Los paseos por la playa no son tan recomendables como pensábamos.

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«Niños no»: el auge del turismo solo para adultos

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«Niños no»: el auge del turismo solo para adultos

España es el tercer país mundial con mayor número de hoteles libre de niños, una medida cada vez más seguida en cruceros, aviones y trenes

Las cada vez más abundantes opciones de ocio y turismo con el cartel «Adults only», -o lo que es lo mismo, libre de niños- no son un concepto nuevo: surgió en el Caribe en los años 70 de la mano de la línea hotelera Sandals. Desde entonces, la oferta de estos espacios caracterizados normalmente por los detalles y el lujo -la media por noche en hoteles de estas características es de 596 euros- se ha multiplicado y no hay perspectivas para que deje de hacerlo.

Y es que la idea de pasar unos días sin estar rodeados de gritos, llantos y rabietas comienza a coger fuelle entre los turistas españoles al tiempo que enfurece a las familias con hijos. La iniciativa no está exenta de polémica y mientras algunas organizaciones denuncian que los espacios libres de niños incurren en una discriminación por edad, otras enarbolan la libertad del hotelero a elegir los clientes a los que se quiere dirigir. En esta materia, la legislación española no permite que los alojamientos turísticos prohíban el acceso a menores, pero sí acepta su promoción como lugares reservados únicamente a adultos.

España como potencia turística mundial no podía ignorar esta demanda, por lo que no hay que irse muy lejos para probar la experiencia de sin niños. De hecho, según datos de 2017 facilitados por Hotels Combined, España es el tercer país del mundo con mayor número de hoteles que reúnen esta característica con 123 establecimientos, solo superada por Japón (361) y Brasil (177). Estas fuentes señalan, además, que el número de hoteles identificados exclusivamente para adultos ha crecido un 169% respecto a 2016, lo que denota la cada vez mayor demanda de los viajeros en busca de tranquilidad y desconexión.

En España, son cinco las grandes cadenas hoteleras (H10, Meliá, Iberostar, Barceló y NH)  que ya han desarrollado hoteles con el cartel de «no se admiten niños» o que dirigen sus habitaciones a mayores de 14 o de 16 años. En ellos, cuentan con una oferta no sólo dirigida al relax, sino que también ponen a disposición de sus clientes piscinas privadas, atención personalizada, actividades deportivas o catas en unos alojamientos especialmente abundantes en el territorio insular. Otro dato relevante es que ninguno de ellos tiene una calidad inferior a las cuatro estrellas.

Las Islas Baleares son el destino español donde excluir a niños de su oferta está más a la orden del día, con cerca de un centenar de hoteles dirigidos para este ‘exclusivo’ público y entre los que HotelsCombined destaca el Ushuaia Ibiza Beach Hotel, ubicado en la Playa d’en Bossa. Le sigue Canarias, donde se ubica el Royal Hideaway Corales Beach de la cadena Barceló, en Tenerife; y Barcelona, en el que el comparador destaca el Occidental Atenea Mar.

Aunque menos frecuentes, las zonas no costeras también cuentan con este tipo de alojamientos. Un ejemplo es el Hotel Axel de Madrid (4*); o el Hotel La Casona de Valfrío en Cuacos de Yuste (Cáceres), situado en entorno más rural.

Por tierra, mar y aire

Pero la modalidad del ‘Adults only’ también se extiende imparable a otros ámbitos, como es el caso de los medios de transporte. De hecho, si hasta los Cruceros Disney ya ofrecen zonas del barco a las que los niños no pueden acceder, es que algo está cambiando dentro del turismo tradicional, algo de lo que se han percatado compañías marítimas como Norweigan Cruise Line o Costa Cruceros, que ya han incluido esta alternativa en algunas unidades de su flota.

Las opciones para adultos van más allá con el Desire Cruise -crucero del deseo-, una embarcación de la mexicana Original Group que estará lista el próximo año y donde los niños no pueden entrar por razones obvias. La embarcación, donde ir vestido es una opción, partirá de Niza y pasará por Palma de Mallorca, Ibiza y Valencia hasta llegar a Barcelona.

En España, Renfe no se ha quedado atrás y desde 2014 existe un vagón silencioso en el AVE donde los menores de 14 años tienen restringida la entrada, para que los viajeros de este tramo aprovechen el tiempo en el tren para descansar o trabajar, una preferencia cada vez más demandada por los pasajeros, según Renfe.

Respecto al espacio aéreo, de acuerdo con los datos del buscador JetCost, más de la mitad de los usuarios de aerolíneas (54%) apuestan por que las compañías aéreas ofrezcan la posibilidad de viajar sin niños.

En este caso, son las compañías asiáticas las que lideran la oferta de vuelos sin niños. Por ejemplo, Malaysia Airlines veta la presencia de bebés en primera clase y limita los asientos dirigidos a menores de 12 años. Por su parte, Scoot Airlines (la lowcost de Singapore Airlines) y Air Asia X siguen la misma inclinación, destinando las primeras filas solo para adultos o incorporando una zona silenciosa en sus aviones. El silencio, no obstante, se paga como un extra más y el coste del billete puede incrementarse hasta en un 50%.