Una mujer «físicamente imponente» y «sobrenaturalmente aterradora», escribió de ella Ken Kesey. Criada en un entorno inestable, sin familia, sin una casa fija, con experiencias terroríficas. Acostumbrada a ver violencia y a cometer asesinatos a sangre fría. De mirada compasiva, pero perturbadora. Así es Mildred Ratched, la enemiga de Randle Patrick McMurphy, el personaje de Jack Nicholson en Alguien voló sobre el nido del cuco, que ahora se ha convertido en la protagonista de la precuela de esta adaptación cinematográfica de Miloš Forman que arrasa en Netflix.

Ken Kesey, autor de la novela original, trabajó como asistente nocturno en la sala psiquiátrica del Hospital de Veteranos de Menlo Park en California y fue allí donde conoció a una tiránica enfermera que supervisaba su pabellón. El escritor utilizó la personalidad de esta mujer para crear a su más famosa villana.

Entre la enfermera de Alguien voló sobre el nido del cuco y la de Netflix no sólo cambia la localización -la primera trabaja en Oregon y la segunda, en Lucia (California)-, sino también la forma en la que sendos directores conciben al personaje ideado por Kensey. Ryan Murphy propone una Ratched más compasiva, dinámica y menos fría, que se aproxima más a la figura de antiheroína que a la de antagonista.

La protagonista de Netflix es más joven que la enfermera a la que encarnó Louise Fletcher en la película de Forman y por la que ganó el Oscar a Mejor Actriz ese año. La serie está ambientada en 1947, mientras que el libro y la película avanzan 16 años en la vida de un personaje que no para de vivir desgracias y que, previsiblemente, se va haciendo cada vez más y más frío, hasta llegar a convertirse en la Ratched de Forman que trastorna día tras día al personaje de Jack Nicholson.

Esta precuela, por tanto, le sirve al espectador como respuesta de por qué Mildred Ratched se convirtió en la enfermera malvada y amargada que trastoca la ‘tranquilidad de psiquiátrico’ del personaje de Nicholson. Sarah Paulson, con la que Ryan Murphy ya había contado anteriormente en American Horror Story y Nip/Tuck, a golpe de bisturí, encarna a una mujer aparentemente perfecta, a la que no le tiembla la mano para matar o degollar cabezas, siempre y cuando eso acerque a su meta. Su cambio de personalidad no es casual, sino que viene provocado por sus vivencias.

Desde su terrorífica infancia, en la que fue maltratada por sus numerosas familias de acogida y en la que vio cómo su falso hermano, Edmund Tolleson, el ‘malo’ real de la serie, asesinaba a sus últimos padres después de haber obligado a ambos adolescentes a mostrarse manteniendo relaciones sexuales ante un pervertido y selecto público; pasando por su experiencia como enfermera en la guerra; hasta el remordimiento de conciencia que le persigue durante lustros por haber abandonado a su Tolleson en esa situación; hasta su llegada al Lucia State Hospital, donde se empeña por todos los medios en salvar la vida de su hermano, condenado a muerte por haber asesinado brutalmente a un grupo de sacerdotes.

Asimismo, la Ratched de Sarah Paulson vive conflictos internos: se enamora de Gwendolyn Briggs (Cynthia Nixon, conocida por ser una de las protagonistas de Sexo en Nueva York), en una época en la que la homosexualidad no sólo era concebida como un pecado, sino también como un trastorno mental. Pero la pareja, además de enfrentarse a este dilema sentimental, se ve afectada por dos problemas de salud que desarrolla Briggs. Mildred Ratched y la estética technicolor van camino de convertirse en dos imprescindibles de este 2020.