La primera semana de Estado de Alarma y confinamiento por la crisis del coronavirus ha dejado escenas que hablan de la gran calidad humana que tenemos: aplausos a los sanitarios, gente ayudando de forma altruista a a las personas más necesitadas o policías bailando al ritmo de la música de los balcones. Sin embargo, en estos primeros días de cuarentena también se ha visto la otra cara de la moneda: desde ciudadanos detenidos por salir a la calle a políticos que no han guardado la cuarentena.

A continuación, diez ejemplos de lo bueno y lo malo que el coronavirus está sacando de nosotros:

La violonchelista en el balcón

«Gracias. Deja abierto el balcón. Es una delicia para los oídos. Besos». De forma sigilosa, sin hacer ruido, un vecino había escrito en su casa una nota en una cuartilla y la introdujo este domingo por la mañana bajo la puerta de la vivienda de Beatriz e Ignacio en Sevilla. Ella ensayaba en casa con su violonchelo y, sin saberlo, iba a hacer más llevadera durante un rato la cuarentena por el coronavirus a la calle de Triana en la que residen.

Detenida en una piscina de un hotel

La piscina del Hotel Paradise Park, en el sur de la isla de Tenerife, estaba acordonada desde el lunes por la mañana para evitar la propagación de virus, pero esta turista británica decidió saltarse la prohibición y comenzó a bañarse. Tras hacer caso omiso a las indicaciones de la seguridad del hotel, tuvo que intervenir la Policía, que se la llevó detenida.

Aplausos para Valentina, la ujier del Congreso

El miércoles, la ujier Valentina se convirtió en la protagonista del pleno en el Congreso de los diputados. La trabajadora de Clece fue la encargada de limpiar el micrófono y desinfectar la zona cada vez que se realizaba una comparecencia. Fue la primera vez que se vio en pantalla su trabajo, aunque lleva 29 años encargándose de que todo este perfecto antes de que lleguen los diputados.

La cuarentena no cuarentena de Iglesias

El líder de Unidas Podemos anunció el 12 de marzo que estaría 14 días de cuarentena tras el positivo de su mujer, Irene Montero. Pero dos días después acudió sin mascarilla al Consejo de Ministros y el día 19 ofreció una rueda de prensa junto al Ministro de Sanidad.

El gesto de dos militares con una anciana

Dos miembros de las Fuerzas Armadas ayudaron esta semana a una anciana a subir a casa las bolsas de la compra. Ocurrió en la ciudad asturiana de Gijón y la imagen fue compartida en las redes sociales por varios sindicatos militares.

El disfraz de dinosaurio

Un hombre bajó a la calle en Murcia vestido de dinosaurio y fue grabado por muchos vecinos. La policía local finalmente le cazó y le recriminó su actitud. «En estado de alarma se permite el paseo de mascotas acompañadas de una persona, siempre con paseos cortos para hacer sus necesidades. El que tengas complejo de Tyrannosaurus rex no está contemplado. #quedateencasa», escribió la Policía en sus redes sociales junto al vídeo.

España se llena de aplausos

El 14 de marzo fue la primera noche en la que los españoles salieron a sus balcones y ventanas para aplaudir la labor del personal sanitario en la lucha contra la pandemia. Las palmas emocionaron a millones de personas y desde entonces hay una cita diaria para agradecer a todo el personal médico su trabajo para frenar el coronavirus.

La insubordinación de un ciudadano

Un ciudadano se grabó con su cámara diciendo que no haría caso a las indicaciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre el Estado de Alarma. «A mí Pedro Sánchez no me manda, me lo tiene que mandar Santi», dice, en referencia seguramente a Santiago Abascal, líder de Vox.

Bailando con lo niños en la cuarentena

Un agente de policía de Almería se bajo del coche y se puso a bailar al son de la música que salía de de uno de los balcones para intentar animar a los más pequeños. El agente bailó la canción chuchuwa, de Cantajuego. «Ha sido alucinante, un momento muy divertido. Cosas como esta hacen que todo se vea un poco mejor y salga a relucir la solidaridad», señaló un vecino a La Voz de Almería.

Multa a un bañista en la playa

Un hombre que se estaba dando un chapuzón en la playa de Barcelona fue multado por la Policía, que estos días está controlando el acceso a las zonas de recreo y pidiendo documentación a la gente que pasea por la calle. Si no hay una causa de fuerza mayor que lo justifique, las autoridades tienen la potestad de poner multas