Salud

“Para que el virus desaparezca hay que vacunar al menos al 70% de la población”

El virólogo Luis Enjuanes lleva 35 años investigando sobre coronavirus y dirige, desde el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, un ambicioso proyecto de vacuna contra el COVID-19 que prevé estar listo para el verano de 2021.

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“Para que el virus desaparezca hay que vacunar al menos al 70% de la población”
Luis Enjuanes, del laboratorio de Coronavirus del Centro Nacional de Biotecnología

Luis Enjuanes, del laboratorio de Coronavirus del Centro Nacional de Biotecnología (CNB). EFE/ Emilio Naranjo

Resumen:

Entre los españoles que más saben de coronavirus está, por seguro, el virólogo Luis Enjuanes. Lleva 35 años estudiándolos y dirige el laboratorio de Coronavirus del Centro Nacional de Biotecnología (CNB), dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Este valenciano nacido en 1945 ya desarrolló una vacuna contra otra enfermedad provocada por un coronavirus, el SARS, en 2014 – perfeccionada en 2016 – que no se llegó a comercializar porque el virus desapareció y no ha vuelto a dar ningún caso.

Ahora, este científico ha volcado su experiencia y la de su equipo en uno de los proyectos más novedosos del mundo para desarrollar una vacuna contra el COVID-19. «La nuestra es la única vacuna que se basa en el propio virus. Es una versión sintética a la que hemos eliminado los genes que contribuyen a su virulencia y propagación y por tanto es un candidato a vacuna muy seguro», explica Enjuanes a El Independiente en el contexto de las jornadas promovidas por la Sociedad Española de Reumatología.

Su proyecto avanza más despacio que otros (como el de Reino Unido o los de Estados Unidos Unidos y China, e incluso el que desarrolla en Madrid el equipo liderado por Mariano Esteban) «que van más deprisa porque se basan en sistemas más conocidos».

Otra gran diferencia separa el proyecto de Enjuanes. Su vacuna se administraría por vía nasal, a través de un spray en lugar de inyectarse y llegaría directamente a las mucosas. «Es su gran ventaja, que presenta el antígeno en el tracto respiratorio, que es lo que hay que hacer para inducir inmunidad secretora en las mucosas de los pulmones».

Una vacuna segura y que podría generar una mayor inmunidad «tanto sistémica como secretoria» y, además, muy segura por tratarse de un virus modificado y exento de virulencia o capacidad de propagación. Su desarrollo prevé el inicio de los ensayos en animales en julio o agosto y el de animales más grandes (hurones o macacos) para otoño. «En enero podríamos empezar los ensayos clínicos tipo 1,2 y 3 con humanos. Los dos primeros enfocados en la seguridad y el tercero en u eficacia», indica Enjuanes. Unos plazos que pondrían la vacuna a disposición de la población, en caso de ir confirmando su éxito, en verano de 2021.

Enjuanes cree que las vacunas podrán inducir, tanto las intramusculares como la de aplicación intranasal, una inmunidad de entre uno y tres años y que para conseguir vencer al virus, debe realizarse «una inmunización de masas». «Para ello es necesario vacunar al menos al 70% de la población, que es cuando los estudios muestran que el virus poco a poco desaparece», concluye.

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