Abordar el tabaquismo como la hipertensión o la diabetes desde los centros de salud sería la mejor fórmula, según los médicos de familia, para abordar el tabaquismo, que consideran «una enfermedad crónica adictiva» y que provoca más de 50.000 muertes anuales en España.

«Sería muy recomendable que un médico y un enfermero por centro fueran especialistas en tabaquismo, para que los fumadores no tengan problema a la hora de tratar su enfermedad”, reivindica el dr. José Luis Díaz-Maroto, coordinador del grupo de trabajo de Tabaquismo de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen).

Esta petición, coincidiendo con el Día Mundial sin Tabaco (31 de mayo), se une a las de aumentar las restricciones que marca la regulación, como la de prohibir fumar en los coches privados, al menos cuando hay niños.

Cuatro de cada 10 fumadores no consigue dejar de fumar

El tabaco provoca, según los datos de Semergen, una adicción mayor que la del alcohol o la cocaína. Durante el año pasado 3.000 personas querían dejar de fumar, pero el 39% de las que se trataron no lo consiguieron. Y es que aunque, según Semergen, la combinación de fármacos junto con ayuda psicológica ofrece el mejor resultado, consigue el primer año un 40% de abandono del consumo del tabaco en el primer año. No obstante, el tratamiento farmacológico no se puede recetar a todos los fumadores, ya que para embarazadas, menores de 18 años y personas que fumen menos de 10 cigarrillos diarios está desaconsejado.

“El momento más adecuado para dejar de fumar es en el que existe una mayor estabilidad física y mental del fumador”, apunta el Dr. José Luis Díaz-Maroto. “En primer lugar, el paciente fumador debe estar muy motivado, y será el médico de familia quien considerará la necesidad de un tratamiento farmacológico y le dará las pautas de actuación y consejos para conseguir el éxito”.

La abstinencia, la depresión y engordar, causas de recaída

Sin embargo, al plantearse dejar de fumar hay que saber que no es fácil y que las recaídas son muy frecuentes, fundamentalmente cuando los fumadores no están correctamente tratados.
Las tres principales causas de recaídas son síndrome de abstinencia, depresión y aumento de peso.

Cuando se está bajo un tratamiento farmacológico, hay que evaluar si era el correcto y reajustarlo o cambiarlo si fuera necesario.

Por otro lado, la Sociedad Española de Reumatología ha lanzado una campaña con motivo del Día Mundial sin Tabaco en la que recuerda que el consumo de tabaco aumenta también el riesgo de sufrir enfermedades reumáticas y autoinmunes sistémicas como osteoporosis, artritis reumatoide o lupus.