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De la “crisis del chuletón” a la victoria del veganismo

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A pesar de que ya hace una semana de que el Ministro de Consumo Alberto Garzón publicase su polémico artículo en elDiario.es acerca del consumo de carne, los usuarios de Twitter continúan posicionándose dentro de este debate. No solo la población española ha querido opinar sobre este tema, sino que incluso políticos regionales y nacionales como Luis PlanasEmiliano García-Page o el propio Pedro Sánchez han planteado sus posturas al respecto.

Aunque Garzón únicamente ha sugerido con sus palabras la necesidad de reducir la ingesta de productos de origen animal – principalmente de vacuno – el debate ha supuesto para los veganos un arma a través de la que demostrar la validez de su dieta y su relevancia para contribuir al mantenimiento del medio ambiente.

¿En qué consiste la dieta vegana?

Los veganos son todas aquellas personas que deciden eliminar de su dieta cualquier producto de origen animal. Al deshacerse de carnes, pescados, lácteos o huevos, estas personas apuestan por una alimentación rica en legumbres y frutos secos, que les proveen de las proteínas que se requieren para mantenerse sanos. 

Es importante saber diferenciar la dieta vegana de la vegetariana. Las personas vegetarianas, en vez de restringir su alimentación de todos los productos animales como hacen los veganos, se permiten consumir tanto lácteos como huevos. No obstante y al igual que en el veganismo, las personas que optan por este régimen tienden a priorizar legumbres, frutas y verduras en sus comidas.

Entre las causas que llevan a los veganos a comenzar a seguir este estilo de vida, se encuentran tanto los motivos medioambientales como la crueldad animal. Desde la Asociación vegana española justifican así su rechazo al consumo de alimentos animales:

“La actual crisis alimentaria mundial es ante todo una crisis de valores que requiere la adopción urgente de medidas alternativas de rechazo a los métodos obsoletos de producción de alimentos basados en la obtención rápida del máximo beneficio. (…) Tanto a nivel individual como colectivo, rehusamos admitir que los productos que se obtienen de los animales provienen de seres sensibles condenados, por un silencio cómplice, a morir anónima y cruelmente después de una corta existencia antinatural carente de sentido”.

En los últimos años, este estilo de vida ha sido adoptado por miles de personas a nivel mundial. En el caso de España, de acuerdo al estudio The Green Revolution 2019 gestionado por Lantern, el 0,5% de la población ha decidido convertirse al veganismo. Además, la consultora también destaca que el número de personas que han decidido adoptar una dieta vegetariana aumentó en un 27% en los dos años anteriores en nuestro país. 

El incremento de españoles veganos ha supuesto que el perfil de personas que siguen esta dieta haya variado considerablemente en los últimos tiempos.”Hace unos 2-3 años los pacientes que buscaban convertirse al veganismo tenían un perfil bastante más joven al actual. Ahora mismo, está llegando a haber incluso gente de 40-45 años que cada vez quieren iniciarse más en esta dieta”, explica la nutricionista Mar Durbán.

Pero, ¿seguir una dieta vegana supone algún riesgo para la salud?

Con el creciente interés sobre el veganismo, múltiples estudios se han publicado acerca de la viabilidad de esta dieta. A pesar de las polémicas y algunos de los resultados de los mismos, los nutricionistas niegan las maldades que se le atribuyen al consumo exclusivo de productos vegetales y cargan contra los conflictos de intereses que existen dentro de la industria alimentaria.

Al contrario, los expertos en nutrición aplauden los beneficios que provee seguir una dieta vegana. Diversas investigaciones han demostrado que los veganos tienen menos probabilidades de padecer enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes 2 y algunos cánceres, entre otras patologías. 

Según el dietista y codirector del Centro de Nutrición Aleris, Aitor Sánchez, esto se debe a que «en una dieta vegana hay una sustitución principal: la de la proteína”. En el caso de los veganos, la proteína obtenida de carnes, pescados o huevos se obtiene de legumbres o frutos secos. “El resto de cuestiones no debería alterarse. Estos resultados son muy esperables, al fin y al cabo estás tomando más cantidad de alimentos que son factores de prevención de dichas enfermedades”, comenta.

Sánchez aclara que “la dieta vegana es compatible con todas las fases del desarrollo de la vida: desde el embarazo y la gestación, pasando por la lactancia, la primera infancia, la infancia, la adolescencia, la adultez y la senectud. Ni siquiera hay ninguna condición clínica en la que no se pueda seguir este tipo de alimentación”.

Solo existe un inconveniente de llevar una alimentación vegana: la falta de vitamina B12, que únicamente se encuentra de manera natural en productos de origen animal. Las personas con déficit de esta vitamina suelen presentar anemia megaloblástica, entre cuyos síntomas se encuentran los dolores de cabeza o fatiga. “Cuando esta ya empieza a ser más problemática, se puede llegar a notar una falta de aire, porque los glóbulos rojos no transportan todo lo bien que deberían el oxígeno”, puntualiza Durbán.

Esto no debe suponer un impedimento para iniciarse en el veganismo, siempre y cuando la vitamina sea ingerida a través de suplementos. El codirector de Arleris lo deja claro:»La vitamina B12 es el único suplemento que es obligatorio en una dieta vegana, no es negociable. Hay que tomarla toda la vida.”

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