«Murió el más grande». Diego Armando Maradona se refería así a Fidel Castro, que falleció justo hace cuatro años. Para Argentina el más grande era el propio Pelusa. Y para los amantes del fútbol en todos los confines. Maradona ha muerto también este 25 de noviembre a los 60 años recién cumplidos. Argentina guarda tres días de luto por la Mano de Dios.

Diego Armando Maradona era el quinto de ocho hijos y nació en Lanús, aunque su familia era originaria de Esquina en la provincia de Corrientes. Estaban afincados en Villa Fiorito, uno de los barrios más empobrecidos de Buenos Aires. Decía sobre su vida allí: «Yo crecí en un barrio privado de Buenos Aires… Privado de agua, de luz y de teléfono».

Con Fidel Castro forjó una amistad que les llevaba a hablar largas horas de madrugada. También rindió culto al Comandante Hugo Chávez. Al banquillo del Gimnasia y Esgrima de la Plata, su último club, solía salir con una gorra con la leyenda «Chávez somos todos».

La figura de Maradona realmente trasciende el fútbol. Como dice el politólogo Eduardo Bayón, fue quien devolvió a Argentina el orgullo después de la derrota de las Malvinas, cuando resultó derrotada frente al Reino Unido de Margaret Thatcher, hace 40 años.

Maradona fue el jugador que llevó a su país a ganar el Mundial de México en 1986. El partido que se recuerda de ese Mundial fue la victoria de Argentina frente a Inglaterra por dos a uno. Los dos goles fueron obra del Diez, el primero con su mano izquierda, de ahí su alias la Mano de Dios.

En Nápoles volvió a hacerlo al llevar a un equipo del sur de Italia a codearse con las grandes del Norte, como el Milan. Para los napolitanos Maradona es el hombre que les llevó a cumplir su sueño. Será el segundo lugar del mundo donde más se le llore.

Peronista confeso

En política Maradona lo tenía tan claro como en el campo. «Mi viejo fue peronista, mi vieja adoraba a Evita, y yo fui, soy, y seré SIEMPRE peronista. Y esto no debería ser un problema. El problema es la intolerancia que nos plantaron. Por eso, feliz Día de la Lealtad peronista», escribió el pasado 17 de octubre en sus redes.

Mi viejo fue peronista, mi vieja adoraba a Evita y yo fui, soy, y seré SIEMPRE peronista»

diego armando maradona

Cada 17 de octubre se recuerda en Argentina la enorme movilización a Plaza de Mayo que ocurrió en 1945 y que derivó en la liberación de Juan Domingo Perón. Pero en este año 2020 quienes salen a las calles y protagonizan los llamados banderazos son los críticos al gobierno que encabeza Alberto Fernández con Cristina Fernández de Kirchner como vicepresidenta. La prolongada pandemia ha agudizado la crisis económica previa y ha debilitado mucho los apoyos del gobierno peronista, al que seguía siendo fiel el futbolista, quien jugó en el Boca, el Barcelona, el Sevilla, y el Nápoles.

«Los que no me quieren, repiten una y mil veces que yo apoyé a todos los partidos políticos que gobernaron en Argentina. Dicen que yo fui peronista, que fui radical, que fui neoliberal. Y, en realidad, al que yo apoyé SIEMPRE, fue a mi país, sin importar quién gobernara», afirmó hace algo menos de un mes Maradona.

Por si a alguien le quedaban dudas Maradona dejó claro ese Día de la Lealtad su apoyo al presidente Alberto Fernández, y a Cristina Fernández de Kirchner, así como al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kiciloff.

Y, por encima de todos ellos, a quien admiraba Maradona era a Néstor Kirchner. En su funeral, dijo: «Argentina perdió a un gladiador. Un hombre que se la jugó siempre. Que nos sacó del pozo. Y que era respetable en todo (…) Se la jugaba por sus ideales. Como el Che Guevara, mi ídolo».

«Fidel me abrió las puertas de Cuba»

En una entrevista de Ignacio Encabo en la agencia alemana Dpa, Maradona confesaba hace cuatro años, cuando murió Fidel Castro, que «El Comandante lo sabía todo, anticipaba las cosas y daba al pueblo lo que se merecía».

Maradona agradecía a Fidel especialmente que Cuba le acogió cuando necesitó recibir tratamiento en una clínica de desintoxicación por sus múltiples adicciones.

«Cuba me abrió las puertas cuando me las cerró mi país. Había muchas clínicas que no me aceptaban…. Fidel me explicó las cosas malas que hace la droga, las cosas malas que estaba haciendo yo. Le hice caso y me fue muy bien», decía entonces el astro del fútbol. «Me siento cubano», confesó.

Aunque las escuelas argentinas no hablen del Che y de Fidel, yo sí le voy a contar a mis hijos y mis nietos quiénes fueron ellos… Se jugaron la vida por el pueblo»

En esa etapa en La Habana, se tatuó la imagen del Che en un brazo y la de Fidel en la pierna izquierda. Maradona era zurdo y con esa pierna había metido sus mejores goles. A los 39 años llegó para seis meses, pero se quedó en la isla caribeña cuatro años, hasta 2004. Acabó reconociendo a tres hijos, fruto de sus relaciones con mujeres de la isla.

«Aunque las escuelas argentinas no hablen del Che y de Fidel, yo sí le voy a contar a mis hijos y a mis nietos quiénes fueron ellos, qué hicieron y qué le dieron al pueblo. Porque ellos se jugaron la vida por el pueblo, no es que compraron votos. Ellos se jugaron la vida y eso es mucho», añadía.

En su homenaje en Twitter, Izquierda Unida recordaba la relación entre Fidel Castro y Maradona, y la coincidencia en la fecha de la muerte. «Hasta siempre, comandantes. Siempre Maradona. Siempre Fidel», dice el partido del actual ministro de Consumo, Alberto Garzón.

«Hermano del alma» del chavismo

Maradona viajó con frecuencia a Venezuela en tiempos de Hugo Chávez, a quien tenía presente en cada aniversario de su fallecimiento. «Nunca te rendiste, luchaste hasta el último suspiro. A siete años de tu partida, estás más presente que nunca. Hasta cada momento, Comandante Hugo Chávez!!», escribió el pasado 5 de marzo el futbolista también conocido como El Diez.

Para Chávez, Maradona era un talismán que le ayudaba a acercarse a su pueblo. «El amor por el fútbol es el amor por la vida, que es el amor por la superación de los pueblos», decía el Comandante venezolano, que falleció el 5 de marzo de 2013 en Caracas. También recibió tratamiento médico en Cuba.

«Venezuela es tu casa, hermano del alma», dijo Nicolás Maduro, el heredero de Chávez, al recibir a Maradona a principios de este año 2020 en Caracas. Maradona dejó constancia de su apoyo al líder chavista.

En su cuenta de Twitter, Maduro difundió un video en el que puede apreciarse la cálida acogida que le profesó al Pelusa. «Te veo rejuvenecido», le dijo Maduro, quien dijo que habían hablado de deporte y de la coyuntura mundial.

También admiró a Evo Morales desde sus inicios. Precisamente el ex presidente boliviano se refugió en Argentina durante el año de su exilio tras ceder el poder en noviembre pasado. Al vencer el candidato de su partido, el MAS, Alberto Arce, Morales ha regresado a Bolivia por la frontera argentina, en compañía del presidente, Alberto Fernández.

A su vez, Maradona vio en la victoria en 2018 de Andrés Manuel López Obrador una señal de la vuelta de la izquierda al poder en América Latina. Y así fue.

Maradona celebró su éxito en el Mundial de México en el balcón de la Casa Rosada. Ahora vuelve a la Casa Rosada, donde cientos de miles de argentinos le darán su adiós. El escritor y caricaturista argentino Roberto Fontanarrosa ha expresado bien lo que sienten muchos en la patria del Pelusa: «Qué me importa lo que Diego hizo con su vida, me importa lo que hizo con la mía».