El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha expresado este lunes en una entrevista en Hoy por hoy, «el fin» de la pandemia en España llegará «cuando consigamos inmunizar al 70% y se podrá producir a finales del verano». «El principio del fin es comenzar a poner las vacunas», ha dicho tan sólo un día después de que comenzase la campaña de vacunación con Araceli, la anciana de 96 años que se ha convertido en la primera inmunizada en nuestro país.

«Creo que 2021 lo acabaremos con la mayor parte de la población inmunizada. Hemos firmado contratos con más dosis de las necesitadas para hacer cooperación con otros países», ha vaticinado el titular de Sanidad.

El dirigente socialista ha reconocido que «no descartamos medidas más duras» si la evolución epidemiológica no es la esperada y que «enero no va a ser un mes fácil», ya que «la segunda dosis se va a recibir 21 días después y la inmunización tiene efecto ocho días más tarde». «No hay que bajar la guardia», ha alertado.

En estos «días en que los contactos sociales aumentan», el ministro ha afirmado que «se han incrementado los casos, todas las comunidades han reaccionado y han adoptado medidas más drásticas», aunque ha matizado que «la ciudadanía es consciente y quiero aprovechar para felicitar por el comportamiento mayoritariamente ejemplar».

Asimismo, Illa se ha referido al retraso en el traslado de las vacunas de Pfizer, que finalmente llegarán mañana, y ha indicado que se ha debido a «un exceso de carga» que ya «ha quedado resuelto». «Llegarán las dosis que estaban previstas», ha asegurado.

Sobre la vacuna de Moderna, Illa se ha mostrado confiado en que se apruebe el día de Reyes «para que la mayor parte de las dosis lleguen lo antes posible». Si bien a España le corresponden 8 millones de dosis de esta vacuna, ha admitido que no espera que lleguen millones de dosis en el primer trimestre.

Preguntado por las críticas del Gobierno madrileño de Isabel Díaz Ayuso, que ha cuestionado la equidad en el reparto, el ministro ha negado este extremo y ha subrayado que el Ejecutivo seguirá repartiendo las dosis en función a los criterios acordados con las comunidades, y ha lamentado que «siempre haya gente que quiera teñir de disputa política un proceso muy técnico y muy sanitario». El ministro ha admitido que a veces parece que hay gente que insiste en «empañar» los pasos que se están dando para combatir el virus.