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La Administración Trump, contra el fomento de la lactancia materna

El ‘New York Times’ revela amenazas de los representantes de EEUU a Ecuador en una reunión de la OMS en la que se debatía una resolución para promover la lactancia materna.

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La Administración Trump, contra el fomento de la lactancia materna
La Administración Trump, contra el fomento de la lactancia materna.

La Administración Trump, contra el fomento de la lactancia materna.

Resumen:

Hasta 800.000 muertes infantiles al año se podrían evitar con la lactancia materna. Esto supondría, además, un ahorro de 300.000 millones de dólares al año en costes sanitarios derivados, según un estudio publicado en 2016 en la prestigiosa revista The Lancet y forma parte de las recomendaciones cada vez más extendidas en todo el mundo.

Recomendaciones necesarias, puesto que los datos aún reflejan que menos de la mitad de los niños son puestos al pecho nada más nacer y apenas un 43% continúa amamantando a los seis meses de vida, el tiempo mínimo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En este contexto, la OMS y Unicef publicaron el pasado abril una actualización de las recomendaciones en lactancia materna, aunque ahora hemos sabido que dicha resolución estuvo a punto de ser boicoteada por el país que más dinero invierte en la OMS, Estados Unidos, en un claro cambio de postura de la Administración Trump respecto a su antecesor, Barack Obama.

Según ha revelado The New York Times, en la reunión que mantuvieron los representantes de la OMS en Ginebra (Suiza), los Estados Unidos trataron de boicotear la propuesta de resolución con la eliminación de mensajes como el de “proteger, promover y apoyar la lactancia materna” y otro donde se llamaba a las autoridades a restringir la promoción de productos alimenticios infantiles que los expertos consideran perjudicar para los pequeños.

El rotativo estadounidense afirma que los americanos llegaron a amenazar a Ecuador, uno de los países que protestó por la postura estadounidense. Llegaron a decir que si se negaban a cambiar la resolución, impondrían sanciones comerciales y retirarían ayudas clave. Los ecuatorianos tuvieron que recular, según revelaron varios representantes de la OMS.

Sin embargo, fue Rusia la que consiguió que la propuesta estadounidense no saliera adelante, ya que otros países evitaron también dar su postura por temor a represalias.

Hasta 800.000 muertes infantiles al año se podrían evitar con la lactancia materna. Esto supondría, además, un ahorro de 300.000 millones de dólares al año en costes sanitarios derivados, según un estudio publicado en 2016 en la prestigiosa revista The Lancet y forma parte de las recomendaciones cada vez más extendidas en todo el mundo. Recomendaciones necesarias, puesto que los datos aún reflejan que menos de la mitad de los niños son puestos al pecho nada más nacer y apenas un 43% continúa amamantando a los seis meses de vida, el tiempo mínimo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Mayores tasas de lactancia materna evitarían 800.000 muertes infantiles al año y ahorrarían 300.000 millones de dólares en costes sanitarios derivados

En este contexto, la OMS y Unicef publicaron el pasado abril una actualización de las recomendaciones en lactancia materna, aunque ahora hemos sabido que dicha resolución estuvo a punto de ser boicoteada por el país que más dinero invierte en la OMS, Estados Unidos, en un claro cambio de postura de la Administración Trump respecto a su antecesor, Barack Obama.

Según ha revelado The New York Times, en la reunión que mantuvieron los representantes de la OMS en Ginebra (Suiza), los Estados Unidos trataron de boicotear la propuesta de resolución con la eliminación de mensajes como el de “proteger, promover y apoyar la lactancia materna” y otro donde se llamaba a las autoridades a restringir la promoción de productos alimenticios infantiles que los expertos consideran perjudicar para los pequeños.

El rotativo estadounidense afirma que los americanos llegaron a amenazar a Ecuador, uno de los países que protestó por la postura estadounidense. Llegaron a decir que si se negaban a cambiar la resolución, impondrían sanciones comerciales y retirarían ayudas clave. Los ecuatorianos tuvieron que recular, según revelaron varios representantes de la OMS.

Sin embargo, fue Rusia la que consiguió que la propuesta estadounidense no saliera adelante, ya que otros países evitaron también dar su postura por temor a represalias. “Nos quedamos asombrados, horrorizados y entristecidos”, afirmó al periódico estadounidense Patti Rundall, del grupo de defensa británico Baby Milk Action, presente en la asamblea de la OMS desde los años ochenta. “Lo que sucedió fue equivalente a un chantaje, con los Estados Unidos reteniendo al mundo como rehén e intentando anular casi 40 años de consenso sobre la mejor manera de proteger la salud de bebés y niños pequeños”, dijo.

La Administración Trump parece estar ahora del lado del lobby de la industria alimentaria infantil, que con un negocio de 70.000 millones de dólares ha visto cómo sus ventas caían en los últimos años. Sin embargo, para este 2018 sus previsiones son al alza en un 4%, según Euromonitor.

La industria alimentaria infantil mueve 70.000 millones de dólares al año y prevé aumentar su facturación un 4% en 2018

Los intereses corporativos de la nueva política estadounidense no sólo afectan a la lactancia materna sino que se han extendido a otros asuntos medioambientales y de salud pública, como las presiones para limitar las advertencias sobre comida basura o bebidas azucaradas, según  recoge New York Times, o las inicitativas para fomentar la disponibilidad de medicamentos en países en desarrollo.

Al final, la resolución quedó casi como la propuesta adicional, excepto la parte que recogía que la OMS daría apoyo técnico a los estados miembros que buscan detener la “promoción inapropiada de alimentos para bebés y niños pequeños”.

La mayor tasa de lactancia materna, en el sur de Asia

A nivel global, aunque la lactancia materna es mayoritaria en casi todos los países, se produce a lo largo de los primeros meses de vida un descenso progresivo. Los datos publicados en 2016 por Unicef reflejan que el 43% de los niños siguen con lactancia a los seis meses, una cifra que llega al 60% en el sur de Asia, seguido por África del sur y este en un 57% y que en otras regiones se queda en el 30%.

En Europa, según datos de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) de 2005, los mejores resultados los presentaban los países nórdicos con cifras próximas al 100%, pero los porcentajes a los seis meses disminuían por debajo del 20%, muy lejos del objetivo de la OMS de llegar al 50%. Los países con peores tasas de inicio eran Francia o Irlanda con niveles del 63 y 44%10. Reino Unido, por su parte, tenía un 77% de inicio de lactancia pasando a menos 1% a los seis meses.

En España, con muchas limitaciones – pues no hay datos oficiales ni actualizados – se calcula (según Encuestas Nacionales de Salud) que a las seis semanas de vida la lactancia materna se sitúa en el 71% aunque en los últimos 15 años ha habido un aumento progresivo a los tres meses (66,5% en 2012) y seis meses (46,9%). Una cifra interesante teniendo en cuenta que la baja maternal en España es de 16 semanas, es decir, apenas cuatro meses.

La guía que finalmente fue aprobada por la OMS en abril de este año incluye la adopción en los centro de una política clara de respaldo a la lactancia, la formación del personal sanitario, el acompañamiento y consejo a las parturientas y el acondicionamiento para evitar la separación del bebé y la madre durante las primeras horas y días de vida. Una de las piedras angulares de la estrategia de la OMS para promover la lactancia materna en las últimas décadas ha sido la iniciativa de “hospitales amigos de los niños”, donde ya se aplican la mayoría de los pasos incluidos en el plan presentado hoy. Una de las opciones que baraja la OMS es que la calificación “amigos de los niños” sea incluida en el proceso de certificación que los hospitales y otros centros sanitarios deben cumplir para funcionar.

Además de las muertes evitadas y el ahorro sanitario, la OMS estima que la lactancia materna reduce a largo plazo un 30% el el riesgo de obesidad y un 35 % el de padecer diabetes. Además, están confirmados también sus múltiples beneficios para el desarrollo de los bebés prematuros.