Salud | Vida Sana

Un test de 47 preguntas para mejorar la vida cuando persisten los síntomas de Covid

Funcionamiento de un centro de atención primaria en Figueres (Girona) EP

El Hospital 12 de Octubre de Madrid ingresó a 4.000 personas con Covid durante la primera ola. 600 murieron, unos 1.200 tenían exclusivamente síntomas respiratorios o no habían revestido gravedad y otros 2.200 fueron atendidos con variedad de síntomas y dados de alta por el servicio de medicina interna. El hospital puso en marcha una consulta de seguimiento de esos pacientes de los que la mitad continúan con algún tipo de síntoma.

«Al ser una enfermedad nueva y por tanto desconocida, unido a las evidencias de que en el SARS y el MERS [anteriores enfermedades de coronavirus] habían provocado síntomas persistentes a algunos enfermos sabíamos que había que organizar una asistencia. Además, sabíamos que en pleno pico de la epidemia se había dado de alta a enfermos no precozmente pero sí con oxígeno a domicilio o en circunstancias en las que se necesitaba dar una asistencia», explica Carmen Díaz Pedroche, médico internista del 12 de Octubre y responsable de la citada consulta de seguimiento Covid.

Así, antes de que se dieran a conocer datos sobre los enfermos de Covid persistente, Díaz Pedroche y su equipo pusieron en marcha esta unidad y desarrollaron unos protocolos para organizar ese seguimiento y mejorar con ello la salud de esos enfermos que aún no se han recuperado totalmente. «Faltaba organización porque dónde se atiende a esos pacientes, ¿en atención primaria, en el hospital? había que ver dónde se ponen los recursos y cómo darles el seguimiento», indica la médico internista.

De ese análisis – 2.200 pacientes a los que se ha llamado y de los que se ha visto a cerca de 1.000 en el hospital – Díaz Pedroche confirma que la mitad tiene síntomas, que no secuelas: «Hasta la mitad tiene dolores de cabeza, articulares, sensación de agotamiento, dificultad para la concentración… pero a veces se hacen pruebas y no encontramos nada objetivo. Eso quiere decir que tienen síntomas pero no sabemos hasta qué punto van a persistir o no, puede haber daño orgánico, un componente psicosomático o qué. Porque lo que vemos fundamentalmente es una merma en su calidad de vida, pero no tanto en su capacidad física», explica la internista.

Para determinar esos síntomas o secuelas, la consulta que dirige Díaz Pedroche los examina a través de pruebas y también de un cuadro de preguntas que diseñaron y que ahora quieren exportar al resto del Sistema Nacional de Salud, para que ya desde Atención Primaria se pueda hacer ese cribado y mejorar la atención tras la fase aguda de la enfermedad.

Así, este proyecto se ha traducido en un protocolo puesto en marcha por la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI, a la que pertenece Díaz Pedroche) y la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) y que se ha presentado en el Congreso de la SEMI. Se trata de un protocolo que incluye un algoritmo con 47 preguntas para que tres meses después de superar la fase aguda de la enfermedad, todos los pacientes puedan ser evaluados y derivados a la atención que necesiten. «El objetivo es que no se duplique la atención y por supuesto mejorar la calidad de vida de los pacientes. También tranquilizarles, porque muchos vienen muy asustados tras escuchar Covid persistente. Y por último que puedan ser atendidos en atención primaria o en el hospital y con la prioridad que necesiten», apunta la internista.

El checklist que se propone a los médicos – aunque también pueden realizarlo enfermeras, como indica Díaz Pedroche – incluye desde preguntas sobre si se ha tenido fiebre en las últimas semanas, preguntas sobre la calidad del sueño, la tos, la dificultad para respirar, si se tiene dolor, hinchazón en piernas, ansiedad o adherencia a los tratamientos. También se pregunta por la memoria, por las habilidades sociales percibidas o la pérdida de peso. «Con las respuestas, el médico podrá estimar si la persona debe ser redirigida o no desde atención primaria y a qué área, porque puede ser que sólo necesite ser visto por psiquiatría o si tiene síntomas digestivos y de otro tipo, a Medicina Interna».

Así, con esta distinción se clasifica a los pacientes en función de sus síntomas, gravedad o complicaciones y se determina cuáles son las pruebas recomendadas en función de la evolución del paciente.

Aunque la consulta de Díez Pedroche ha visto mermado su personal debido a la segunda ola (de cuatro médicos se pasó a dos en agosto), continúan ofreciendo ese seguimiento y su meta es, tras la presentación del protocolo, que éste pueda ser adoptado en todos los servicios de salud. «El objetivo al final es ahorrar trabajo al sistema y siempre desde atención primaria, que una vez el paciente salga del hospital es su médico de referencia», concluye.

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