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Muro para Netflix en los Oscar, no para los mexicanos

Green Book, Roma y Bohemian Rhapsody triunfadoras de unos Oscar muy repartidos.

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Muro para Netflix en los Oscar, no para los mexicanos

Resumen:

La 91ª edición de los Premios Oscar se ha cerrado en el teatro Dolby de Los Ángeles con Green Book como mejor película, mejor guión y mejor actor de reparto, para Mahershala Ali. Green Book se ha llevado el premio gordo que diputaba a la gran favorita, Roma, la producción de Netflix que, sin embargo, sí ha quedado como mejor película extranjera y mejor director para Alfonso Cuarón, además de mejor fotografía.

Netflix se queda sin Oscar a la mejor película en un año en que ha roto esquemas en el mundo de la distribución. La película que más galardones y mejores críticas se ha llevado del año se ha distribuido principalmente por la plataforma de cine en streaming. Con todo, lo conseguido ayer por Netflix le convierte en un estudio de cine más.

Bohemian Rhapsody con cuatro Oscar se ha convertido en la más premiada de la noche con tres Oscar técnicos (dos de sonido y montaje) y el de mejor actor para Rami Malek como presagiaron los Globos de Oro.

El hijo de emigrantes egipcios ha recordado en su discurso de agradecimiento sus orígenes como descendiente de emigrantes. Un discurso que se ha sumado a otros mensajes sobre la diversidad cultural de EEUU y contra el muro de Donald Trump. “No hay fronteras, ni muros que frenen el talento” ha proclamado Javier Bardem, en su presentación, íntegramente en castellano, a la Mejor Película Extranjera.

Si algo a demostrado la industria de cine estadounidense es que sus fronteras están abiertas al talento que procede de la frontera sur de EEUU. Que Alfonso Cuarón reciba su segundo Oscar por Roma, no solo habla del gran momento de cineastas mexicanos sino que habla del momento político en el que Donald Trump batalla por levantar su muro. El éxito de Roma de Cuarón se suma a los seis años de éxitos de directores mexicanos en los Oscar protagonizados por el propio Alfonso Cuarón, Alejandro González Iñárritu y Guillermo del Toro. En 2014, 2015, 2016 y 2018, ganaron el Oscar a mejor director por Gravity, Birdman, El renacido y La forma del agua. Iñárritu se lo llevó dos años de forma consecutiva.

 

La música de Queen dio inicio a una gala en la que la ausencia de presentador ha convertido la gala en un desfile de estrellas presentando premios sin mucha chisoa y que ha tenido un claro mejor momento, especialmente si se atiende a las redes sociales como termómetro de la Gala: la actuación de Lady Gaga y Bradly Cooper del tema Shallow, el tema central del remake de Ha nacido una estrella, que se alzó, posteriormente, con el Oscar a la Mejor Canción.

Olivia Colman, dio una de las grandes sorpresas de la noche al imponerse a Glenn Close como mejor actriz protagonista por su encarnación de la monarca Anna de Inglaterra en La Favorita. El premio a la mejor actriz de reparto fue para Regina King por El blues de Beale Street. 

El galardón al mejor actor de reparto fue para Mahershala Ali por Green Book que levanta su segunda estatuilla. No le fue nada mal a Black Panther, la primera cinta de superhéroes nominada al Oscar a la mejor película que no ganó en la categoría principal, pero que sí que se llevó tres de los siete premios a los que estaba nominada: mejor vestuario, mejor diseño de producción y mejor banda sonora por el trabajo de Ludwig Göransson.