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Salud

Soledad frente a solidaridad: los mayores ante la crisis del coronavirus

Casi la mitad de los hogares unipersonales en España los ocupan mayores de 65 años. Una población de más de dos millones que afronta la epidemia con más fragilidad y menos vida social.

Es el momento de pensar en ellos. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, los ha recordado especialmente al comunicar las medidas impuestas a través del Estado de Alarma en la noche de este sábado. «Hoy debemos recordar que de la crisis económica de 2008 nos salvaron nuestros mayores. Abuelos y abuelas que fueron la tabla de salvación para muchas familias y por lo tanto para la sociedad en su conjunto. De sus pensiones salió el dinero para llenar nuestras despensas, para atender el pago de los recibos o pagar la manutención de los jóvenes universitarios. Su techo fue, en muchas ocasiones, el techo que cobijó a toda la familia. Nuestros mayores nos dieron mucho más que ayuda, nos dieron un gran ejemplo. En esta crisis son ellos los que más necesitan nuestra ayuda. Y también esta crisis nos da la oportunidad de demostrar que aprendimos de su ejemplo, que somos capaces de estar a la altura de nuestros mayores y de reaccionar».

Así ha apelado Sánchez a la importancia de proteger a los mayores para atajar la crisis del coronavirus. Algo más importante, si cabe, en un país como el nuestro que bate récords de envejecimiento y donde tenemos a más de dos millones de mayores viviendo solos, especialmente mujeres. Un país, además, donde esta soledad se ha cuatriplicado en apenas tres décadas y donde la red familiar, antaño tupida, está desapareciendo.

Al hablar de los fallecimientos por coronavirus – 193 la noche del sábado 14 de marzo – la tónica es la coletilla: persona de edad avanzada, con patologías previas. Es cierto que el perfil de los fallecidos en España es ese, pero, ¿cómo cala ese mensaje en los mayores? ¿Cómo se les puede ayudar en esta fase de la epidemia en la que afrontan el encierro con más soledad, menos habilidades tecnológicas y más fragilidad?

“Sin duda los mayores son los más vulnerables y esta medida [evitar al máximo que salgan de casa] va a requerir el apoyo de las redes familiares, asistenciales, vecinos… Es un momento en el que todos tenemos que ser solidarios, toca estar ahí apoyando”, afirma Guadalupe Fontán, portavoz del Consejo General de Enfermería y coordinadora de la colaboración del sector con el Ministerio de Sanidad para la elaboración de protocolos sobre el coronavirus.

Los mayores necesitan ahora el apoyo material, pero también el social, como define José Antonio López Trigo, expresidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, “un poco de sentido común. Se ha sembrado un estado de preocupación importante y en los mayores, especialmente los que están locos, se puede convertir en miedo e incluso pánico”. El especialista llama a hablar “desde el realismo, no se trata de ocultar su vulnerabilidad, pero sí templar la intensidad de los mensajes, se están acabando los objetivos y la epidemia no ha hecho más que empezar”.

Medidas de precaución, las mismas que toda la población

Para las personas mayores no hay, en principio, medidas especiales de cuidado e higiene más allá de las requeridas a toda la población. Estas son, principalmente, una buena higiene de manos, limpiar y ventilar bien las estancias y una correcta hidratación.

“Es el momento de mantener especialmente una buena hidratación, beber mucha agua y tomar infusiones o caldos para hidratar bien las mucosas y favorecer al sistema inmune”, explica Ascensión Marcos, presidenta de la Federación Española de Nutrición y Dietética (Fesnad).

Un momento para apoyarse

A los cuidadores, los amigos o vecinos, especialmente de los mayores que viven solos, el apoyo a los mayores es necesario – y así queda recogido en las opciones para salir de casa dentro del Estado de Alarma – pero con mayor precaución que nunca. «Si hay unas indicaciones especiales para los mayores, más importante es que las tengan sus familias: no hacer demasiadas visitas y, si se hacen, no acercarse demasiado y evitar juntarles con los niños en la medida de lo posible», indica López Trigo.

Sí es el momento para ayudarles con la compra, la limpieza o lo que sea necesario pero, apunta Fontán, «si normalmente son varias personas las que acuden al domicilio del mayor para ayudarle, intentar que sea una o las menos posibles porque una menor rotación disminuye la posibilidad de contagio».

Si no es a través de visitas, el contacto también puede ser telefónico, como recomienda el coordinador del área de psicopedagogía del Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras de la Comunidad de Madrid, Pedro Santamaría Pozo, a Europa Press. El experto aconseja llamar con más frecuencia a los mayores y recurrir a la música, las películas, los juegos de mesa, los cuentos o las risas para evitar sentir «agobio o angustia» cumpliendo con la recomendación de las autoridades sanitarias frente a la expansión del coronavirus de quedarse en casa.

«Debemos animarles y estar pendientes de ellos y de que cumplen las recomendaciones que se están dando desde las instituciones sanitarias para que se sientan protegidos por las personas que les quieren», ha precisado respecto a los mayores.

Asimismo, ha indicado que «incorporar un pensamiento positivo ayuda a activar los mecanismos de defensa del cuerpo, es decir, los anticuerpos, y que éstos estén en alerta y tengan mayor capacidad de reacción frente al virus», añade Santamaría.

¿Qué es «estricta necesidad»?

No todos los mayores cuentan con el apoyo familiar o social y Fontán contribuye a aclarar qué es esa «estricta necesidad». «Puede ser ir a comprar si no otro remedio, ir a la farmacia o a alguna cita médica importante».

«l geriatra incide en que más allá del miedo por la vulnerabilidad, el enfoque de los mayores ante el coronavirus ha de ser el de «cuidarse más que nunca, estar atento a las señales del cuerpo, cuidar la alimentación y la hidratación y ante cualquier sensación de malestar llamar a información».

El teléfono es la mejor opción en estos momentos – cada comunidad autónoma ha habilitado uno para las dudas sobre el coronavirus – «salvo que tengan dificultad para respirar, lo mejor es evitar el centro de salud, porque estar allí elevará el riesgo de contagio», indica López Trigo.

Acopio de comida, no; previsión, sí

Estos días, autoridades y empresarios han insistido en descartar el desabastecimiento de productos en hipermercados, después de que las primeras medidas drásticas contra el coronavirus provocaran aglomeraciones en supermercados y alimentaran la epidemia de histeria.

Sin embargo y huyendo de los acopios, Fontán sí recomienda «que los mayores sean previsores, que tengan disponible en casa lo que suelen necesitar para evitar nerviosismo y ansiedad que les pueda producir quedarse sin algún producto en casa».

Lo más importante, indica Fontán, es «ser capaces de transmitir el porqué de todo esto. Que la vida no puede seguir como si nada pero intentando no bloquear totalmente la vida de las personas mayores que ya de por sí sufren de soledad, hay que apelar al sentido común».

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