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La guerra policial tras la candidatura de Iker Casillas a la Federación Española de Fútbol

El guardameta se lanza a presidir la RFEF en una carrera contra el tiempo y contra los números

Casillas y Tebas durante un acto de LaLiga en marzo de 2019

Casillas y Tebas durante un acto de LaLiga en marzo de 2019 EuropaPress

La carrera por el sillón presidencial de la Real Federación Española de Fútbol quedó lanzada definitivamente el lunes con el anuncio de Iker Casillas. Aunque el ex portero del Real Madrid pone el rostro, pocos dudan de que detrás de su candidatura se esconde la figura de un Javier Tebas que ansía expandir su poder desde LaLiga hasta la RFEF. Es decir, la carrera electoral será un nuevo capítulo de la guerra entre Tebas y Luis Rubiales, una disputa personal, política y que tiene hasta un trasfondo policial.

«No tengo nada que ver (…) He hablado con Casillas de situaciones del fútbol español, pero nada sobre su posible candidatura», afirmó hace varias semanas en la Cadena Cope el propio Tebas. Pero las piezas encajan. Casillas, que cumplirá 39 años el 20 de mayo, se convirtió hace un año en el primer miembro de «LaLiga icons», una categoría de embajadores de la patronal de Tebas para promocionar el campeonato fuera de las fronteras españolas. El guardameta presume incluso de ello en su cuenta de Twitter.

Aunque las elecciones todavía no tienen fecha (Rubiales ha pedido que sean antes de la Eurocopa de este verano y todavía tiene que recibir el visto bueno del Consejo Superior de Deportes), la carrera electoral ya está en marcha y ahora esperan unos meses de promesas y guiños, pero también de guerra mediática.

Dos ex policías enemistados entre sí, con Tebas y Rubiales

Para la batalla, tanto Rubiales como Tebas cuentan con buenos aliados. En junio de 2018, meses después de su jubilación, LaLiga fichó como director de Integridad y Seguridad a Florentino Villabona, quien fuera número dos de la Policía Nacional con Juan Ignacio Zoido. Y en 2019, Rubiales contrató al comisario principal José Luis Olivera como gestor de riesgos en el Área de Seguridad de la RFEF.

Olivera, hombre de confianza del comisario Villarejo, no se lleva precisamente bien con Villabona. Ambos se conocen bien tras compartir durante varias décadas puestos de máxima importancia dentro de la Policía Nacional. El movimiento de Rubiales de fichar a Olivera fue visto como un mensaje hacia Tebas: ya estamos en igualdad de condiciones. Son dos escudos más en la lucha por controlar el lucrativo negocio del fútbol español. Un panorama en el que emerge ahora la silueta de un Iker Casillas dispuesto a saltar de la portería a los despachos.

Casillas, ante un reto ¿imposible?

La palabra «imposible» quizás no le diga mucho a Iker Casillas. Campeón del mundo y de Europa con España, ganador de tres Champions y cinco Ligas con el Real Madrid, el portero ha llegado a unas cotas inalcanzables para la inmensa mayoría de los deportistas. Pero ahora se ha puesto a sí mismo ante un reto que se antoja, si no imposible, tremendamente complicado.

Nadie en 45 años ha ganado unas elecciones a la RFEF ante un presidente que se presentara a la reelección

Desde las primeras elecciones en la RFEF, allá por el 1976, nadie ha conseguido ganar a un presidente que se presentara a la reelección. Casillas sería el primero en 45 años. Por si fuera poco, la gran mayoría de los estamentos del fútbol con voto están ya en el bolsillo de Rubiales. Y encima, Casillas tendrá apenas unos meses para tratar de convencer a los electores. Y aquí no valen las campañas de comunicación y la popularidad, donde el guardameta arrasa al actual presidente (tiene 9 millones de seguidores en Twitter frente a 43.000). Aquí valen las relaciones tejidas en los despachos, es decir, el dinero, cómo se reparte el pastel. Y ahí Rubiales tiene la sartén por el mango.

El actual presidente agarró el bastón de mando en mayo de 2018, cuando superó en las elecciones al interino José Luis Larrea después de que la Operación Soule se llevara por delante a Ángel María Villar y sus tres décadas de hegemonía. Sus dos años de gestión han estado cargados de polémica: desde el despido de Julen Lopetegui en pleno Mundial de Rusia hasta la Supercopa en Arabia Saudí, pasando por las dimisiones de varios empleados del departamento ética o su gestión del affaire entre Robert Moreno y Luis Enrique. El único punto positivo que se le reconoce de forma prácticamente unánime es el nuevo formato de la Copa del Rey.

El fútbol profesional, el principal caladero de Casillas

El ex portero del Real Madrid, que no juega desde que sufriera en mayo del año pasado un infarto, tiene muy complicado reunir los 70 votos necesarios para ganar las elecciones. En total hay 139 papeletas repartidas de la siguiente manera: 19 de las federaciones territoriales, 32 de futbolistas, 49 de clubes, 16 de entrenadores, 11 de árbitros y 12 del fútbol sala. Pero cada sector divide a su vez los votos entre el fútbol profesional y amateur.

La clave está en las territoriales, ya que tienen tentáculos sobre el resto de estamentos. Y ahí Rubiales contaría con el apoyo de prácticamente todas. Madrid es de las pocas que no guarda buena relación con Rubiales y su voto se cuenta como seguro para Casillas. El portero puede contar con muchos votos del fútbol profesional: se da por sentado que tiene en su mano todos los de la órbita de Tebas y también los de los jugadores a través de David Aganzo, presidente de la Asociación de Futbolistas Profesionales y con el que coincidió en el Real Madrid. Según El País, habría también mucho indeciso. Eso abriría la puerta a Casillas y pondría en valor la campaña de las próximas semanas. Una carrera presidencial con tintes policiacos.

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