxiliar sociosanitaria de Clece en Valladolid, que se presentó voluntaria para cuidar a usuarios del servicio infectados de coronavirus.  Otra de las «heroínas» digna de reconocimiento, es la gerocultora Eva Muñoz, , que  tomó la decisión personal de confinarse la residencia Clece Vitam Fuente Olivo, habilitada por la empresa para recibir únicamente a mayores en cuarentena. “No les iba a abandonar en ese momento” resalta la gerocultora tras 45 días de confinamiento.

La asociación sin ánimo de lucro Corazón y Manos, fundada e integrada por trabajadores de Clece, recibió también la felicitación por su labor y por la forma en la que se han volcado con las personas más afectadas por la crisis sanitaria. Kader Miguel, delegado de Clece en Andalucía Central destacó que “es muy importante mantener la labor de la asociación los 365 días de año, más allá de la situación agravada por la pandemia, hay que seguir ayudando”. En Andalucía se han llegado a repartir 30.000 kilos de alimentos entre una veintena de asociaciones.

Todas estas iniciativas demuestran que los trabajadores de Clece han sido Más Clece que nunca.