Familia

El coste de ser (o querer ser) madre en el trabajo: menos dinero y 'mobbing' maternal

Dos estudios hablan de las consecuencias de tener hijos en el ámbito laboral. Uno de ellos, de la Universidad Complutense de Madrid, cifra en 5.000 euros brutos menos anuales el impacto de convertirse en madre para una mujer de 30 años.

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El coste de ser (o querer ser) madre en el trabajo: menos dinero y 'mobbing' maternal

El coste de ser mujer en el trabajo.

Resumen:

Ser madre tiene un coste laboral. Algo que va más allá de lo económico y que está lleno de matices. No ocurre en todas las empresas ni lo sufren todas las mujeres, por lo que no es fácil de cuantificar. Sin embargo, ahora dos estudios acaban de ponerle cifras. Uno de ellos, realizado por la Universidad Complutense de Madrid, cuantifica en 5.000 euros brutos el impacto negativo salarial de ser madre para una mujer de 30 años.  Para un hombre, la cifra cae a 1.500 euros. Las cifras proceden de un análisis de datos de la Agencia Tributaria y de la Muestra Continua de Vidas Laborales.

Este estudio, que acaba de presentar la Fundación Promoción Social a través de su observatorio Mujer e Igualdad, afirma que tener hijos condiciona la senda salarial durante toda la edad fértil de la mujer. Hasta los 43 años, las mujeres con hijos ven su salario aumentado en menor medida que las que no tienen, y confirma que la mayor penalización la sufren entre los 25 y los 34 años de edad. Además, el estudio concluye que las mujeres entre 16 y 34 años con hijos tienen más posibilidades de quedarse sin empleo.

El informe analiza el mercado laboral y alerta de que la brecha salarial empieza a los 29 años. Además, incide en que las tasas de paro aumentan para familias monoparentales con tres o más hijos, por lo que concluye que el mayor número de descendientes es un factor de riesgo para el desempleo. Unas cifras que son mayores en mujeres que en hombres. También ellas sufren – 24 frente a 7,3% – el empleo parcial (sufren porque siete de cada 10 confiesan que lo hacen porque no encuentra un trabajo a jornada completa o porque tiene que cuidar a niños y mayores). Mientras que en ellos la tasa de empleo parcial se va reduciendo con la edad, en las mujeres el número se incrementa hasta los 40-44 años.

Mientras que en ellas, el salario de las madres es menor que el de las que no lo son hasta los 43 años, en el caso de ellos los padres tienen más salarios que los que no lo son a partir de los 32 años. Algo que el informe califica de «penalización salarial por maternidad y bonus de paternidad». En las mujeres, el «bonus» se produce a partir de los 44 años. No obstante, el estudio indica que en términos netos, «la actuación del sector público ayuda a mitigar ligeramente el impacto negativo que experimentan los salarios de las mujeres con descendientes – especialmente al principio de su vida laboral -, a la vez que reduce el impacto positivo que experimentan los hombres – sobre todo, a medida que aumenta su edad -«.

Este estudio, que ha dirigido la profesora honorífica de la Universidad Complutense, Dª María Teresa López López,  subraya que la «penalización por maternidad» no debe reducirse a la brecha salarial, pues son muchas las variables que entran en juego. También considera que en este análisis de datos faltan las preferencias de padres y madres en relación a formas de cuidado y educación, que deberían ser tenidos en cuenta especialmente a la hora de desarrollar políticas públicas.

Seis de cada 10 mujeres, víctimas de mobbing

El otro de los informes, realizado por la plataforma Women of the World Global, concluye que el 63% de las españolas ha sufrido mobbing maternal, es decir discriminación laboral por razón de su maternidad. Este documento, elaborado a partir de una encuesta online a 768 madres, destaca que el porcentaje es aún mayor entre las funcionarias, un 89%. “Se supone que la función pública debería de regirse por criterios de mérito y capacidad, pero las empleadas públicas, desgraciadamente, relatan otra realidad”, afirma en un comunicado Leonor Tamayo, presidenta de la plataforma.

También seis de cada 10 mujeres encuestadas afirman que se han sentido incómodas o preocupadas al anunciar su embarazo en el trabajo. Tanto las trabajadoras por cuenta ajena (67%) como las desempleadas al momento de la encuesta (64%) y funcionarias (61%). Tres de cada cuatro mujeres también afirman que han sido preguntadas por su pareja o su voluntad de tener hijos en una entrevista.

Respecto a las reducciones de jornada – establecidas por razón de maternidad para las madres con hijos menores de 12 años -, la mitad responde que ha tenido problemas a la hora de comunicarla. “El gobierno aprobó un Real Decreto-Ley el pasado 1 de marzo que casi nadie conoce pero que es relevante: las mujeres tienen derecho a pedir adecuar su jornada o incluso reducirla o teletrabajar para adecuar su vida laboral y familiar; la empresa tiene la obligación de responder de manera razonada a su petición”, afirma Tamayo.