¿Eres de los que siempre tienen a mano un salero en la mesa? Pues seguramente deberías pensártelo dos veces antes de utilizarlo. Los españoles consumimos unos 10 gramos de sal diaria según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, el doble de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud.

Un consumo elevado de sal se relaciona especialmente con la hipertensión arterial – que afecta a uno de cada tres adultos en España -, con un mayor riesgo de enfermedades cerebrovasculares y de infarto.

Uno de cada tres adultos españoles padece hipertensión

Pero ahora, además, un nuevo estudio cuantifica el riesgo: pasarse con la sal duplica el riesgo de insuficiencia cardíaca. La investigación que se ha presentado en el Congreso Europeo de Cardiología que se celebra hasta el 30 de agosto en Barcelona ha sido realizado en Finlandia durante más de 12 años y sobre 4.000 personas. Sus resultados han establecido que quienes ingieren unos 13,7 gramos de sal diarios tienen el doble de riesgo de sufrir insuficiencia cardíaca que quienes la limitan a 6,8 gramos al día.

“Al corazón no le gusta la sal. Esta investigación ha constatado que un exceso de sal incrementa el riesgo de insuficiencia cardíaca independientemente de la presión sanguínea”, ha subrayado el profesor Pekka Jousilahti, del Instituto de la Salud y el Bienestar de Helsinki (Finlandia). “Además de las enfermedades coronarias y los infartos, la insuficiencia cardíaca es una de las enfermedades cardiovasculares más presentes en Europa pero el rol de la ingesta de sal en la misma no es tan conocido”, ha añadido.

Reducir el consumo de sal podría evitar 2,5 millones de muertes al año

El estudio que siguió a más de 4.000 personas registró medidas de peso, altura, presión sanguínea, análisis de sangre y orina, además de un cuestionario de salud.

El consumo de sal es una cuestión de salud pública que ha llevado a los países miembros de la OMS ha acordar una reducción del 30% del consumo de sal para 2025. Una reduccion que podría evitar al menos parte de las 2,5 millones de muertes anuales que la OMS achaca a un exceso del consumo de este condimento.

No te dejes engañar por estos mitos sobre el consumo de sal

La Organización Mundial de la Salud advierte sobre algunas de las falsas creencias que contribuyen a la falta de control sobre el consumo de sal.

  1. Si sudas necesitas más sal. No, en la transpiración no se pierde apenas sal, lo que se pierde es agua y por lo tanto hay que beber más.
  2. La sal marina no es ‘mejor’ que la refinada por el simple hecho de que sea ‘natural’. El sodio el causante de problemas de salud, independientemente del origen de la sal.
  3. La sal con la que cocinamos es la principal fuente de consumo de sal. En muchos países, el 80% de la sal que tomamos viene de alimentos elaborados.
  4. Cuanta más sal, mejor sabor. Las papilas gustativas se ajustan y cuando uno se habitúa a tomar menos sal es probable que se encuentre más sabor a los alimentos.
  5. Los alimentos con sal tienen un gusto salado. Muchas veces llevan azúcar añadido y se disimula el sabor. Hay que leer las etiquetas para conocer el contenido en sodio.
  6. Solo los mayores deben preocuparse por la cantidad de sal. No, la hipertensión aumenta a cualquier edad.
  7. Consumir muy poca sal puede perjudicar la salud. Es muy complicado consumir muy poca sal, ya que ésta está presente en muchos alimentos de forma natural.