Durante su presentación del plan de desescalada, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró que el avance de los territorios por las fases hacia la nueva normalidad se haría en función de «criterios objetivos y transparentes». Aseguró además que los «marcadores objetivos» podrían consultarse públicamente y concretó algunos de ellos, como el número de camas disponibles en hospitales y en UCIS, el número de muertes o contagios diarios o el nivel de transmisión.

Pero la información de esos marcadores no ha llegado a concretarse, ni cuáles serán ni cuáles son los números o cifras que deberán cumplirse. Por tanto, y aunque las comunidades autónomas ya han tenido que presentar sus propuestas de paso de fase este miércoles, no se sabe cuáles de ellas pasarán finalmente el corte y entrarán en fase 1 el lunes 11 de mayo.

Sobre por qué el Gobierno no ha dado a conocer finalmente cuáles eran esos marcadores ni los ha cuantificado, el portavoz del Comité Técnico para la Desescalada, Fernando Simón, ha aclarado hoy que «los umbrales y puntos de corte no se pueden dar porque no los hay, tenemos que valorarlos en conjunto».

Lo que sí ha confirmado Simón es que la evaluación de la información aportada por cada comunidad está siendo analizada por «un equipo de 12 personas» – que ayer afirmaba que prefiere mantener en el anonimato por el miedo a posibles presiones – que presentarán un informe firmado por la directora general de Salud Pública, Pilar Aparicio. Un informe que servirá de base, ha afirmado, pero que dejará la decisión final del paso de fase en manos del ministro de Sanidad, Salvador Illa, «de acuerdo con la comunidad autónoma».

Esta afirmación refleja un cambio sobre la línea de lo anunciado previamente (marcadores objetivos y públicos) y que se relaciona con la «cogobernanza» o el papel más importante otorgado a las comunidades autónomas en la fase de desescalada, una de las concesiones del Gobierno al Partido Nacionalista Vasco para obtener su apoyo de la prórroga del Estado de Alarma.

No obstante, Simón ha asegurado hoy que sí «se puede hablar de algunos criterios lógicos que se tienen que dar, hay dos que son condición sine qua non» y que son la capacidad necesaria para responder en caso de rebrote, camas en UCI y hospitales. «Los tienen que cumplir o estar en capacidad de cumplirlos», ha afirmado.

Todas estas decisiones – y las posibles negociaciones – se resolverán antes del «viernes noche o sábado», el umbral temporal que Simón ha puesto para conocer qué territorios avanzarán hacia la fase 1 de desescalada. El resto tendrá que esperar algunos días más.