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La nueva competición de la industria láctea: mejorar el bienestar animal

Pascual y Central Lechera Asturiana han lanzado en los últimos días sendas certificaciones de bienestar animal y calidad ganadera.

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La nueva competición de la industria láctea: mejorar el bienestar animal
La industria láctea compite por liderar el bienestar animal: Central Lechera Asturiana y Pascual lanzan sendas certificaciones.

La industria láctea compite por liderar el bienestar animal: Central Lechera Asturiana y Pascual lanzan sendas certificaciones.

Resumen:

La sensibilidad con el bienestar animal está creciendo a la par que el interés de los españoles por los productos ecológicos. Hay un nuevo consumidor y la industria no quiere – ni puede – escapar a ello. Y la industria láctea quiere liderar esta carrera. En los últimos días, dos de las mayores empresas del sector nacional, Pascual y Central Lechera Asturiana, han lanzado sendas certificaciones relacionadas con el bienestar animal y la calidad ganadera.

Pascual anunciaba el pasado viernes que se ha convertido en la primera empresa española en obtener, para sus 348 granjas, el certificado Bienestar Animal AENOR Conform. Un sello desarrollado por la certificadora junto al Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) y basado en el referencial europeo Welfare Quality.

La acreditación obtenida por Pascual garantiza que las vacas y demás animales de estas granjas cumplen con requisitos de buena alimentación, buen alojamiento, buen estado de salud y comportamiento apropiado para las necesidades de la especie.

Por su parte, Central Lechera Asturiana ha anunciado hoy mismo el sello “Garantía Ganadera”, una certificación emitida por SGS, una multinacional especializada en inspección, verificación, análisis y certificación de servicios agrarios y orientada también al bienestar animal. Desde la cooperativa láctea, han explicado que el sello avala el programa de nutrición que mejora la calidad de alimentación del ganado, el control de calidad de la leche y un programa sanitario.

La sensibilidad con el bienestar animal está creciendo a la par que el interés de los españoles por los productos ecológicos. Hay un nuevo consumidor y la industria no quiere – ni puede – escapar a ello. Y la industria láctea quiere liderar esta carrera. En los últimos días, dos de las mayores empresas del sector nacional, Pascual y Central Lechera Asturiana, han lanzado sendas certificaciones relacionadas con el bienestar animal y la calidad ganadera.

Pascual anunciaba el pasado viernes que se ha convertido en la primera empresa española en obtener, para sus 348 granjas, el certificado Bienestar Animal AENOR Conform. Un sello desarrollado por la certificadora junto al Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) y basado en el referencial europeo Welfare Quality.

La acreditación obtenida por Pascual garantiza que las vacas y demás animales de estas granjas cumplen con requisitos de buena alimentación, buen alojamiento, buen estado de salud y comportamiento apropiado para las necesidades de la especie.

Por su parte, Central Lechera Asturiana ha anunciado hoy mismo el sello “Garantía Ganadera”, una certificación emitida por SGS, una multinacional especializada en inspección, verificación, análisis y certificación de servicios agrarios y orientada también al bienestar animal. Desde la cooperativa láctea, han explicado que el sello avala el programa de nutrición que mejora la calidad de alimentación del ganado, el control de calidad de la leche y un programa sanitario. Además, los ganaderos reciben asesoramiento en materia empresarial gracias al conjunto de servicios que certifica el sello. Central Lechera Asturiana hace referencia también al confort del ganado – o bienestar animal – y aparecerá en los productos próximamente.

Tanto en una como en otra presentación han estado distintos miembros del Ministerio de Agricultura y Alimentación, en una muestra de la importancia que el sector está dando a este asunto, polémico en los últimos meses por reportajes como el del programa de televisión Salvados, que grabó una granja y las dudosas condiciones en las que se encontraban algunos de los cerdos. La compañía para la que producía la granja, ElPozo, tuvo que dejar de trabajar con ellos tras la emisión del programa.

Esta de las lácteas no es la primera iniciativa en este sentido. En los últimos años se ha aumentado el rechazo a los huevos producidos en granjas donde las gallinas están en jaulas y Lidl se convertía el año pasado en el primer supermercado en dejar de vender huevos de gallinas criadas sin libertad.