Salud

Embarazo, Covid y vacuna: qué sabemos tras un año de epidemia

La revista 'British Medical Journal' publica este miércoles la más completa revisión de estudios hasta la fecha y actualiza las evidencias de que las embarazadas son un grupo de riesgo en esta enfermedad.

Embarazo, covid y vacuna, qué sabemos tras un año de pandemia.

Embarazo, covid y vacuna, qué sabemos tras un año de pandemia. Unsplash

Las mujeres embarazadas deben considerarse un grupo de alto riesgo frente al coronavirus. En comparación con las embarazadas sin infección, tienen el doble de riesgo de entrar en una UCI y más del doble de posibilidades de requerir ventilación mecánica.

Esta es una de las principales conclusiones que publica hoy la revista British Medical Journal en la mayor revisión de estudios científicos realizada hasta la fecha. El consorcio de investigación encargado de analizar las evidencias cribó un total de 130.000 artículos de los que seleccionó finalmente los 192 más completos, como explica a El Independiente el bioestadístico Javier Zamora, uno de los responsables de la investigación y miembro del CIBER de Epidemiología y Salud del Instituto Carlos III de Madrid.

«Este es un proyecto living en el que nos hemos comprometido a publicar resultados actualizados cada seis meses. Desde el anterior se han sumado más de un centenar de artículos y se ha incrementado ese riesgo añadido de ingreso en UCI desde un 62% a convertirse en el doble», explica Zamora, parte también del Instituto de Investigación IRYCIS del madrileño Hospital Ramón y Cajal.

Otra evidencia que ha corroborado esta revisión es que de las mujeres que acudieron a los hospitales para ser atendidas, el 10% tenía Covid y que su sintomatología fue algo diferente a la de la población general. «Presentaban menos tos, menos fiebre y disnea, además de menos dolor muscular que los contagiados en general», explica Zamora.

En los embarazos de mujeres contagiadas de Covid, el riesgo de parto prematuro fue un 50% mayor y el riesgo de aborto fue casi tres veces mayor. Sus bebés también tuvieron un mayor riesgo de ingreso en una UCI neonatal: «Algunos de estos datos deben mirarse con cuidado porque se ha demostrado que durante la epidemia, cuando se sabía menos de la enfermedad, hubo mucha sobreactuación sanitaria y es posible que se indujeran más partos prematuros o que se ingresara a los bebés en cuidados intensivos cuando en otras ocasiones no se hubiera hecho», apunta Zamora.

Entre las embarazadas con Covid, el riesgo también aumentó significativamente si tenían alguno de los factores considerados de la población general. La edad, la obesidad o la presión arterial aumentaron las posibilidades de que la enfermedad evolucionara de gravedad.

Aunque este estudio no lo incluye, Zamora indica que las tasas de transmisión vertical de la enfermedad (de madre a hijo) son muy bajas: «Es algo que está empezando a estudiarse pero las referencias que tenemos hasta la fecha es que el ratio es pequeño».

Otro de los factores que la revisión no ha incluído pero sí lo hará en las próximas ediciones es, afirma Zamora, «la inclusión de las variantes, esto puede cambiar algunos datos ya que algunas se estiman más contagiosas, lo vamos a observar».

¿Se pueden vacunar las embarazadas? ¿Deben hacerlo?

Estas nuevas evidencias apuntalan lo que ya se sabía y, como resume Francisco Álvarez, responsable de vacunas en la Asociación Española de Pediatría, «que las embarazadas son un clarísimo grupo de riesgo frente al Covid y que eso debemos tenerlo en cuenta a la hora de pensar en su vacunación».

Como los ensayos clínicos previos a la aprobación de las vacunas frente al coronavirus no incluyeron embarazadas, hasta ahora la evidencia sobre su seguridad y eficacia no es tan sólida como para que se haya incluido en la ficha técnica de las vacunas. «No hay datos específicos pero sabemos que en animales no hubo efecto sobre los fetos y al ser vacunas de virus inactivados no hay razones para pensar que puedan producir la enfermedad», indica Álvarez.

Esas son las premisas que han hecho que tanto en las fichas técnicas de las vacunas como en las recomendaciones del Ministerio de Sanidad se haya dejado a criterio de la propia embarazada la decisión: «Aunque no hay ninguna indicación de problemas de seguridad en la vacunación de embarazadas, no hay evidencia suficiente para recomendar su uso durante el embarazo. En términos generales, debe posponerse la vacunación de embarazadas hasta el final de la gestación. Si la embarazada tiene alto riesgo de exposición o alto riesgo de complicaciones, puede valorarse la vacunación de manera individualizada».

Esto se traduce en que finalmente es el criterio de la embarazada y su médico tomar la decisión, sobre todo si la mujer tiene factores de riesgo. «Si yo tuviera una hermana o hija sanitaria embarazada, le recomendaría vacunarse sin duda alguna. En caso contrario, esperar y tomar las medidas de precaución», indica Álvarez.

Por otro lado, la AEP y el Ministerio de Sanidad han aclarado que la vacunación del Covid es perfectamente compatible con la lactancia materna.

¿Y si me quiero quedar embarazada después de vacunarme?

Aún tampoco se ha podido recopilar evidencia alguna de que la vacuna tenga algún efecto negativo sobre mujeres que quieren quedarse embarazadas. La recomendación habitual, indica Álvarez, «es pedir a las mujeres que esperen dos semanas para intentar el embarazo. Se ha hecho por un principio de precaución aunque en el resto de vacunas inactivadas como la del papiloma o la tosferina no se pide a las mujeres que esperen».

En otro tipo de vacunas de virus vivos, como la de la varicela o la fiebre amarilla, se recomienda esperar un plazo de cuatro semanas.

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